La tarde del domingo 22 de febrero, una tormenta intensa activó torrenteras que cruzan la zona urbana y arrastró lodo, piedras y escombros hacia viviendas, avenidas y parques. En cuestión de minutos, varios distritos quedaron bajo agua turbia mientras vecinos intentaban rescatar pertenencias y vehículos.
En Cerro Colorado, Yanahuara, Cayma, Sachaca y Alto Selva Alegre, la escena se repitió con matices distintos pero con un mismo resultado: calles convertidas en cauces y familias que buscaban refugio. La corriente sorprendió a conductores y peatones. En la avenida Metropolitana, un hombre intentó salvar su auto y terminó atrapado por el huaico. Pobladores lograron rescatarlo antes de que el caudal creciera.
A las 15:00, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional informó, con datos del Senamhi, sobre un sistema de tormenta que se dirigía hacia la ciudad y que originaría lluvia intensa. La recomendación fue adoptar medidas preventivas. Horas después, los reportes confirmaron que la alerta no resultó exagerada.
Torrenteras fuera de control y distritos afectados
Uno de los puntos más críticos se registró en Cerro Colorado. La torrentera ingresó con fuerza en la asociación Chachani II y en otras zonas del distrito. Vecinos pidieron apoyo inmediato tras el ingreso del huaico a sus viviendas. En Alto Cayma, en la Asociación Sol de los Andes, solicitaron ayuda urgente: “todos los tubos se rompieron, el poste se cayó”, alertaron, mientras advertían riesgo de cortocircuito y pedían presencia de Seal y Sedapar.
En Yanahuara, la torrentera Chullo incrementó su caudal luego de la caída de un huaico. El lodo provocó el derrumbe de un muro de contención cerca de Sodimac y afectó sectores como Buena Vista, Vista Alegre y la Cooperativa Abogados. En esta última zona, vecinos advirtieron que un hombre era arrastrado por la corriente. Un joven logró rescatarlo antes de que el volumen de agua se duplicara.
La violencia del agua dejó sin energía eléctrica a amplios sectores de Yanahuara. “Trabajamos tres días, limpiamos nuestras casas y nuevamente se han inundado”, reclamó un vecino durante la presencia de autoridades. Otros cuestionaron intervenciones previas en el cauce. “Ha invadido el cauce, seis, siete metros y ha invadido el cauce. Por eso se ha venido para este lado”, sostuvo un poblador.
Medios locales también reportaron desbordes en Cayma, Sachaca y Alto Selva Alegre. En la carretera Arequipa–Puno, a la altura de Pampa de Arrieros, un huaico dejó decenas de vehículos varados durante casi dos horas bajo lluvia y tormenta eléctrica.
Alertas oficiales y situación hidrológica
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología informó que el río Socabaya registró un caudal de 59.14 metros cúbicos por segundo en la estación Tingo Grande y se ubicó en umbral hidrológico naranja. Las posibles áreas de afectación incluyeron Tingo Grande, Huasacache, El Pasto, Congata, Huayco, Uchumayo y Chusicani.
El Instituto Geofísico del Perú alertó sobre lahares en el volcán Misti, en las quebradas Huarangal, Huarangueros, Venezuela, El Pato y San Lázaro. Las zonas en riesgo abarcaron distritos como Miraflores, Mariano Melgar, Cercado, Paucarpata, José Luis Bustamante y Rivero, Jacobo Hunter y Alto Selva Alegre.
Respuesta regional y reclamos ciudadanos
Desde la urbanización Buena Vista, el gobernador regional, Rohel Sánchez, informó que la Plataforma de Defensa Civil y el COER coordinaban acciones. “Estamos articulando y tomando decisiones y acciones”, señaló. Anunció la habilitación de albergues en coliseos de Yanahuara y Sachaca, además de espacios en Cerro Juli y universidades. “Se ha dispuesto proporcionarles carpas, frazadas y alimentos a los damnificados”, indicó.
Sobre víctimas, precisó: “No, todavía no tenemos ninguna información”. En relación con el balance preliminar en la provincia, detalló: “Personas afectadas: cuatro mil doscientos treinta y uno. Tenemos damnificados: ochenta y nueve. Viviendas afectadas: mil doscientas veintinueve; inhabilitadas, cuarenta y cuatro”.
La autoridad también mencionó que existen “setenta y cinco” maquinarias disponibles y convocó a la empresa privada para reforzar la respuesta. Sin embargo, vecinos reclamaron por demoras y medidas previas. “Lo que la gente quiere es hora. Queremos saber cuándo está la maquinaria acá”, exigieron durante el diálogo con funcionarios. Otro poblador pidió: “Básicamente, que traigan maquinaria pesada”.
Un jefe policial explicó que el primer nivel de responsabilidad recae en el distrito y añadió que se priorizó maquinaria para zonas críticas. “Este es un problema de la naturaleza”, afirmó, aunque reconoció que existen responsables por intervenciones en el cauce.
Impacto en el servicio de agua potable
La empresa SEDAPAR informó, mediante el Comunicado N.° 008-2026, que el desborde del río Chili provocó el arenamiento de la bocatoma del canal Zamácola, en Charcani II, infraestructura que abastece a la Planta de Tratamiento La Tomilla. La producción de agua potable se paralizó desde las 17:30 horas para proteger el sistema.
La medida podría generar afectaciones progresivas en el servicio, según niveles de almacenamiento y consumo. La empresa invocó a la población a realizar “un uso racional y solidario del agua” y anunció que emitirá nueva información según la evolución de la situación.
Mientras brigadas, bomberos y personal municipal trabajan en la remoción de lodo, decenas de familias buscan linternas, botas y costales de arena. En varios distritos persiste el riesgo ante la continuidad de lluvias prevista para los próximos días.