Rendición de cuentas

El gerente de Estudios Económicos de ComexPerú opinó sobre el déficit de servicios básicos de calidad que sufren los peruanos y como el Estado no les asegura una vida digna

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Inversión pública fue afectada por inicio de gestión de nuevas autoridades regionales y municipales este año.
Inversión pública fue afectada por inicio de gestión de nuevas autoridades regionales y municipales este año.

Vivimos en un país bastante heterogéneo en lo que se refiere a acceso a servicios básicos de calidad. En el interior del país existe un déficit grande de, por ejemplo, servicios de salud, educación, agua y saneamiento, infraestructura en general o seguridad. De acuerdo con estimaciones de ComexPerú, en 2022, la pobreza multidimensional en el Perú afectó al 35.8% de la población; es decir, 1 de cada 3 personas no cuenta con acceso a al menos un servicio básico que le asegure una vida digna. Cabe señalar que en 14 departamentos (de un total de 25) la pobreza multidimensional afecta a más del 40% de su población.

En ese contexto, y al cierre del año, es ineludible hacer un repaso sobre el desempeño en la administración de los recursos públicos, más aún sobre aquellos orientados a la ejecución de obras para la atención de servicios fundamentales que promuevan el bienestar de la población. Así, haciendo un ejercicio de rendición de cuentas, el ciudadano contaría con la información oportuna para ejercer su derecho a reclamo sobre las autoridades responsables, sobre todo hacia los gobiernos subnacionales: Gobiernos regionales y Municipalidades, que en conjunto cuentan con mayor presupuesto que el Gobierno central en lo que se refiere a inversión pública.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Economía de Finanzas, al mes de noviembre, el Gobierno nacional viene ejecutando el 72.6% de su presupuesto asignado para inversión pública; mientras que los Gobiernos regionales el 55% y las Municipalidades apenas el 50.1%. En lo que respecta a los Gobiernos regionales, los de Áncash, Callao y Tacna, fueron los de menor tasa de ejecución sobre sus presupuestos asignados, con el 33.3%, 34.8% y 37.8%, respectivamente. Mientras que, por el lado de las Municipalidades, las de Áncash, Madre de Dios y Lima, fueron las de menor ejecución, con 35.3%, 37.1% y 40.8%, respectivamente.

Analizando a detalle la ejecución de las Municipalidades, tenemos que, a menos de un mes de concluir el año, en solo 4 departamentos lograron superar el 60% de ejecución de sus presupuestos para inversión pública.

Si hablamos de uno de los departamentos más vulnerables ante el Fenómeno de El Niño, Piura, el Gobierno regional viene ejecutando S/ 597 millones, lo que representa el 66.6% de su presupuesto para inversión pública. Por su parte, las Municipalidades piuranas llevan ejecutados S/ 1,023 millones, lo que representa el 50.2% de su presupuesto para obras públicas. En lo que respecta a las Municipalidades del departamento, aquellas con el mayor presupuesto para inversión pública en 2023 no vienen registrando resultados alentadores en materia de ejecución.

Por ejemplo, la Municipalidad Provincial de Piura, aquella que cuenta con el mayor presupuesto de todas, con un monto de S/ 151.5 millones, apenas ha ejecutado el 56.5% de sus recursos destinados para tal fin. Por otro lado, y más preocupante aún, tenemos el caso de la Municipalidad Provincial de Sechura que, con un presupuesto de S/ 115.2 millones, apenas lleva ejecutados S/ 25.4 millones, es decir, un 22% del total de su presupuesto asignado. A nivel general, existen 31 Municipalidades piuranas con una ejecución menor al 50%, a un mes de finalizar el año.

El hecho de que existan organismos públicos, sobre todo las Municipalidades que son las que deberían estar más cercanas a las necesidades de la gente, cuya ejecución de recursos destinados para obras públicas no supera el 40% o 50% a menos de 30 días de finalizar el año, no haría más que alimentar el descontento de la población.

Rafael Zacnich
Rafael Zacnich