¿Qué pasó un día como hoy? El 16 de febrero reúne fechas relevantes en la historia peruana. En 1909 nació Héctor García Ribeyro, alcalde de Lima y Ancón, empresario y figura cívica vinculada a una familia influyente.
En 1926 falleció José Ayarza, profesor de piano y cantor, recordado por su legado musical familiar. Ese mismo día nació Mario Cavagnaro, destacado compositor criollo cuya obra marcó la identidad popular.
En 1933 murió el poeta bohemio Domingo Martínez Luján, exponente de la lírica modernista. Además, en 1951 nació Juan Carlos Oblitas, referente del fútbol peruano como jugador, técnico y dirigente deportivo.
16 de febrero de 1909 – Nace Héctor García Ribeyro, alcalde y empresario peruano destacado
Héctor García Ribeyro fue un importante político y empresario nacido el 16 de febrero de 1909 en Lima. Ocupó la alcaldía de Ancón y luego de Lima entre 1956 y 1962, periodo en que recibió diversas condecoraciones por su gestión al frente de la municipalidad.
Proveniente de una familia influyente, también destacó en el ámbito empresarial al formar parte de directorios de múltiples compañías nacionales. Fue nieto de un héroe de la Guerra del Pacífico y tío del escritor Julio Ramón Ribeyro.
Su carrera combinó liderazgo público con participación en el sector privado, dejando una huella significativa en la vida cívica de la capital peruana. Falleció el 12 de mayo de 1963 en Arequipa.
16 de febrero de 1926: Fallece José Ayarza, maestro de piano y referente musical familiar
José Ayarza murió el 16 de febrero de 1926 y fue reconocido como profesor de piano y cantor. Desarrolló una labor destacada en el ámbito musical, donde dejó una influencia significativa a través de su enseñanza y actividad artística.
Su figura cobró especial relevancia por el legado que transmitió a su familia, ya que fue padre de la compositora y folklorista Rosa Mercedes Ayarza y de Alejandro Ayarza, conocido como “Karamanduca”.
Ambos continuaron el camino musical, consolidando una tradición artística que vinculó el apellido Ayarza con el desarrollo de la música peruana.
16 de febrero de 1926 – Nace Mario Cavagnaro, cantautor y figura clave de la música criolla peruana
Mario Cavagnaro Llerena nació el 16 de febrero de 1926 en Arequipa y se convirtió en uno de los compositores más influyentes del criollismo peruano. Su carrera musical empezó en 1951, cuando integró elementos de replana en valses y polkas, lo que le dio originalidad y resonancia popular.
Fue autor de múltiples temas emblemáticos como “La historia de mi vida”, “Yo la quería patita”, “Lima de Octubre” y “El regreso”, que reflejaban la cotidianidad del país. Además de componer, trabajó como director musical y promovió nuevos talentos.
Su obra trascendió fronteras y fue interpretada por artistas locales e internacionales. Cavagnaro falleció el 29 de septiembre de 1998, dejando un legado duradero en la música peruana.
16 de febrero de 1933 – Fallece Domingo Martínez Luján, poeta bohemio y figura de la lírica peruana
Domingo Martínez Luján, nacido el 20 de diciembre de 1875, fue un destacado poeta peruano asociado a la bohemia literaria y a la denominada corriente “rubendariana”. Su obra se caracterizó por una lírica intensa y una prosa vinculada a la vida de cafés y talleres de redacción, donde cultivó un estilo personal cercano al movimiento romántico y modernista.
Colaboró en revistas y diarios junto a figuras como José Santos Chocano y fue admirado por su respeto al periodismo innovador de José Carlos Mariátegui.
Martínez Luján murió el 16 de febrero de 1933 a los 57 años, dejando una huella en la literatura nacional como un espíritu creativo difícil de encasillar.
16 de febrero de 1951 – Nace Juan Carlos Oblitas, figura histórica del fútbol peruano y entrenador destacado
Juan Carlos Oblitas Saba nació el 16 de febrero de 1951 en Mollendo, Arequipa, y se convirtió en uno de los futbolistas más relevantes de la historia del Perú.
Como extremo izquierdo, integró clubes importantes como Universitario de Deportes y Sporting Cristal, además de jugar en el extranjero en España, México y Bélgica.
Fue pieza clave de la selección peruana que ganó la Copa América 1975 y participó en las Copas del Mundo de 1978 y 1982. Tras retirarse como jugador, Oblitas inició una carrera como entrenador, dirigiendo equipos peruanos y extranjeros y también la selección nacional. Su trayectoria lo llevó luego a ocupar cargos dirigenciales en la Federación Peruana de Fútbol.