La cirugía cerebral profunda que se realiza en el Hospital Dr. Rafael Estévez de Aguadulce, provincia de Coclé, permite que pacientes con Parkinson recuperen funciones cotidianas afectadas por la enfermedad, como caminar, vestirse y comer. El procedimiento busca reducir síntomas motores y devolver autonomía a personas que cumplen criterios médicos específicos.
El neurocirujano Omar Gordón indicó que la estimulación cerebral profunda puede generar una mejoría de entre 50% y 80% en síntomas como el temblor, la rigidez y la lentitud de movimientos.
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La técnica, según se explicó, está dirigida a pacientes seleccionados luego de evaluaciones médicas y neuropsicológicas, aunque no todos los casos de Parkinson son candidatos para este tipo de tratamiento.
La operación consiste en colocar un electrodo en el cerebro, conectado a un dispositivo implantado debajo de la clavícula. Ese sistema regula las señales vinculadas con el movimiento.
Tras la cirugía, el paciente suele recibir el alta hospitalaria entre uno y dos días después, y la activación del dispositivo se realiza cerca de un mes más tarde.
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La enfermedad de Parkinson es una afección cerebral que causa trastornos del movimiento, mentales y del sueño, dolor y otros problemas de salud, que empeoran con el tiempo.
Aunque no hay cura, los tratamientos y los medicamentos pueden reducir los síntomas comunes como los temblores, las contracciones musculares dolorosas y la dificultad para hablar.
Da lugar a altas tasas de discapacidad y hace necesaria la atención, toda vez que muchas personas con la enfermedad de Parkinson también acaban padeciendo demencia.
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Suele afectar a personas mayores, pero también puede darse en las más jóvenes, y suele afectar más a hombres que a mujeres.
Se desconoce qué causa la enfermedad, pero el riesgo de padecerla es mayor en las personas con antecedentes familiares.
Esta vez la intervención fue la primera de este tipo realizada mediante una colaboración entre el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social (CSS), alianza que reunió capacidades de la red pública para atender patologías neurológicas que requieren procedimientos especializados.
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Gordón señaló que una cirugía de estas características puede costar entre $90.000 y $100.000 en el sector privado, y el acceso dentro de la red estatal reduce esa barrera para los pacientes que requieren el tratamiento.
Las operaciones de estimulación cerebral profunda se practican en la institución desde 2014. El hospital de Aguadulce las realiza desde 2016.
En tanto, la Ciudad de la Salud realizó por primera vez una cirugía de reconstrucción ósea en el brazo izquierdo de un paciente de ocho años con un tumor maligno.
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El procedimiento incluyó la extracción de un osteosarcoma convencional y la reconstrucción posterior de la zona afectada con hueso tomado del propio cuerpo del menor.
Se trata de un tumor óseo primario maligno más frecuente en el mundo, y la intervención permitió retirar la lesión y conservar una alternativa reconstructiva para el brazo del paciente.
El cirujano principal fue el ortopeda oncólogo panameño Ahmed Atterly, integrante de la Ciudad de la Salud, y el equipo sumó la colaboración ad honorem de dos especialistas del Instituto Ortopédico Rizzoli de Bolonia, Italia.
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El instituto italiano al que pertenecen atiende patologías complejas y funciona como centro de referencia internacional. Costantino Errani, ortopeda oncólogo, y Paolo Sassu, microcirujano, participaron en la operación.
Fernando Boyd Galindo, ministro de Salud, sostuvo que se trató de un procedimiento de alcance regional. “Van a hacer una operación que es un hito en toda la región, porque este tipo de microcirugía, es muy complicada, muy compleja”, afirmó.
Añadió que los especialistas italianos viajaron a Panamá para aportar su experiencia en una intervención orientada a salvar la vida del niño.
Marcos Young, director ejecutivo nacional de Servicios y Prestaciones de Salud, vinculó el resultado con la cooperación entre las instituciones sanitarias públicas y los profesionales internacionales.
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“El mensaje es que nosotros tenemos las capacidades, y que juntos, Minsa-CSS, con profesionales del resto del mundo, podemos hacer muchos cambios en favor de la salud de los panameños”, expresó Young.
La cirugía abrió una opción de tratamiento conservador para pacientes pediátricos con lesiones óseas complejas. La reconstrucción con tejido propio busca preservar la funcionalidad de la extremidad después de la extracción del tumor.
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