En la víspera del Año Nuevo 2026, un nuevo temblor sacudió Lima y se sintió en varias regiones del Perú. De acuerdo al informe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 3.9 con un epicentro al suroeste de Mala, Cañete, ubicado al sur de la capital.
La hora exacta del sismo fue a las 3:34 p.m. de este miércoles 31 de diciembre. Su profundidad se registró a 51 kilómetros y fue de una III intensidad. No se reportaron daños materiales, ni pérdidas humanas, según informaron las autoridades.
Desde la noche del pasado sábado 27 —cuando ocurrió un fuerte sismo de 6.0 en la ciudad de Chimbote, Áncash— en la costa del territorio nacional se han producido más de 36 sismos.
Al respecto, Hernando Tavera, jefe del Instituto Geofísico del Perú, recordó que el país se encuentra en una zona altamente sísmica, debido al choque constante de placas tectónicas desde Tumbes hasta Tacna.
Por ello, insistió en la necesidad de mantener la población preparada ante estos eventos y reforzar la construcción de viviendas seguras.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y brindando asistencia en las zonas afectadas, subrayando la importancia de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta ante futuros movimientos telúricos en la costa peruana.
“A lo largo de toda la costa peruana siempre van a ocurrir sismosy no tienen relación necesariamente uno con otro, sobre todo por la distancia y por la, por la zona que están, que están afectando", mencionó el especialista a la prensa.
“Entonces, al ser un país sísmico, siempre debemos estar esperando sismos y siempre tenemos que estar preparados, que es lo que siempre se ha mencionado, para que la población esté siempre alerta“, agregó.
Importancia de la mochila de emergencia
Tener lista una mochila de emergencia ahorra tiempo en la evacuación y facilita la adaptación a situaciones de ausencia de servicios básicos o inminente ayuda externa.
Las autoridades y expertos en gestión de riesgos recomiendan optar por lo esencial, priorizando el peso y la funcionalidad. La mochila de emergencia debe incluir:
- Alimentos no perecibles, listos para consumir.
- Agua limpia en envases resistentes y que sean fáciles de transportar.
- Abrigo y ropa de reserva para afrontar cambios de temperatura.
- Artículos de higiene personal, como toallas húmedas, papel higiénico o jabón.
- Botiquín de primeros auxilios, adaptado a necesidades familiares.
- Dinero en efectivo de baja denominación.
- Medios de comunicación, como radios portátiles a pilas.
- Fuentes de energía portátiles, como baterías o cargadores.
- Artículos para bebés e infantes, incluyendo pañales, leche en polvo y productos específicos.
- Insumos para adultos mayores o personas con necesidades particulares.
- Alimentos no perecibles, listos para consumir.
- Agua limpia en envases resistentes y que sean fáciles de transportar.
- Abrigo y ropa de reserva para afrontar cambios de temperatura.
- Artículos de higiene personal, como toallas húmedas, papel higiénico o jabón.
- Botiquín de primeros auxilios, adaptado a necesidades familiares.
- Dinero en efectivo de baja denominación.
- Medios de comunicación, como radios portátiles a pilas.
- Fuentes de energía portátiles, como baterías o cargadores.
- Artículos para bebés e infantes, incluyendo pañales, leche en polvo y productos específicos.
- Insumos para adultos mayores o personas con necesidades particulares.
Se aconseja revisar la mochila periódicamente y renovar los artículos próximos a vencimiento, así como ajustar su contenido a las particularidades de cada grupo familiar y región.