En Zapallal, Puente Piedra, José Culqui Huachaca, de 20 años, causó la muerte de un taxista, identificado como Luis Ubilluz del Castillo, luego de que lo atropellara. Según los testigos, el sujeto había chocado el auto de Ubilluz, quien le exigió en varias oportunidades que le pague para arreglar los desperfectos que causó. Pero Culqui se negó.
Culqui venía manejando un bus en la avenida Tres Regiones cuando el hecho ocurrió. Tras negarse a darle el dinero al taxista, siguió su camino.
La víctima lo persiguió por varias calles del distrito hasta que en el paradero Fundición se bajó de su auto blanco y se acercó a Culqui para reclamarle una vez más. Pero este lo atropelló y se dio a la fuga con más de 15 pasajeros dentro del bus que conducía.
En videos transmitidos en ‘Al Estilo de Juliana’, se escucha que los pasajeros exigen al sujeto que frene el auto para descender, pero este hizo caso omiso y siguió conduciendo.
En tanto, los amigos taxistas de la víctima venían persiguiéndolo, hasta que el sujeto tuvo que frenar porque un bus de la empresa ‘El Chino’ le cerró el pase.
En ese momento, los allegados de Ubilluz lo golpearon varias veces en el rostro hasta que quedó inconsciente.
El sujeto fue trasladado a la comisaría de Zapallal, donde permanece detenido mientras la Fiscalía realiza la investigación pertinente.
Culqui manejaba buses de transporte público a pesar de que carecía de brevete. Además, había acumulado S/4.000 en papeletas porque no respetó las señales de tránsito; por conducir sin licencia; por no tener la luz encendida mientras manejaba; entre otras faltas.
“Le cierran el pase porque se iba a ir a la fuga. Que revisen las personas que realmente tiene su brevete, sus documentos. A mi sobrino nadie lo va a recuperar, sus padres están bien colapsados”, comentó un familiar de Ubilluz.
Con su fallecimiento, sus tres hijos menores de edad quedaron en orfandad y su esposa quedó embarazada.
Sicario asesina en Puente Piedra
En una calle del distrito de Puente Piedra, un sicario esperó a que su víctima deje su casa para, por la espalda, dispararle cinco veces, a pesar de que cerca se encontraban niños jugando. Ellos presenciaron el crimen y huyeron de la zona.
La pistola cayó al piso, pero el sicario la recogió para realizar dos disparos más y salir del lugar.
Identificaron a la víctima como Edwar José la Rosa Díaz, de 22 años. Su familia contó que cerca de las 9 y 40 de la noche del martes 25 de abril él recibió una llamada misteriosa, que le demandó dejar su vivienda.
Cuando el sicario le disparó, en la calle habían niños jugando en una vereda y un grupo de personas practicando fútbol.