El funcionamiento del sistema democrático peruano genera preocupación en la ciudadanía, según un informe divulgado este miércoles por CIT Perú Opinión & Mercado. El 54,3% de los peruanos opina que la democracia no está funcionando adecuadamente y que el país necesita un cambio.
El documento indica que la visión negativa sobre la democracia es más intensa en la región centro (72,9%) y el oriente (72,2%). El 39,2% de los encuestados, además, considera que la democracia peruana enfrenta problemas, aunque la percibe como el mejor sistema disponible y cree que se pueden realizar ajustes parciales.
Otro factor relevante en el comportamiento electoral y en la valoración de los actores políticos es la percepción del riesgo de que el país siga una ruta similar a la del régimen de Venezuela. El 67% comparte esta inquietud, que se acentúa en la región oriente (90,3%) y en la región norte (82,1%). El 20,4% descarta esta posibilidad y el 12,5% no tiene una opinión definida.
El estudio fue presentado por José Manuel Saavedra, presidente de CIT Perú Opinión & Mercado, y el consultor mexicano Sergio José Gutiérrez y Espora.
Según Saavedra, los candidatos abordan temas tradicionales, pero ignoran a los indecisos, que representan un segmento considerable: el 36,9% no ha definido su voto y el 22,2% podría cambiar de opción, lo que eleva la cifra de indecisos a casi el 60%.
El estudio se fundamenta en una encuesta aplicada a 1.220 personas entre el 16 y el 20 de enero de 2026, con un margen de error de 2,8%, de acuerdo a la encuestadora.
Caída
El informe El Estado Global de la Democracia 2025 del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) reveló que el 54% de los países mostró un deterioro en al menos uno de los indicadores clave de desempeño democrático en los últimos cinco años.
Perú registró caídas en los cuatro factores medidos por IDEA: representación, derechos, Estado de derecho y participación. Los retrocesos más marcados se evidencian en la participación ciudadana y la libertad de prensa, en línea con fenómenos similares en Nicaragua, El Salvador y Haití. En términos globales, 2024 marcó el noveno año consecutivo con más países en retroceso que en avance democrático, la racha negativa más prolongada desde que se comenzaron a registrar datos en 1975.
En 2024, el país cayó siete posiciones en representación, hasta el puesto 55 del ranking global. En derechos descendió al puesto 96, mientras que en Estado de derecho se ubicó en el lugar 86. Participación fue el indicador más afectado, con un retroceso de nueve puestos, también hasta el lugar 86. Entre los factores más débiles figuran libertades civiles, acceso a la justicia y ausencia de corrupción.
El informe subraya un deterioro global de la libertad de prensa, que cayó en una cuarta parte de los 173 países evaluados, el mayor retroceso desde 1975. Perú aparece entre los países latinoamericanos con retrocesos en esta dimensión, junto a Nicaragua, El Salvador y Brasil.
En el caso peruano, IDEA relaciona la caída con violencia contra periodistas y actos de intimidación. Recientemente, la periodista Karla Ramírez denunció un presunto plan desde el Ministerio del Interior para atentar contra su integridad, lo que provocó la intervención del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) para exigir garantías e investigación.