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UBS proyecta que la economía de Panamá crecerá más de 5% en 2026

El banco suizo considera que el ajuste de las finanzas públicas ha reducido el riesgo inmediato de perder el grado de inversión

UBS considera que la economía panameña atraviesa un escenario más favorable, con el crecimiento semestral más alto desde 2017, excluyendo el rebote posterior a la pandemia. REUTERS/Erick Marciscano

La economía de Panamá atraviesa un cambio decisivo hacia un escenario más favorable, impulsado por la aceleración de la actividad, los ingresos del Canal y el ajuste de las finanzas públicas, según UBS.

El banco considera que las preocupaciones que dominaron el panorama durante los últimos dos años están perdiendo intensidad.

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El informe Panama: Let the Good Times Roll, publicado por la oficina de inversiones de UBS Global Wealth Management, sostiene que el producto interno bruto crecerá alrededor de 5% en 2026.

La entidad incluso estima que la expansión podría superar ese nivel, apoyada por varios motores y no solamente por un efecto estadístico.

Durante el primer semestre de 2026, la actividad económica aumentó 5.5%, el desempeño más sólido entre las principales economías latinoamericanas, de acuerdo con el reporte. UBS señala que también constituye el mejor resultado semestral de Panamá desde 2017, excluyendo el rebote extraordinario registrado después de la pandemia.

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El crecimiento ha estado respaldado por el consumo de los hogares, la recuperación de la construcción y los ingresos vinculados al turismo. A esos factores se suma el desempeño del Canal de Panamá, cuyas actividades se beneficiaron de la reorganización de rutas comerciales provocada por las tensiones en el estrecho de Ormuz.

La expansión ocurre después de que la economía creciera cerca de 4.5% en 2025, por lo que UBS descarta que el avance actual responda únicamente a una baja base de comparación. Sin embargo, advierte una paradoja: el crédito bancario permanece contenido mientras la actividad económica continúa acelerándose.

En su análisis, el banco suizo señala que la recuperación de la construcción figura entre los sectores que impulsaron la actividad durante el primer semestre de 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El banco considera que esa combinación indica que la demanda interna está siendo financiada con ingresos disponibles de los hogares o inversión extranjera. Desde 2024, los depósitos privados han aumentado entre $5,000 millones y $6,000 millones anuales, una suma equivalente a aproximadamente 5% del producto interno bruto.

Pese a esa disponibilidad de recursos, los bancos han destinado gran parte de la liquidez a inversiones financieras, principalmente fuera del país, en lugar de aumentar los préstamos locales. UBS explica que los proyectos nacionales podrían ofrecer rendimientos ajustados al riesgo menos atractivos que los activos internacionales, favorecidos por las elevadas tasas globales.

Panamá posee, por tanto, la capacidad financiera necesaria para sostener un ciclo crediticio más fuerte, pero todavía no cuenta con suficientes incentivos para generarlo. La liquidez no representa la principal limitación; el desafío consiste en canalizar esos recursos hacia actividades productivas y proyectos domésticos rentables.

El ajuste fiscal constituye otro de los puntos centrales. El déficit del sector público no financiero bajó de 6.4% del PIB en el primer trimestre de 2025 a 3.3% en el segundo trimestre de 2026. UBS califica la consolidación ejecutada por el Gobierno como una de las más profundas del continente.

La reducción se sustentó en recortes del gasto equivalentes a cerca de dos puntos porcentuales del PIB, distribuidos de forma similar entre funcionamiento e inversión. Paralelamente, los ingresos tributarios aumentaron aproximadamente 0.7 puntos porcentuales, mientras el déficit primario descendió hasta 0.3% del producto interno bruto.

El aumento de los ingresos turísticos se sumó al consumo de los hogares y las actividades del Canal como motor de la expansión. Cortesía: Copa Airlines

El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, ha manifestado que el Gobierno pretende alcanzar un superávit primario durante 2026. Para UBS, el avance fiscal ha sido más rápido de lo esperado y permitió que la trayectoria de la deuda pública comenzara a estabilizarse, aunque todavía supera los niveles anteriores a la pandemia.

La deuda bruta se ha mantenido entre 65% y 67% del PIB durante los últimos cuatro trimestres, comportamiento que reduce los riesgos inmediatos sobre su sostenibilidad. UBS reconoce que las métricas siguen siendo imperfectas, pero considera que la magnitud del ajuste respalda la conservación del grado de inversión de Panamá.

