Un bus de la empresa La 50, que realiza el recorrido entre San Juan de Lurigancho y Callao, fue blanco de un nuevo ataque con un artefacto explosivo la noche del viernes 9 de enero, según informó Exitosa. El incidente ocurrió cuando la unidad se encontraba con pasajeros y se detenía a la altura del Mall Aventura Plaza.
Delincuentes arrojaron una granada por la ventana del conductor, provocando daños materiales y pánico entre los usuarios. De acuerdo con el relato de la cobradora, el bus debió hacer una parada debido al tráfico en la zona y el cierre de vías por las festividades.
Mientras se realizaba el cobro de pasajes, personas desconocidas se acercaron y lanzaron el artefacto explosivo, que impactó contra el vehículo y terminó en la vía principal, causando la destrucción de las lunas. El ataque se produjo pese a la presencia de efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) y personal de Serenazgo, según confirmó una trabajadora de la empresa al mismo medio.
“La granada, gracias a Dios, no llegó a mayores, porque no la contábamos todos los pasajeros más el conductor. El carro también hubiera salido volando”, relató la trabajadora del bus.
Asimismo, los pasajeros se lanzaron al piso para protegerse tras escuchar la explosión. La intervención de patrulleros en la zona ocurrió poco después, alertados por uno de los usuarios afectados.
Evalúan sumarse al paro nacional
Los conductores de la línea La 50 evalúan sumarse al paro de transportistas convocado para el 15 de enero, en protesta por la falta de acciones de seguridad por parte del Gobierno de José Jerí.
“Estamos unidos con todas las empresas. Si ahora esta empresa lo hicieron así, hay otras empresas que han sido también atacadas, que ha habido muertos, choferes. Cuida uno mismo nomás las espaldas como debe ser”, advirtió la cobradora al medio radial.
En la zona del ataque, las autoridades acordonaron la escena y peritos de criminalística iniciaron las diligencias para identificar a los responsables. Una cámara de seguridad ubicada cerca del lugar será clave en la investigación, ya que podría permitir determinar el recorrido de los agresores.
Paralización el 15 de enero
El sector transporte urbano de Lima y Callao anunció la suspensión de operaciones y una movilización para el jueves 15 de enero, tras una serie de ataques a choferes y cobradores que ha puesto en alerta a trabajadores y usuarios. La decisión fue adoptada por los principales gremios del sector, incluidos Transportes Unidos y la Corporación Nacional de Empresas de Transporte (Conet Perú), en respuesta a la falta de medidas efectivas por parte del gobierno de José Jerí frente a la inseguridad.
Martín Ojeda, vocero de Transportes Unidos, señaló que en los últimos nueve días se registraron al menos ocho ataques violentos contra personal de transporte. El dirigente explicó que la medida fue acordada tras una reunión de emergencia, motivada por la ausencia de respuestas concretas frente a la extorsión y el sicariato. A pesar de que el país se encuentra en un estado de emergencia.