La tarde del domingo 25 de enero dejó una escena de profundo impacto en la provincia de Espinar, en la región Cusco. Una tormenta eléctrica sorprendió a una familia que circulaba por una vía rural y terminó de forma trágica cuando un rayo cayó sobre la motocicleta en la que viajaban. El suceso ocurrió en un contexto climático marcado por lluvias intensas y descargas eléctricas frecuentes en las zonas altoandinas.
Las precipitaciones propias de la temporada se intensificaron durante las últimas semanas y trajeron consigo tormentas que afectan con mayor fuerza a distritos ubicados por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar. En ese escenario, los desplazamientos por carreteras abiertas y caminos rurales representan un riesgo constante para la población local.
El hecho se registró cerca de las seis de la tarde en la vía Espinar–Huayhuahuasi, dentro del distrito de Coporaque. Vecinos de la zona alertaron a las autoridades tras observar los efectos de la descarga eléctrica, lo que permitió la llegada de personal policial y de gestión del riesgo para las diligencias correspondientes.
La tragedia no constituye un evento aislado. En lo que va del año 2026, la región Cusco suma varios casos mortales relacionados con tormentas eléctricas, una situación que genera preocupación entre las autoridades y evidencia la exposición permanente de comunidades rurales frente a fenómenos climáticos extremos.
Rayo impacta a familia en Coporaque
De acuerdo con la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad de Cusco, efectivos de la Policía Nacional del Perú acudieron al lugar tras recibir el aviso de los pobladores. En el punto del impacto, las autoridades confirmaron el fallecimiento de tres integrantes de una misma familia que se desplazaban en una motocicleta lineal.
Las víctimas fueron identificadas como Nidilda Pauccara Taco, de 50 años; Lino Chara, de 53; y una menor de iniciales A.V.H.C., de seis años. La descarga eléctrica resultó letal para los ocupantes del vehículo menor, sin posibilidad de auxilio inmediato debido a la naturaleza del fenómeno.
El tránsito por la vía Espinar–Huayhuahuasi suele realizarse a campo abierto, una condición que incrementa el peligro durante tormentas eléctricas. La motocicleta, al carecer de protección, dejó a los ocupantes expuestos frente a la descarga.
Tras la llegada al lugar, la Policía Nacional efectuó las diligencias de ley con apoyo de personal especializado en gestión del riesgo. Las autoridades procedieron con la verificación de identidades y el inicio de los trámites correspondientes, conforme a los protocolos vigentes para este tipo de emergencias.
Desde el Gobierno Regional del Cusco se informó que, durante el año 2026, la región registra cuatro víctimas mortales por tormentas eléctricas. Este dato refleja, según la entidad, “el alto nivel de riesgo existente sobre todo en zonas altoandinas que se encuentran ubicadas por encima de los 4000 metros sobre el nivel del mar”.
Ante este panorama, la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad de Cusco “exhortó a la población a extremar las medidas de prevención en la concurrencia de tormentas eléctricas”, con énfasis en evitar desplazamientos innecesarios en áreas rurales.
Otros casos registrados en el sur andino
El fallecimiento de la familia en Espinar forma parte de una serie de episodios similares registrados en el sur del país. Durante la madrugada del 24 de enero, cerca de la 1:00, un rayo alcanzó a Germán Sillocca Bautista, de 52 años, en el sector de Huaynahuarco, comunidad de Collana, provincia de Chumbivilcas. El hombre se encontraba en una zona rural, sin acceso a refugios seguros, en medio de condiciones climáticas adversas con granizo y lluvia.
Personal de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad Distrital de Velille y efectivos policiales acudieron tras el aviso de la emergencia. Según los datos recopilados, las autoridades coordinaron con el presidente de la comunidad para el levantamiento del cuerpo y la evaluación de posibles daños materiales. El cadáver fue trasladado a Velille para la necropsia de ley.
A inicios de enero, el día 8, otro rayo cayó sobre una choza en el centro poblado de Tacmara, distrito de Pacobamba, provincia de Andahuaylas, en la región Apurímac. El hecho dejó cuatro personas fallecidas, entre ellas una madre y su hijo, además de dos menores heridas. El suceso ocurrió en plena temporada de lluvias y volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades rurales frente a tormentas eléctricas de alta intensidad.