El reciente informe global de la firma TomTom ubicó a Lima, Trujillo y Arequipa en el grupo de las trece ciudades con mayor congestión vehicular del mundo.
En el Índice de Congestión Vehicular 2025, Lima ocupó la quinta posición mundial, mientras que Trujillo y Arequipa se situaron en los puestos décimo y decimotercero, respectivamente. El ranking, que analiza 500 urbes y se basa en 3,5 billones de kilómetros recorridos, midió la velocidad promedio y el tiempo invertido en desplazamientos diarios.
La capital peruana registró una velocidad promedio de 17,2 km/h, cifra que representó un descenso respecto al año anterior.
Trujillo y Arequipa también experimentaron retrocesos: en la primera, los vehículos ahora circulan a 17,7 km/h en promedio, mientras que en la segunda la cifra bajó a 18 km/h.
En comparación con 2024, la congestión ha empeorado en todas estas ciudades. Solo para ponerlo en perspectiva, el ranking mundial lo encabeza Barranquilla, Colombia, con 16,4 km/h, seguida por Londres, Bangalore y Calcuta.
Impacto económico y social
El gerente de Estudios Económicos y Estadísticas de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), Alberto Morisaki, señaló en diálogo con Exitosa Noticias que Lima, Trujillo y Arequipa figuran en el top 5 sudamericano de urbes con menor velocidad promedio.
“Este escenario confirma que la congestión vehicular no es un problema pasajero, sino estructural y recurrente, que impacta directamente en la competitividad del país, en la calidad de vida de las personas y en la seguridad vial”, afirmó el experto.
La comparación con otras ciudades del continente no deja mucho margen para la duda. Solo en Sudamérica, Lima ocupa el segundo lugar, Trujillo el tercero y Arequipa el cuarto.
Los datos revelan que, durante las horas punta de 2025, la velocidad en Lima cayó a 13,9 km/h por la mañana y 11,7 km/h por la noche.
En Trujillo, los promedios fueron de 16,6 km/h en la mañana y 13,9 km/h en la noche. En Arequipa, los valores alcanzaron 16,3 km/h y 14 km/h respectivamente. Recorrer 10 kilómetros en Lima demanda ahora 35 minutos, dos minutos más que el año anterior.
La congestión no solo implica tiempo perdido. Según Morisaki, en Lima se pierden cada año 2 puntos del PBI, equivalentes a S/20.000 millones. Esta cifra está asociada a la suma de horas-hombre improductivas y al consumo extra de combustibles.
El especialista además citó datos de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU., que estimó en más de 10.000 las muertes anuales por contaminación vehicular en Lima y Callao.
Estrategias para revertir la congestión
La AAP promueve un enfoque integral para enfrentar el tráfico vehicular. Entre las propuestas figuran la mejora en el diseño vial, la modernización del sistema de semáforos, la renovación del parque automotor y la fiscalización del tránsito.
Morisaki precisó que la congestión no siempre se relaciona con la cantidad de vehículos, sino con la falta de un transporte público eficiente y políticas de movilidad.
“En ciudades como México, con más autos, el tráfico es menor porque existen soluciones de transporte articulado”, afirmó.
Según el gerente de la AAP, los peruanos han perdido en el tráfico de 2025 más de 8 días y 3 horas, equivalentes a 195 horas por persona. El tiempo invertido repercute no solo en la productividad, sino también en la salud y el bienestar.