El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) decomisó un cargamento de ranas del Titicaca en un local de productos naturistas en la ciudad de Juliaca, región Puno. Los anfibios eran comercializados para la elaboración de “jugos medicinales”, una práctica ilegal que aun está muy extendida en el altiplano pese a que carece de respaldo científico y amenaza gravemente la biodiversidad regional.
La intervención permitió hallar tres ejemplares de rana del Titicaca, dos de ellos almacenados en un balde y un tercero dentro de una bolsa plástica, listos para ser mostrados a potenciales compradores. De acuerdo con el reporte oficial, las condiciones en las que eran mantenidos los animales generaban asfixia y hacinamiento, factores que provocan la muerte de muchos ejemplares incluso antes de llegar al punto de venta.
Rana del Titicaca en peligro crítico y sanciones por su comercialización ilegal
Tras el decomiso, la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Puno inició un Procedimiento Administrativo Sancionador (PAS) contra la persona involucrada, por la comercialización de fauna silvestre de origen ilegal, una conducta tipificada como infracción muy grave según la normativa vigente. La rana del Titicaca está catalogada como “En Peligro Crítico” en la Lista Nacional de Especies Amenazadas y cuenta con el máximo nivel de protección internacional al estar incluida en el Apéndice I de la Convención CITES.
El Serfor precisó que la venta de esta especie puede ser sancionada con multas superiores a las 10 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), además de otras medidas administrativas y penales contempladas en la Ley Forestal y de Fauna Silvestre. Las autoridades recordaron que la caza, captura, transporte, posesión y comercialización de fauna silvestre sin autorización están prohibidas y constituyen delitos ambientales.
Desde el ámbito técnico, el administrador del Serfor en Puno, Elmer Ventura Flores, explicó que la extracción ilegal de la rana del Titicaca tiene consecuencias directas sobre el ecosistema del lago, ya que se trata de una especie que funciona como indicador de la calidad ambiental. Su reducción altera el equilibrio natural y agrava la fragilidad de este cuerpo de agua. En esa línea, se anunció que continuarán las acciones de control y fiscalización en zonas identificadas como puntos de venta, debido a la persistencia de estas actividades ilícitas.
Una especie emblemática del lago Titicaca bajo amenaza permanente
La rana gigante del Titicaca es un anfibio endémico que habita en las aguas del lago compartido por Perú y Bolivia y está considerada una de las especies más representativas de la fauna altoandina. Su importancia biológica y cultural ha llevado a que sea incluida en la serie numismática “Fauna silvestre amenazada”, como símbolo de alerta frente a su delicada situación de conservación.
Este anfibio destaca por su gran tamaño, con ejemplares que pueden medir entre 30 y 50 centímetros y alcanzar un peso cercano a los 180 gramos, lo que la convierte en una de las ranas más grandes de la región. Presenta una cabeza ancha y aplanada, piel suave y holgada con pliegues que recubren todo su cuerpo, y una coloración que va del verde olivo oscuro con manchas claras, mientras que su vientre es blanquecino con bordes anaranjados. A diferencia de muchas otras especies, emite sonidos y posee comportamientos poco comunes dentro de su grupo.
De acuerdo con estudios de centros especializados en conservación de anfibios, la población de la rana gigante del Titicaca se ha reducido en más del 80% en las últimas dos décadas, principalmente por la contaminación del lago, la degradación de su hábitat y la extracción ilegal con fines de consumo. Pese a que su captura está prohibida, continúa siendo buscada para platos exóticos y supuestos jugos medicinales. Esta presión llevó a que la Convención CITES la incorpore en la categoría de mayor nivel de riesgo, lo que impide cualquier tipo de comercialización y obliga a reforzar su protección.