En una entrevista concedida a Andrés Oppenheimer para CNN, el presidente del Perú, José Jerí, abordó dos de los temas que hoy concentran mayor preocupación en la región y en el país: la situación de los migrantes venezolanos y el avance de la criminalidad.
Entre sus declaraciones, dejaron en claro que su gobierno enfrenta un escenario complejo heredado de gestiones anteriores y que las decisiones que se tomen en los próximos meses serán determinantes tanto para el Perú como para el futuro de miles de extranjeros que residen en su territorio.
Al referirse al contexto regional, el mandatario señaló que se atraviesa un momento decisivo. “Un momento clave para Venezuela y también para nuestro país, para que puedan decidir qué es lo que van a hacer de ahora en adelante, ¿no?”, expresó el mandatario, subrayando que el Perú ha brindado facilidades a la población migrante venezolana desde su llegada.
No hay regularización migratoria
Según explicó, estas condiciones se mantendrán por un tiempo prudente, pero no de manera indefinida. “Seguiremos dando hasta el momento necesario todas esas comodidades que les hemos dado y luego los vamos a invitar para darles, eh, esa posibilidad de retornar a sus países”, afirmó.
La postura del jefe de Estado fue consultada de manera directa por Oppenheimer, quien buscó precisar si existe un plan concreto para regularizar la situación migratoria de miles de venezolanos que permanecen en el país.
La respuesta del presidente fue clara y tajante. “No, no, no. No hay nada sobre eso”, señaló José Jerí, dejando en evidencia que, por ahora, el Ejecutivo no ha planteado una política específica de regularización permanente, sino un esquema de atención temporal mientras se define el rumbo que tomará la región.
La inseguridad ciudadana
El diálogo avanzó luego hacia el tema que, según el propio periodista y ciudadanos consultados durante su estadía en Lima, representa hoy el principal problema del Perú: la delincuencia. Andrés Oppenheimer recordó que, en los primeros días del actual gobierno, se cuestionó la efectividad de la estrategia de seguridad y se afirmó que los índices delictivos habían aumentado. Frente a ello, pidió al presidente explicar qué medidas concretas se adoptarán para reducir la criminalidad en lo que resta de su mandato.
En su respuesta, José Jerí ofreció un diagnóstico detallado del escenario que encontró al asumir el cargo. “Nosotros encontramos el país navegando en turbulencia y sin controles que te permitan guiarte”, afirmó, describiendo una situación que calificó como muy compleja, producto de circunstancias constitucionales y de un profundo debilitamiento institucional.
Según explicó, las fuerzas del orden operaban con déficit de presupuesto, baja moral y sin la atención necesaria por parte del Estado.
El presidente fue más allá y apuntó a responsabilidades de gobiernos anteriores. “Había mucha complicidad de algunos gobiernos anteriores en debilitar las instituciones para que justamente esto se dé como se está dando en la actualidad”, sostuvo, al explicar que esa fragilidad permitió que el crimen organizado y la delincuencia común ganaran terreno en distintas regiones del país.
Frente a ese panorama, José Jerí aseguró que su gestión decidió asumir una lucha frontal contra la delincuencia, aunque reconoció que los resultados no pueden ser inmediatos. “Cuando asumimos funciones, también se nos pedía que prácticamente a la semana presentemos resultados, cuando era materialmente imposible tener resultados como los que se esperaban en pocos días”, explicó, haciendo énfasis en que la inseguridad es un problema estructural que requiere tiempo y coordinación.
El mandatario señaló que uno de los principales errores del pasado fue la ausencia de una estrategia articulada. “No había ninguna herramienta coordinada que te permita avanzar para combatir la delincuencia”, dijo, y remarcó que no basta con acciones aisladas o decisiones individuales. “No solamente se trata de una voluntad aislada, todo tiene que estar vinculado para que tenga un norte”, añadió.
Presentará un plan contra la criminalidad
En ese contexto, José Jerí anunció que su gobierno presentará en los próximos días un plan integral de seguridad ciudadana, el cual será dado a conocer antes de que termine el mes. Según detalló, esta estrategia incluirá acciones en los penales, el fortalecimiento y repotenciación de la Policía Nacional, así como una mayor articulación con los gobiernos locales y el componente preventivo, que calificó como fundamental. “La parte preventiva es fundamental, pero tiene que ir en paralelo”, precisó.
Uno de los ejes centrales del plan será el uso de los estados de emergencia como herramienta para intervenir de manera rápida y coordinada en zonas críticas. De acuerdo con el presidente, esta medida permitirá obtener mejores resultados al articular todos los esfuerzos del Estado bajo una misma estrategia. “Estamos convencidos de que este plan va a generar más resultados”, sostuvo.
Si bien reconoció que los indicadores actuales aún no son los ideales, José Jerí afirmó que ya se observan señales de mejora. “Hoy, cerca de tres meses, tenemos resultados que, si bien es cierto, no son los óptimos, han comenzado a decrecer algunas incidencias criminales en nuestro país”, señaló. Estos avances, explicó, serán presentados de manera oficial junto con el plan integral de seguridad.
El jefe de Estado también destacó el trabajo de campo realizado en este periodo. “Todas las acciones de fortalecimiento de nuestra policía, de articulación con los gobiernos locales y de articulación con otras instituciones del Ejecutivo han comenzado a generar resultados”, afirmó. Según dijo, algunas decisiones que en su momento fueron resistidas hoy empiezan a mostrar efectos positivos. “Lo que muchas personas no querían, se está dando por fin”, enfatizó.