A partir del 1 de mayo, quienes visiten Machu Picchu deberán abonar un monto adicional para ingresar al parque arqueológico, según lo informó el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.
La titular del sector, Teresa Mera Gómez, indicó que las tarifas serán diferenciadas. Mientras que los turistas extranjeros deberán pagar 11 soles más, los visitantes nacionales deberán sumar 5 soles adicionales al costo de su entrada. El objetivo del aumento es el de financiar los trabajos de conservación y el mantenimiento del sitio.
El precio de acceso actualmente es de S/152 para adultos extranjeros y S/64 para ciudadanos peruanos, aunque los montos varían según el circuito elegido. Ambos valores se incrementarán conforme a la nueva disposición.
Mera Gómez señaló que los recursos obtenidos hasta la fecha no cubren las necesidades de preservación ni garantizan el adecuado mantenimiento de las vías de acceso. En declaraciones difundidas por RPP, la ministra recordó que el aumento tarifario fue aprobado por la Unidad de Gestión de Machu Picchu en 2022, pero su aplicación se hará efectiva este año para reforzar el estado del recinto arqueológico.
La titular del Mincetur precisó que esta medida responde a la urgencia de asegurar condiciones óptimas para los visitantes y a la demanda de mayores recursos. El propósito es sostener los trabajos de protección en la zona y mejorar la experiencia de quienes llegan a la ciudadela.
El anuncio se realizó durante una ceremonia que coincidió con la entrega de la máxima distinción de jerarquía 4 al parque arqueológico de Sacsayhuamán, en Cusco, evento que reunió a autoridades y representantes del sector turístico. Este reconocimiento destaca el valor patrimonial de la región, mientras que las nuevas disposiciones buscan garantizar la preservación y el atractivo internacional de Machu Picchu.
Crisis en Machu Picchu amenaza la imagen del Perú
A principios de febrero, la Cámara Peruana de Operadores de Turismo (CAPOTUR) decidió romper el silencio mediante un pronunciamiento público dirigido al Poder Ejecutivo. El documento expone una serie de riesgos concretos que, según el gremio, comprometen la seguridad de los visitantes, la continuidad del servicio turístico y la reputación del país como destino confiable.
El pronunciamiento de CAPOTUR destaca una contradicción que preocupa a los operadores turísticos. Mientras el Perú busca posicionarse en mercados internacionales, las condiciones internas del principal atractivo turístico no acompañan ese esfuerzo. Según el gremio, “mientras los socios de CAPOTUR logramos en la feria FITUR Madrid importantes acuerdos estratégicos para atraer inversión y visitantes al país, la realidad interna que se vive en Machu Picchu amenaza con anular estos esfuerzos”.
La participación en FITUR Madrid permitió avanzar en negociaciones con operadores mayoristas y potenciales inversionistas. Sin embargo, ese trabajo enfrenta un obstáculo serio cuando los socios internacionales analizan la situación operativa del destino. CAPOTUR advierte que “los operadores mayoristas internacionales observan con creciente desconfianza a un destino que no garantiza condiciones mínimas de orden ni estabilidad operativa”.
Para el sector, la falta de previsibilidad se traduce en cancelaciones, reprogramaciones y pérdida de competitividad frente a otros destinos de la región que ofrecen reglas claras y servicios estables.