El Poder Judicial de Perú ratificó la ejecución provisional de la sentencia a 14 años de prisión contra Martín Vizcarra Cornejo, rechazando el pedido de suspensión presentado por su defensa, incluso tras la segunda intervención quirúrgica a la que fue sometido el exmandatario por una grave complicación renal. La decisión judicial garantiza la permanencia del expresidente en el penal de Barbadillo, bajo vigilancia médica periódica, mientras prosiguen los trámites procesales.
La Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional, órgano de la Corte Superior Nacional de Justicia Penal Especializada, desestimó la solicitud de suspensión de la ejecución provisional de la sentencia condenatoria impuesta a Vizcarra, sentenciado por el delito de cohecho pasivo propio en agravio del Estado. El fallo, contenido en la Resolución N.° 8 del 26 de enero de 2026, lleva la firma de los jueces Enríquez Sumerinde, Magallanes Rodríguez y Guillén Ledesma.
El tribunal evaluó los alegatos presentados, determinando que el pedido carecía de sustento jurídico. La sala subrayó que la caducidad de la medida restrictiva previa vuelve inviable la suspensión solicitada por los abogados del expresidente. En el análisis del caso, los magistrados puntualizaron que no se cumplen los requisitos legales para paralizar la ejecución de la condena dictada por el Cuarto Juzgado Penal Colegiado Nacional, mediante sentencia del 26 de noviembre de 2025.
La ratificación de la sentencia implica que la condena de 14 años de prisión continuará vigente, mientras se resuelven los recursos y trámites pendientes en el proceso judicial. La decisión representa un revés para la estrategia de la defensa, que buscaba interrumpir la ejecución de la sanción privativa de libertad a raíz del delicado estado de salud del exmandatario.
Monitoreo médico estricto en el penal de Barbadillo
De manera simultánea al rechazo de la suspensión, la Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional ordenó al Establecimiento Penitenciario de Barbadillo la presentación de informes médicos cada quince días sobre la evolución de Martín Vizcarra. El objetivo es asegurar que el interno reciba atención adecuada para las dolencias que padece y evitar cualquier afectación adicional a su salud. El seguimiento sanitario periódico será responsabilidad directa de las autoridades penitenciarias, quienes deberán remitir la documentación correspondiente ante el órgano jurisdiccional.
Esta disposición responde al cuadro clínico reciente de Vizcarra, quien fue intervenido quirúrgicamente por segunda vez en la Clínica Repromedic debido a una obstrucción total del uréter izquierdo, con riesgo severo para la función renal. Según el comunicado emitido por el centro médico, la primera cirugía permitió liberar el uréter derecho y mejorar la función general de los riñones. Posteriormente, exámenes complementarios como la gammagrafía renal llevaron a la indicación de una nueva intervención de emergencia.
La Clínica Repromedic informó que la segunda operación se enfocó en restaurar el flujo urinario y estabilizar los niveles de creatinina en el organismo del paciente. Los médicos actuaron conforme a los resultados de estudios previos y reportaron la estabilización de los parámetros renales más críticos. Actualmente, el expresidente permanece bajo observación médica a la espera de un nuevo informe clínico, mientras su situación procesal se mantiene sin variaciones.