Miastenia gravis, la enfermedad incurable que puede confundirse con cansancio, estrés o agotamiento: síntomas, causas y tratamiento

La condición de esta enfermedad mejora si descansas durante todo el día; sin embargo, si realizas cualquier actividad cotidiana, podrías padecer cansancio extremo

Para 2021, se registraron 959 casos de miastenia gravis en Perú, con una prevalencia más alta en mujeres (641 casos) en comparación con los varones (315 casos).

Es conocida mundialmente como una fatiga muscular grave. Los informes médicos y artículos de salud aseguran que la miastenia fue descubierta hace un poco más de cuatro siglos, diagnosticada por primera vez en un paciente varón y catalogada en ese entonces como una alteración psiquiátrica. A pesar de ser una enfermedad sigilosa, en el sentido de que puede pasar desapercibida como fatiga o cansancio, esta enfermedad ataca actualmente a miles de personas alrededor del mundo.

La miastenia gravis: una condición médica delicada

La miastenia gravis es una enfermedad neuromuscular caracterizada por una debilidad progresiva de los músculos esqueléticos. Este trastorno puede afectar gravemente la calidad de vida de quienes lo padecen, alterando su capacidad para realizar actividades cotidianas.

Según el Instituto Neuro Metabólico, los síntomas de la miastenia gravis varían y dependen de factores como la edad, el nivel de actividad o sedentarismo, y la severidad de la enfermedad. Uno de los signos más distintivos de esta condición es la fatigabilidad extrema, con los pacientes experimentando mayor debilidad a medida que avanza el día y mejoría temporal tras períodos de descanso o sueño.

Para 2021, se registraron 959 casos de miastenia gravis, con una prevalencia más alta en mujeres (641 casos) en comparación con los varones (315 casos). (Foto: Minsa)
“Es una rara enfermedad neurológica, que tiene como principal característica la fatigabilidad, entendida como la aparición de una debilidad muscular que mejora con el reposo y que empeora con la actividad. Las personas con miastenia, cuando despierta en las mañanas, suelen estar mucho mejor que cuando pasa el día y se acerca la hora de dormir”, señala el médico neurólogo, Dr. Alejandro Calvo.

Miastenia ocular:

Un aspecto significativo de la miastenia es su tendencia a afectar los músculos oculares, causando ptosis palpebral (caída de los párpados) y diplopía (visión doble) debido a la debilidad en los movimientos oculares.

En algunos casos, esta debilidad se limita a los ojos, condición conocida como “miastenia ocular”. Sin embargo, en otros casos, la debilidad se extiende a los músculos de las extremidades, progresando a una forma más grave de la enfermedad, conocida como miastenia gravis.

En algunos casos, esta debilidad se limita a los ojos, condición conocida como “miastenia ocular”.

Cuando la miastenia gravis afecta a los músculos de las extremidades, los pacientes pueden encontrar dificultades para caminar o para levantar objetos. En formas severas de la enfermedad, puede incluso afectar la capacidad de deglución, impidiendo la alimentación normal. En los casos más críticos, denominados crisis miasténicas, la debilidad de los músculos ventilatorios puede ser tan severa que los pacientes necesitan asistencia respiratoria mecánica.

Síntomas de la miastenia gravis y ocular

La miastenia gravis afecta principalmente los músculos voluntarios, aquellos bajo control consciente, y genera síntomas debilitantes. La condición empeora con la actividad y mejora con el reposo.

Según detalló Medline Plus, la miastenia generalmente no afecta los músculos autónomos como el corazón y el tubo digestivo. Sin embargo, los síntomas de la enfermedad pueden variar e incluyen visión doble, párpados caídos (ptosis), dificultad para respirar debido a la debilidad muscular de la pared torácica, y problemas para deglutir o masticar, lo que puede causar arcadas, asfixia o babeo frecuentes.

Para 2021, se registraron 959 casos de miastenia gravis, con una prevalencia más alta en mujeres (641 casos) en comparación con los varones (315 casos). (Foto: Minsa)

Además, puede interferir con la capacidad para subir escaleras, levantar objetos o levantarse desde una posición sentada. Otros síntomas que se han reportado incluyen fatiga, parálisis facial, ronquera, cambio de voz y dificultad para mantener la mirada. Por si fuera poco, los afectados pueden experimentar dificultad para hablar y mantener la cabeza erguida.

Estos síntomas son consecuencia de un problema de comunicación entre los nervios y los músculos. La debilidad muscular incrementa con la actividad física y se alivia con el descanso, un patrón característico de esta enfermedad.

Miastenia en el Perú

La miastenia gravis, también afecta a la población peruana. Tan solo en 2019, se registraron 1102 casos en Lima, representando el 61.9 % del total, según datos oficiales. En 2020, Lima siguió siendo la región más afectada con 596 casos de miastenia gravis, lo que representa el 64.1 % del total de 930 casos reportados en ese año.

Según el Ministerio de Salud (Minsa) los grupos etarios más afectados se encuentran entre los 30 y 59 años, con 331 casos reportados en 2020. La mayoría de las regiones del país reportaron casos, excepto Madre de Dios, que no registró ninguno en 2019.

Para 2021, se registraron 959 casos de miastenia gravis, con una prevalencia más alta en mujeres (641 casos) en comparación con los varones (315 casos). (Getty Images)

Para 2021, se registraron 959 casos de miastenia gravis, con una prevalencia más alta en mujeres (641 casos) en comparación con los varones (315 casos). La pandemia de la COVID-19 afectó las estadísticas debido a la disminución de asistencia de pacientes a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (Ipress).

La miastenia gravis puede afectar a cualquier persona, sin embargo, es más común en mujeres menores de 40 años y en hombres y mujeres mayores de 50 años.

Aunque no existe una cura para la miastenia gravis, diversos tratamientos permiten reducir o mejorar los síntomas de los pacientes. En Perú, el Minsa ha establecido el 2 de junio como el “Día de la lucha contra la Miastenia”.

Tratamiento

Los síntomas de la miastenia gravis se centran en controlar los padecimientos, por lo que no se conoce actualmente una cura. Sin embargo, el tratamiento, según Medline Plus, los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a continuar con las actividades diarias como descansar todo el día, usar un parche para los ojos si la visión doble es molesta, evitar el estrés y la exposición al calor, que pueden empeorar los síntomas.