La explosión de un vehículo en una estación de servicio de La Tinguiña, en Ica, provocó la muerte de un hombre de 67 años. El incidente se registró después de que el auto, con dos ocupantes a bordo, completó su carga de gasolina. Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron el momento en que, tras el encendido del motor, una deflagración desató un incendio que envolvió a los dos pasajeros.
Un instante fatal durante el repostaje
De acuerdo con las imágenes registradas, el conductor ingresó al vehículo luego de llenar el tanque. Al activar el motor, una explosión repentina cubrió el automóvil en llamas. El conductor, Alcides Cucho Lagos, consiguió salir por sus propios medios. Su acompañante, Luis Choque Quispe, quedó inmovilizado dentro de la cabina, sufriendo quemaduras graves en distintas zonas del cuerpo.
Testigos del hecho respondieron rápidamente. Vecinos y trabajadores de la zona corrieron hacia el auto cargados con baldes de agua y lograron sacar al pasajero, quien agonizaba con lesiones severas. Pese a los esfuerzos, pocos minutos después una ambulancia trasladó a Choque Quispe al hospital local. Los médicos informaron que el paciente presentaba quemaduras de tercer grado en gran parte del cuerpo y quedó internado en estado crítico.
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El conductor huyó y las dudas sobre el vehículo persisten
Mientras ocurrían los intentos de rescate, los presentes identificaron un hecho que ha generado indignación entre los familiares: el conductor abandonó el lugar y no prestó ayuda a su compañero. Según versiones de testigos, ambos mantenían una relación de amistad y solían compartir viajes.
La hermana de la víctima manifestó a Panamericana Noticias: “El chófer se ha ido y ha dejado botado a mi hermano. No se ha podido salvarlo. Todo ese gas lo ha inhalado y le ha quemado todo el cuerpo. Ya el caso era grave, directamente dijeron que debían transferirlo a Lima”. Las autoridades informaron que Luis Choque Quispe falleció en el hospital horas después de la explosión por la magnitud y profundidad de las quemaduras sufridas.
El auto accidentado fue trasladado a la comisaría de La Tinguiña. En la investigación preliminar, la policía detectó que el vehículo no tenía SOAT vigente desde 2011 ni revisión técnica actualizada. Los peritajes buscan determinar si un desperfecto mecánico contribuyó al accidente. Esta anomalía incrementa los riesgos de cualquier desperfecto y puede complicar la responsabilidad civil y penal de los involucrados.
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Cómo evitar deflagraciones en gasolineras
Situaciones como la ocurrida en La Tinguiña resaltan la importancia de respetar las normas de seguridad en estaciones de combustible. No se debe activar ni manipular el sistema eléctrico de un auto mientras se recarga combustible, ya que cualquier chispa, estática o fuga puede generar una reacción similar a la descrita.
Las recomendaciones principales incluyen apagar por completo el motor antes y durante la recarga, evitar el uso de dispositivos móviles, no fumar cerca del área, y prestar atención a posibles olores o filtraciones de gasolina. Las estaciones deben contar con extintores accesibles y los empleados deben estar capacitados en el uso de estos para actuar ante eventuales emergencias.
Prevención de explosiones en vehículos
El estado técnico de los automóviles constituye un factor fundamental en la prevención de explosiones y siniestros. Los vehículos sin revisión técnica o sin SOAT vigente presentan mayor probabilidad de fallos inesperados. Las inspecciones regulares de los sistemas eléctricos, de escape y de combustible resultan esenciales para detectar a tiempo fugas, deterioros o condiciones de peligro.
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Dentro del auto, es clave revisar periódicamente los cables eléctricos y sensores. La acumulación de vapores por fallos en el tanque de gasolina puede favorecer escenarios de combustión espontánea. Promover la cultura de mantenimiento y reparación responsable reduce el riesgo de incidentes similares al registrado en Ica.