La llegada de un pulso robusto de la Oscilación Madden-Julian (MJO) al océano Pacífico durante las próximas semanas podría marcar el inicio de un nuevo episodio de El Niño en el planeta. Modelos internacionales y especialistas advierten que este patrón atmosférico, al interactuar con otras variables oceánicas, favorecería el paso de la actual fase de La Niña hacia una transición que modificaría el clima global.
A través de X (antes Twitter), Abraham Levy, conocido como el “hombre del tiempo” en Perú, citó al científico estadounidense Andy Hazelton, asociado del Cooperative Institute for Marine and Atmospheric Studies (CIMAS) de la Universidad de Miami.
“Los modelos comienzan a indicar que otro pulso robusto de la MJO cruzará el Pacífico durante las próximas dos semanas. Como resultado, veremos una ráfaga de viento del oeste (WWB) sobre el Pacífico occidental y central, que podría extenderse hasta la línea de cambio de fecha. Con el calor en la capa superior del océano ya en aumento desde la última WWB y la onda Kelvin descendente (DKW), es probable que este evento ponga fin a La Niña y nos impulse hacia El Niño”, publicó Hazelton.
El mensaje del científico se centra en la acumulación de calor en la capa superior del océano, un fenómeno que se encuentra en aumento desde la última WWB y la onda Kelvin descendente. De acuerdo con él, este proceso podría dejar atrás el ciclo de La Niña y conducir a una transición hacia El Niño en las próximas semanas.
El Niño y la transición
La posible transición hacia El Niño se sustenta también en las proyecciones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF). Las directrices de este modelo, difundidas por Levy y el meteorólogo neozelandés Ben Noll, indican que “las nuevas directrices del modelo climático predicen agresivamente el desarrollo de un El Niño que calentará el planeta este año, con cambios en los patrones de viento del Pacífico que indican que una transición está en marcha”.
Ben Noll, quien también es investigador, indicó en su red social: “Las nuevas directrices del modelo climático del ECMWF predicen agresivamente el desarrollo de un El Niño que calentará el planeta este año, con cambios en los patrones de viento del Pacífico que indican que una transición está en marcha. Si bien los posibles impactos varían según la región, El Niño desempeñaría un papel clave en la configuración de los patrones climáticos globales”.
¿Y eso afecta al Perú?
La Oscilación Madden-Julian es un patrón de variabilidad atmosférica que, al interactuar con las ráfagas de viento del oeste (WWB), suele asociarse a la formación de fenómenos El Niño.
Los expertos coinciden en que la suma de calor en la capa superior del océano Pacífico y la dinámica de las ondas Kelvin generan las condiciones necesarias para un cambio de fase en el sistema climático.
En el caso de Perú, el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) mantiene vigente su último comunicado oficial, emitido el 19 de diciembre de 2025, y coloca su estado de alerta en “No activo” ante la posible llegada de un El Niño.
Hasta la fecha, no se han emitido nuevos reportes, pero el documento actual sigue siendo referencia obligada para el monitoreo y la gestión de riesgos vinculados a este fenómeno en el ámbito nacional. El Enfen desempeña un rol fundamental en la vigilancia del fenómeno y en la emisión de alertas para las autoridades y la ciudadanía.
Impacto global
La comunidad científica, representada por figuras como Hazelton y Noll, observa con atención la evolución de los patrones atmosféricos y oceánicos en el Pacífico.
La posibilidad de un nuevo evento El Niño concentra el interés internacional por sus conocidas repercusiones sobre el clima, la agricultura, la pesca y la seguridad alimentaria en diferentes regiones del mundo.
La vigilancia de los modelos climáticos y los comunicados oficiales resulta esencial para anticipar sus efectos y preparar respuestas adecuadas.