La playa Agua Dulce, uno de los balnearios más concurridos del distrito de Chorrillos, amanecerá completamente limpia luego de una intensa jornada de limpieza, fiscalización y control ejecutada por personal municipal con el apoyo de la Policía Nacional del Perú y el Ejército del Perú.
El operativo no solo buscó recuperar el espacio público, sino también enviar un mensaje contundente sobre la importancia del cuidado ambiental y la responsabilidad ciudadana.
El alcalde de Chorrillos, Richard Cortez, explicó que la intervención responde a un problema creciente de contaminación generado por algunos visitantes que dejan residuos en la arena o incluso los entierran, una práctica que, según advirtió, afecta gravemente el ecosistema marino y representa un riesgo para la salud y la seguridad de los demás veraneantes.
El burgomaestre señaló que, si estas conductas persisten, el municipio evaluará medidas más drásticas, incluido un eventual cierre temporal del balneario.
En declaraciones brindadas a la Agencia Andina, la autoridad edil fue enfática al describir la magnitud del problema y las acciones que se vienen adoptando.
“Vamos a fortalecer el trabajo de fiscalización, vamos a hacer decomiso de comida al ingreso. Así se trabajará sostenidamente hasta Semana Santa. Si no, entendemos evaluaremos un próximo cierre”, indicó, dejando en claro que el objetivo principal es preservar la salubridad y garantizar condiciones adecuadas para todos los visitantes.
El alcalde también explicó que el operativo incluyó la fumigación de la arena con productos que no afectan a la fauna marina ni a las aves, una medida que busca evitar la proliferación de insectos y otros organismos nocivos asociados a la acumulación de basura. “Los residuos generan bichos y eso más bien hace daño a las aves”, apuntó, subrayando que la limpieza no solo tiene un componente estético, sino también sanitario y ambiental.
Más de 20 toneladas de basura
El cierre temporal de la playa se llevó a cabo sin incidentes y, según destacó el propio alcalde, la jornada transcurrió en un ambiente de orden y colaboración por parte de los vecinos y veraneantes. La municipalidad había informado previamente sobre la medida, lo que permitió que la mayoría de los asistentes acatara las disposiciones sin generar conflictos.
“No hemos tenido problemas, se ha recogido la basura y la playa está hermosa, limpia; ese ha sido el objetivo de esta acción”, sostuvo Cortez, visiblemente satisfecho con los resultados iniciales del operativo.
Durante la jornada también se hicieron presentes representantes de la Defensoría del Pueblo, quienes realizaron una inspección en el lugar para verificar las condiciones de la intervención y el cumplimiento de los protocolos correspondientes. El alcalde señaló que la visita permitió constatar de manera directa la situación y el esfuerzo desplegado por el municipio.
“Se han dado cuenta de la realidad y del trabajo efectuado, que responde únicamente a una medida de salubridad para los visitantes. Entendemos que emitirán un informe positivo”, afirmó.
El problema de la contaminación en Agua Dulce no es reciente. De acuerdo con la municipalidad, desde diciembre se ha registrado un incremento sostenido en los niveles de residuos acumulados en la arena, a pesar de las campañas de sensibilización y educación ambiental que se han impulsado en la zona. Cada fin de semana, el personal de limpieza llega a retirar en promedio 20 toneladas de basura, una cifra que evidencia la magnitud del desafío y la necesidad de reforzar las medidas de control.
Entre los desechos encontrados figuran pañales, restos de comida, platos descartables, estacas de gran profundidad y grandes cantidades de plástico, materiales que tardan años en degradarse y que, en muchos casos, terminan en el mar arrastrados por la marea. Este fenómeno no solo afecta la calidad del agua, sino también la vida marina y la salud de quienes acuden a la playa.
El alcalde recordó que esta problemática ha sido advertida también por la Dirección General de Salud Ambiental, entidad que ha alertado sobre los riesgos de la contaminación costera y la necesidad de adoptar medidas preventivas para proteger tanto el medio ambiente como la salud pública. En ese sentido, el municipio busca articular esfuerzos con distintas instituciones para mantener condiciones adecuadas en el balneario durante toda la temporada de verano.
Más allá de las cifras y los operativos, la situación refleja un desafío cultural y social más profundo: la necesidad de fomentar una verdadera conciencia ambiental y un sentido de respeto por los espacios públicos. Las playas, recordó el alcalde, son patrimonio de todos y su conservación depende en gran medida de las acciones individuales de cada visitante.
Por ello, Cortez aprovechó la oportunidad para dirigirse directamente a la ciudadanía y pedir un cambio de actitud. “Eduquémonos, aprendamos a convivir y demostremos nuestra educación. La basura va al tacho, no es difícil. Respeten Agua Dulce”, enfatizó, reiterando que el cuidado del balneario es una responsabilidad compartida.
El municipio confirmó además que la playa sería reabierta a las 11:00 p. m., luego de culminadas las labores de limpieza y desinfección, con el objetivo de que al día siguiente los visitantes encuentren un espacio completamente recuperado. La expectativa de las autoridades es que el esfuerzo realizado marque un punto de inflexión y que los veraneantes tomen mayor conciencia sobre el impacto de sus acciones.