A dos décadas de su estreno original, Paprika, la aclamada película de animación dirigida por el maestro japonés Satoshi Kon, vuelve a las salas de cine para celebrar su 20.º aniversario. Considerada una de las obras más influyentes del cine contemporáneo, esta fascinante incursión en los laberintos de la mente humana podrá verse nuevamente en todas las salas de cine del Perú desde el 8 de enero de 2026, ofreciendo a nuevas generaciones la oportunidad de descubrir —o redescubrir— una experiencia cinematográfica tan hipnótica como desafiante.
Estrenada mundialmente en el Festival de Cine de Venecia en 2006, Paprika fue recibida de inmediato como una de las propuestas más audaces del certamen. Basada en la novela homónima del reconocido autor japonés Yasutaka Tsutsui, la película sitúa su historia en un futuro cercano donde una revolucionaria tecnología llamada DC Mini permite ingresar en los sueños humanos con fines terapéuticos. Sin embargo, cuando este dispositivo cae en las manos equivocadas, la frontera entre la realidad y el mundo onírico comienza a desintegrarse de forma peligrosa.
Desde su estreno, Paprika marcó un antes y un después en la representación del subconsciente en pantalla. A través de un montaje innovador, transiciones imposibles y un imaginario visual sin restricciones físicas, Satoshi Kon logró fundir realidad y fantasía con una fluidez inédita. El resultado es una obra que desafía las estructuras narrativas tradicionales y expande los límites del cine de animación, alejándolo definitivamente del terreno infantil para posicionarlo como un medio capaz de abordar temas complejos y profundamente adultos.
Una película que trasciende su época
La crítica internacional no tardó en reconocer su impacto. En Venecia, Paprika fue descrita como “una experiencia hipnótica, tan estimulante como desconcertante”, una confirmación del estatus de Kon como uno de los grandes visionarios del cine moderno. Su ambición artística y su potencia sensorial la consolidaron rápidamente como una referencia ineludible del thriller psicológico y la ciencia ficción, géneros que el director supo combinar con una reflexión filosófica sobre la identidad, los deseos y los miedos más profundos del ser humano.
Además de su sólida recepción crítica, Paprika obtuvo un destacado desempeño comercial para una producción de animación dirigida a un público adulto, convirtiéndose con el paso del tiempo en una auténtica película de culto. Su vigencia se ha mantenido intacta gracias a su complejidad temática y a su capacidad de generar nuevas lecturas con cada visionado. A ello se suma la influyente banda sonora compuesta por Susumu Hirasawa, cuyos sonidos electrónicos y corales se integran de manera inseparable a la atmósfera onírica del film.
El legado de Paprika trasciende su época. Su aproximación a los sueños y a los distintos niveles de la mente ha sido comparada reiteradamente con El Origen (Inception, Christopher Nolan, 2010). Aunque el director británico nunca ha reconocido de forma explícita una influencia directa, las similitudes visuales, conceptuales y narrativas han sido ampliamente señaladas por críticos y estudiosos del cine, consolidando a la obra de Kon como un antecedente clave en el imaginario cinematográfico moderno.
El reestreno de Paprika en Perú forma parte de un especial dedicado a Satoshi Kon, quien falleció hace 15 años, pero cuya obra continúa siendo objeto de análisis y admiración en todo el mundo. Este título es el segundo de una selección que invita a sumergirse en el caos, la belleza y la complejidad de los universos mentales creados por el realizador japonés, responsable también de joyas como Perfect Blue, Millennium Actress y Tokyo Godfathers.
En un contexto donde la animación japonesa ha ganado cada vez más espacio en las salas peruanas, el regreso de Paprika representa una oportunidad única para apreciar en pantalla grande una animación que revolucionó la forma de contar historias. A 20 años de su estreno, la película no solo conserva su fuerza visual y narrativa, sino que reafirma su lugar como una obra esencial del cine contemporáneo, capaz de interpelar al espectador y hacerlo dudar, soñar y reflexionar.