La obra de uno de los escritores más influyentes del siglo XX queda bajo protección del Estado. El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a 22 unidades bibliográficas de la producción literaria de Julio Ramón Ribeyro, correspondientes a primeras ediciones publicadas entre 1955 y 1992, que forman parte de la colección de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP).
La medida fue oficializada mediante la Resolución Viceministerial N.° 000020-2026-VMPCIC/MC, publicada en el diario oficial El Peruano, y reconoce el valor histórico, artístico y cultural de estas obras, consideradas fundamentales para la literatura peruana y latinoamericana.
Según los considerandos de la resolución, Julio Ramón Ribeyro (1929-1994) fue una figura central de la Generación del 50 y es considerado “el mejor cuentista peruano de todos los tiempos”, así como uno de los narradores más importantes en lengua española del siglo XX. El documento oficial lo define además como el “fundador literario de la Lima moderna”, por la forma en que su obra construyó una nueva representación de la capital y de sus habitantes.
El Ministerio de Cultura señala que la importancia de estas obras radica en su estrecho vínculo con la realidad nacional, así como en su impacto decisivo en el campo literario, al marcar un punto de inflexión en la narrativa peruana contemporánea.
Narrativa, teatro y reflexión crítica
Entre las obras declaradas Patrimonio Cultural de la Nación se encuentran textos clave de distintos géneros cultivados por Ribeyro. En el ámbito de la novela, destaca Cambio de guardia (1976), considerada en la resolución como el último gran aporte de la corriente neorrealista de la Generación del 50.
En cuanto a su producción teatral, figuran Vida y pasión de Santiago el pajarero (1965), ambientada en la Lima del siglo XVIII durante el gobierno del virrey Manuel de Amat y Juniet, y Atusparia (1981), drama histórico situado en la sierra peruana del siglo XIX. Sobre esta última, el documento recoge la valoración del poeta Washington Delgado, quien la calificó como “el mejor drama histórico escrito en el Perú”.
La declaratoria también incluye obras de prosa no ficcional, cuyo valor reside en las reflexiones de Ribeyro sobre la literatura, la sociedad y su propia experiencia personal, aportando una mirada crítica e íntima que enriquece el patrimonio intelectual del país.
El valor de las primeras ediciones
Un aspecto central de la resolución es la relevancia editorial de las obras reconocidas. Se trata de primeras ediciones publicadas por sellos emblemáticos de la industria editorial peruana, como Juan Mejía Baca, Milla Batres, Mosca Azul y Minerva, así como por instituciones públicas como la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), el Instituto Nacional de Cultura (INC) y la Municipalidad de Lima.
Este conjunto bibliográfico, según el Ministerio de Cultura, constituye una fuente esencial para la investigación histórica, literaria y cultural, y refleja la vigencia y trascendencia de la obra de Ribeyro, quien fue galardonado con reconocimientos como el Premio Nacional de Literatura (1983), el Premio Nacional de Cultura (1993) y el Premio Juan Rulfo en 1994.
Protección y difusión del patrimonio bibliográfico
Con esta declaratoria, el Estado peruano garantiza la protección, conservación y difusión de las 22 unidades bibliográficas, en cumplimiento de la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación. La resolución fue refrendada por la viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Gisella Escobar Rozas.
La propuesta de declaratoria fue presentada por la Biblioteca Nacional del Perú, a partir de informes técnicos que sustentaron el valor excepcional de estas obras para la memoria cultural del país.