El análisis incorpora también una advertencia política. Aunque la economía avanza, la aprobación del presidente José Raúl Mulino habría caído por debajo de 20%, más de 50 puntos porcentuales frente a dos años atrás. El deterioro estaría relacionado con la percepción de que el crecimiento no beneficia a la mayoría de la población.

Según UBS, los ciudadanos consideran que las mejoras se concentran principalmente entre los sectores de mayores ingresos, una desconexión que podría limitar el respaldo a las reformas. Aun así, el banco sostiene que los riesgos de gobernabilidad permanecen contenidos, porque la administración ha logrado impulsar su agenda pese a su menor popularidad.

Entre los avances menciona la aprobación de la reforma de la seguridad social, la reducción del déficit y la posibilidad de reabrir la mina de cobre. Este último punto representa una expectativa de UBS y no una decisión concretada. El informe añade que las relaciones con Estados Unidos permanecen sólidas y el Canal mantiene ingresos elevados.

La deuda bruta se ha mantenido entre 65% y 67% del PIB, aunque UBS considera que su trayectoria comienza a estabilizarse. REUTERS/Rick Wilking/File Photo

En materia de inversión, Panamá conserva una calificación soberana compuesta de BBB- y sus bonos en dólares acumulan un retorno cercano a 3% durante 2026. La deuda ofrece rendimientos de entre 5% y 6%, aproximadamente 150 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro estadounidense.

UBS concluye que el panorama macroeconómico es considerablemente más sólido que hace algunos trimestres, cuando el deterioro fiscal y el cierre minero amenazaban la calificación del país. No obstante, identifica los fenómenos climáticos y los riesgos de gobernabilidad como amenazas capaces de afectar la economía y las operaciones del Canal.

Pese a la mejora registrada, la deuda pública mantiene al país con un margen fiscal reducido para responder a nuevas crisis. Un aumento del costo del financiamiento, una emergencia climática o una desaceleración internacional podrían obligar al Gobierno a realizar ajustes adicionales o buscar nuevas fuentes de ingresos.

El ajuste fiscal también plantea un desafío, debido a que los recortes se distribuyeron entre los gastos de funcionamiento y la inversión pública. Si la reducción del gasto de capital se prolonga, podría limitar la ejecución de infraestructuras, la generación de empleo y la capacidad productiva futura del país, señala el banco.

La economía aumentó 5.5% durante el primer semestre, el mejor desempeño semestral desde 2017 sin considerar el rebote posterior a la pandemia. Shutterstock

Otra vulnerabilidad procede de la dependencia de los ingresos turísticos, la inversión extranjera y las actividades relacionadas con el comercio internacional. Para la entidad bancaria, una desaceleración mundial, nuevos conflictos geopolíticos o cambios en las rutas marítimas podrían debilitar algunos de los motores que actualmente sostienen el crecimiento panameño.

Para el asesor empresarial René Quevedo, el informe de UBS plantea un panorama optimista para la economía panameña, sustentado en un ajuste fiscal más rápido de lo esperado, una leve mejora de los ingresos tributarios y reducciones del déficit y del gasto público.

Quevedo destaca que el reporte califica como paradójico “el crecimiento de la demanda interna sin una fuerte expansión del crédito”, situación que atribuye a la vigorosa recuperación del empleo formal privado, pese a que el financiamiento bancario no acompaña con la misma intensidad el dinamismo económico.

Asimismo, señala que el banco suizo destaca los altos niveles de liquidez del sistema bancario nacional, aunque esos recursos no se están canalizando hacia el crédito interno, sino principalmente hacia inversiones financieras y colocaciones en el extranjero.

De acuerdo con Quevedo, las cifras de la Superintendencia de Bancos de Panamá correspondientes a junio de 2026 muestran que un tercio de los créditos y dos terceras partes de las inversiones en valores del sistema bancario nacional, que en conjunto superan los $62 mil millones, están colocados en el extranjero.

Finalmente, Quevedo indicó que UBS considera probable la reapertura de la mina de Donoso, una perspectiva que coincide con un reciente pronunciamiento de JPMorgan Chase sobre el futuro del proyecto minero.

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