Los más de doscientos peruanos fallecidos por el dengue y los miles de casos registrados durante la epidemia por esa enfermedad terminaron por costarle el cargo a la ministra de Salud, Rosa Gutiérrez, quien renunció -de manera sorpresiva- la noche de este jueves 15 de junio, cuando daba sus descargos ante el pleno del Congreso de la República.
Los severos cuestionamientos a su gestión por su manejo para combatir el avance del mosquito desgastaron la figura de la funcionaria al mando del Ministerio de Salud (Minsa). Su dimisión, que ya fue aceptada por la presidenta de la república, Dina Boluarte, se da tras saberse que era un hecho la presentación de una moción de censura en su contra.
Durante las últimas semanas, Gutiérrez fue consultada reiteradamente por la prensa si barajaba renunciar al cargo, pero siempre respondía que era “una mujer de retos” y descartaba esa posibilidad. Negó que quisiera aferrarse a su puesto en el Minsa, pero aseguró que solo se iría si la misma mandataria se lo pedía.
Tras esas idas y venidas, finalmente, Gutiérrez decidió renunciar y eligió anunciarlo durante su discurso en la más reciente sesión plenaria del Legislativo.
“Quiero decirles a cada uno, queridos congresistas, señor presidente (del Congreso), presentes acá, con todo el corazón mi agradecimiento, humildad y la fortaleza que llevo en el alma: siempre voy a estar presta a brindar servicio en cualquier campo a lo largo y ancho de mi país. Quiero, también, trasladarle a la Mesa (Directiva), que he presentado mi carta de renuncia al cargo de ministra de Salud”, dijo, ante la mirada antenta de los legisladores.
Agregó: “Solo espero que quienes escuchen esta palabras, sin la pasión de los interés políticos, vean en mí un pequeño ejemplo de dignidad, de honor, de coherencia, de humildad y de amor por el Perú. Como médico me he formado para ofrendar la vida, cuando esta me llamara. Amo a mi país, amo a mi sector y saludo a todos los profesionales de la salud, a los agentes comunitarios que me ayudaron, a cada uno de ustedes, familias peruanas, y a mis familiares”.
“Sugeriremos cambios estructurales para nuestro país y aquí estamos como un solo corazón, como una sola mano y un solo pensamiento para que se enrumbe mejor nuestro país... Apostemos por un país con humildad, amor, porque el Perú nos necesita a todos unidos, no necesitamos más confrontación y, en ese escenario, sigamos trabajando con ese ímpetu. Aceleremos los procesos y entreguemos las herramientas necesarias que el Congreso también tiene que darle a los gestores de salud para que sigan destrabando los proyectos“, dijo.
Luego de las palabras de la ministra se escuchó algunos aplausos y el agradecimiento del presidente del Congreso, Jose Williams.
Promesa incumplida
Una de las cosas que más se le cuestionaba a la ahora exministra de Salud era su promesa de que en 15 días resolvería la epidemia del dengue. Estas declaraciones las dio el pasado 18 de mayo.
“Le estamos haciendo frente al dengue y en 15 días te prometo que vamos a tener que resolver esto porque estamos con más de 60 mil personas en diferentes regiones para poder no solamente eliminar los criaderos, no solamente para poder fumigar, sino también para atender y mejorar los servicios de salud”, manifestó.