Lourdes Silva vive varios años de tensión e indignación debido a que su tío, Manuel Silva Cortés, a quien el padre de Lourdes le cedió temporalmente un espacio en su casa de San Juan de Miraflores, se niega a dejar la vivienda y ha llegado hasta recurrir a la violencia.
Un informe de ATV Noticias mostró cómo el hombre, que tiene a su cargo un taller de bombas de agua que funciona en la casa de la joven, contrató a un numeroso grupo de delincuentes que se atrincheraron en el predio para evitar que la Policía los desalojara.
¿Qué ocurrió?
Según contó la agraviada, la pesadilla inició en el año 2013 cuando ella y su padre adquirieron un terreno de 174 metros cuadrado y construyeron una casa en la esquina de una calle del mencionado distrito. El padre de ella, en una acción de fe y amor por su hermano le prestó a este un área del predio para que emprendiera un negocio.
Sin embargo, tras la muerte del padre en 2015 y la necesidad de Lourdes por ocupar su vivienda, el tío se negó a dejar el lugar. Los conflictos iniciaron por lo que llegaron a establecer un acuerdo conciliatorio firmado en 2019 donde Silva se comprometía a abandonar la propiedad. No obstante, la devolución nunca se materializó.
Fueron varias veces que Lourdes intentó persuadir a su tío para que deje su vivienda pero solo halló respuestas agresivas. Incluso, este hombre la insultaba y le mentaba la madre frente a los vecinos del lugar. Se negó siempre a dejar la casa, pese a que es dueño de otros bienes inmuebles y vehículos.
La situación llegó a un punto crítico el pasado 9 de noviembre cuando la Policía, en espera de ejecutar la orden de desalojo establecida por el Poder Judicial, fue confrontada con tácticas intimidatorias por un grupo de hombres enmascarados que impedían la acción legal, obligando a la suspensión del proceso.
Vecinos del área, que cuenta con suministro de gas natural, expresaron su preocupación por la posibilidad de un incendio que podría afectar a toda la comunidad, no solo a los directamente involucrados.
“Ninguno piensa que todas estas manzanas tenemos gas natural. Cómo se les ocurre hacer una cosa así. Ninguno de estos pueden pensar de que nos vamos a quemar todos, no solamente ellos”, se oye decir a una vecina que captó el intento de desalojo.
Con una actitud tajante y hasta despreocupada, Manuel Silva reconoció ante el mencionado medio que no es dueño de la propiedad y actualmente se halla en medio de un proceso de traslado, calculando que abandonará el inmueble dentro de los próximos tres días.
Al ser consultado del por qué se negó a dejar la casa el pasado 9 de noviembre y contrató a matones, respondió que él no los conoce y que ese día se encontraba de viaje en Cañete.