El procurador de La Molina, Jesús Calderón, informó que ya se empezó a demoler el llamado Muro de la vergüenza que divide a ese distrito y al de Villa María del Triunfo. Remarcó que la ejecución aún es ‘progresiva’, por lo que para terminar la destrucción total de la pirca tardará un tiempo más.
“Se había programado una diligencia sobre el cumplimiento del fallo del Tribunal Constitucional. Estamos esperando el magistrado Gutiérrez Ticse. Pero, bueno, se está verificando que ya se ha retirado el muro o, mejor dicho, la pirca. Progresivamente, pero ya se está retirando”, indicó el procurador a Canal N.
Agregó que ‘acá no hay un tema divisorio con los hermanos de Villa María del Triunfo’ y ‘se respetará el libre tránsito’ establecido por el Tribunal Constitucional, el máximo intérprete de nuestra Carta Magna.
Sin embargo, cabe señalar que -según el abogado Carlos Hinostroza, autor de la demanda para demoler el muro- es cierto que el municio ya empezó a retirar parte de la pirca que impide el paso entre ambas comunas, pero se está colocando, en su reemplazo, macetas de cemento que mantienen la sensación de división.
La Molina pide ampliación de 180 días
Diego Uceda, alcalde de La Molina, afirmó que vienen haciendo esfuerzos para cumplir con la medida impuesta por el tribunal, pero que ‘por temas de presupuesto’ está solicitando formalmente una ampliación de 180 días.
Uceda reiteró que el presupuesto que le ha dejado su antecesor ‘no le permite’ incurrir en el gasto de demoler totalmente el llamado Muro de la vergüenza y que, pese a esto, está haciendo uso ‘de recursos propios’ para cumplir con la ley.
Para el burgomaestre, se debe rechazar ‘enfáticamente’ que el muro tenga una carga social o racista. “El Perú no necesita más enfrentamientos. Queremos fraternidad, solidaridad y unidad”, acotó.
En ese sentido, cuestionó lo dicho por el magistrado del TC, Gustavo Gutiérrez Ticse, quien afirmó previamente que la presencia del muro se configura como una línea discriminatoria.
“Esa pirca tenía entradas y salidas para que los hermanos vecinos de Villa María del Triunfo bajen por ahí, porque muchos trabajan en La Molina, en Ate o en Santa Anita. De tal manera, que lamento mucho esas expresiones, sobre todo en momento en que el país necesita tranquilidad y unidad”, dijo.
“Es irreversible”
Tras su visita al Muro de la vergüenza, para corroborar si se había cumplido la orden de derribo, el tribuno Gutiérrez Ticse, emplazó a la comuna molinense a no colocar macetas de cemento en las parte que está quitando la pirca.
Confirmó que el alcalde Diego Uceda envió un oficio para solicitar la ampliación de 180 días y que esto ‘podría ser posible’, pero en la medida que haya ‘una buena voluntad’ de querer iniciar realmente este proceso de retiro de dicho muro y no reemplazando con macetas del mismo tamaño.
Añadió que es lamentable que las autoridades no cumplan con la sentencia del Tribunal Constitucional, porque es un mal mensaje para la población, y enfatizó en que el fallo ‘es irreversible’.
“La municipalidad de La Molina puede generar patrullas, serenazgos, mecanismos de control, de vigilancia, pero esa división de punta a punta es insostenible, porque no solo hay un asunto de seguridad ciudadana o de libertad de tránsito, sino también, es un asunto de derrotar estas líneas discriminatorias que nos generan graves complejos a la población”, señaló el magistrado.