Juan Quispe Aguilar, el maestro cusqueño que se disfraza de personajes históricos para enseñar

A ritmo de rap y con trajes hechos por él mismo, este profesor ha transformado sus clases en una experiencia teatral que ha captado la atención de alumnos

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Juan Quispe Aguilar, el profesor cusqueño que enseña historia con rap y disfraces en el aula Youtube: TV Perú

En un aula del Cusco, entre pizarras y libros, un docente se ha propuesto cambiar las reglas del juego. Lejos de los métodos tradicionales, Juan Quispe Aguilar irrumpe en clase con un traje de inca y una actitud que recuerda más a un artista urbano que a un maestro convencional. Su estilo, que mezcla música, actuación y rigor académico, ha llamado la atención no solo de sus alumnos, sino también de turistas y usuarios de redes sociales, donde sus videos se han vuelto virales.

Su propuesta pedagógica, a la que llama “El rap de los incas”, combina el ritmo pegajoso del hip hop con lecciones de historia que van desde el periodo precolombino hasta la llegada de Cristóbal Colón. En cada clase, Quispe interpreta personajes históricos, dramatiza escenas del pasado y utiliza el lenguaje popular para acercar a los jóvenes a una materia que muchos consideran aburrida. El objetivo, asegura, es que sus estudiantes comprendan y recuerden mejor los contenidos, pero sobre todo que sientan curiosidad por su identidad y su herencia cultural.

Enseñar historia con flow y memoria

Desde la provincia de Chinchaypujio, en Cusco, Juan Quispe Aguilar ha revolucionado la forma en la que se enseña historia en el nivel escolar. Con más de una década en la docencia, este maestro decidió crear una metodología propia que se adapta al lenguaje y los códigos de los jóvenes. Fue así como nació su propuesta de enseñar a través del rap, un recurso que combina ritmo, repetición y narrativa, elementos clave para fijar información de forma efectiva.

Juan Quispe Aguilar interpreta a un inca durante una clase en Cusco, donde enseña historia con música y disfraces. 
Foto: RPP Noticias
Juan Quispe Aguilar interpreta a un inca durante una clase en Cusco, donde enseña historia con música y disfraces. Foto: RPP Noticias

Uno de sus temas más conocidos es una canción en la que menciona a los catorce gobernantes incas. La interpretación es sencilla pero potente: los alumnos memorizan nombres como Manco Cápac, Pachacútec y Túpac Yupanqui mientras cantan. Esta dinámica, que parece un juego, le ha permitido mejorar los niveles de atención y comprensión en sus clases. Para él, el rap no es solo una forma de atraer la atención, sino también una herramienta para reforzar la autoestima y la identidad de los estudiantes.

Un maestro que se convierte en personaje

Más allá de la música, Juan Quispe también ha llevado su propuesta a un plano más visual. Se disfraza de los personajes que narra: se pone el atuendo imperial del inca cuando explica el Tahuantinsuyo, usa ropa de época para hablar de la llegada de los españoles, y ha llegado incluso a representar a Cristóbal Colón en medio de la clase. La caracterización va acompañada de una narrativa que mezcla datos históricos con humor y expresiones populares, lo que genera un ambiente participativo en el aula.

“Profe Millán”, como se hace llamar artísticamente, no improvisa sus clases. Cada presentación requiere planificación, producción de vestuario y ensayos. Su compromiso ha captado la atención de los propios padres de familia, quienes reconocen en él a un docente dedicado y creativo. También ha despertado la curiosidad de visitantes que, al conocer su historia, se acercan a presenciar sus clases o a grabar fragmentos que luego se viralizan en redes como TikTok, Facebook o Instagram.

Entre la tradición andina y la cultura pop

Durante sus clases, el maestro dramatiza escenas del pasado para que los alumnos comprendan mejor los contenidos. 
Foto: Andina
Durante sus clases, el maestro dramatiza escenas del pasado para que los alumnos comprendan mejor los contenidos. Foto: Andina

El éxito de Quispe Aguilar no se basa únicamente en su carisma, sino en su capacidad para unir dos mundos que a menudo parecen alejados: la tradición andina y la cultura juvenil contemporánea. En sus letras, además de los incas, aparecen referencias a corrientes libertadoras, procesos de sedentarización o las etapas de la prehistoria, todo en clave de rap. Así, logra una conexión profunda entre el pasado y el presente.

La intención, como él mismo ha dicho, es que los estudiantes comprendan que la historia no es ajena ni lejana, sino parte de lo que son. Por eso, cada lección busca destacar la identidad local, desde los símbolos incas hasta las transformaciones que vivió el Perú a lo largo del tiempo. De esta forma, refuerza no solo el aprendizaje, sino también el orgullo cultural de sus alumnos, quienes muchas veces provienen de comunidades rurales con escaso acceso a experiencias educativas enriquecedoras.

Reconocimiento más allá del aula

En medio del aula, Juan Quispe rapea sobre los 14 incas del Imperio para que sus alumnos los recuerden fácilmente. 
Foto: Andina
En medio del aula, Juan Quispe rapea sobre los 14 incas del Imperio para que sus alumnos los recuerden fácilmente. Foto: Andina

Su estilo poco convencional no ha pasado desapercibido para los medios. Este año, con motivo del Día del Maestro, TV Perú le dedicó un video especial donde se le ve vestido de inca, rapeando sobre la historia del Perú ante un grupo de escolares entusiastas. En la pieza audiovisual, también se muestran fragmentos de sus canciones, como aquella en la que pregunta cuántas corrientes libertadoras hubo o enumera las carabelas que partieron desde España rumbo a América.

A pesar de que algunos colegas han cuestionado su estilo, él se mantiene firme en su apuesta pedagógica. Asegura que su objetivo no es entretener por entretener, sino despertar el interés genuino por el conocimiento. Lo cierto es que, con cada clase, Juan Quispe Aguilar demuestra que enseñar puede ser también un acto de creatividad, empatía y conexión con la realidad de los estudiantes. Y si eso implica disfrazarse o subirse al ritmo del beat, él lo hará sin dudar.