La desaparición de José Mercedes Amaya de Dios, conductor de 81 años señalado por atropellar a un estudiante universitario y dejarlo en estado crítico, mantiene en vilo a la familia de la víctima.
El accidente ocurrió en la avenida Javier Prado Oeste, ubicada en San Isidro, el pasado 10 de febrero, último día que fue visto a a Amaya de Dios.
Antes de ser trasladado a la comisaría del sector, para luego ser atendido en la clínica Javier Prado, fue captado por las cámaras de seguridad cojeando y apoyándose en un sereno.
El incidente involucró a Fernando Arturo Guerrero Flores, joven de 21 años, estudiante de diseño gráfico y próximo a graduarse.
De acuerdo a las imágenes, Fernando esperaba cruzar la pista en la intersección de Javier Prado con la calle Los Ficus cuando un automóvil invadió la berma central y lo embistió. El vehículo, fuera de control, impactó al joven y continuó su recorrido hasta chocar contra un árbol. El estudiante fue trasladado de urgencia a la Clínica Internacional, donde permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
No habido
Desde el accidente, la familia de Fernando Guerrero enfrenta una situación doblemente crítica. Mientras el joven permanece en coma inducido debido a un trauma encefalocraneano, su madre sufrió un infarto por el estrés generado por la noticia. La mujer está hospitalizada y será sometida a una operación, lo que agrava la carga emocional y financiera de la familia.
El padre del universitario, quien viajó desde Huancayo tras enterarse del hecho, explicó que la cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) se agotará en tres días, por lo que exige que el responsable asuma los gastos médicos que continúan incrementándose.
La investigación sobre el accidente apunta a que Amaya de Dios, de profesión abogado, habría perdido el control del auto posiblemente por somnolencia o el efecto de algún medicamento.
Testigos indicaron que el vehículo recorrió más de cuarenta metros luego de atropellar al joven, y el coche terminó con severos daños en la parte delantera y el parabrisas destrozado.
Tras el accidente, tanto el conductor como el automóvil fueron llevados a la Comisaría PNP de San Isidro. De acuerdo con el reporte, Amaya de Dios tenía una restricción en su licencia que le obliga a utilizar lentes al conducir, un dato confirmado por la policía.
Posteriormente, fue trasladado a la clínica Javier Prado para una evaluación médica preventiva, pero cuando la familia de Fernando y periodistas acudieron al lugar, ya no se encontraba allí.
Investigaciones y evasivas
Intentos por localizar a Amaya de Dios en su domicilio de Callao resultaron infructuosos. Según Latina Televisión, una persona en la vivienda afirmó que el conductor estaba internado, mientras que otros se negaron a brindar información.
Las comunicaciones telefónicas tampoco permitieron establecer contacto, ya que las respuestas fueron evasivas y no se logró comunicación con familiares ni representantes legales.
El abogado del conductor llegó a comunicarse con la familia del afectado, pero, según el padre de Fernando, intentó responsabilizar al joven universitario. La Fiscalía debe citar a José Mercedes Amaya de Dios para continuar con las investigaciones.