Después de permanecer 47 días prófugo, uno de los 195 privados de libertad que escaparon del centro penitenciario La Joyita el pasado 1 de junio fue recapturado este viernes por la Policía Nacional en el sector de Loma Cová, distrito de Arraiján, una captura que reduce a diez el número de evadidos que aún permanecen fuera del control de las autoridades.
El recapturado fue identificado como Edwin González Córdoba, quien permanecía detenido por un delito contra la vida y la integridad personal, en la modalidad de homicidio. Las autoridades mantienen una recompensa de cuatro mil dólares por información que permita localizar a cada uno de los diez privados de libertad que todavía continúan prófugo.
La Policía Nacional informó que la captura se produjo durante un operativo desarrollado en Loma Cová, en el distrito de Arraiján, como parte de las acciones de búsqueda que se mantienen activas desde la fuga masiva ocurrida hace más de un mes y medio.
PUBLICIDAD
Con esta recaptura, las autoridades han logrado ubicar a 186 de los 195 reclusos que escaparon de La Joyita el 1 de junio, una evasión que provocó una de las mayores crisis recientes del sistema penitenciario panameño y puso en evidencia fallas en los mecanismos de seguridad del principal centro penitenciario del país.
Aunque la mayoría de los evadidos ya ha sido localizada, la Policía Nacional y el Ministerio de Gobierno mantienen operativos en distintos puntos del país para capturar a los 9 privados de libertad que aún permanecen prófugos.
Como parte de esta estrategia, las autoridades ofrecen una recompensa de 4.000 dólares por cada uno de los fugitivos, e insisten en que cualquier información sea comunicada mediante los canales oficiales, evitando que la ciudadanía intente enfrentarlos debido a la peligrosidad de algunos de ellos.
PUBLICIDAD
Desde la fuga se han realizado allanamientos, retenes, patrullajes y labores de inteligencia en varias provincias, además de investigaciones para determinar cómo fue posible la evasión y establecer eventuales responsabilidades dentro del sistema penitenciario.
La fuga no solo derivó en una intensa operación de búsqueda. Los privados de libertad que han sido recapturados también enfrentan nuevos procesos judiciales por el delito de evasión.
Al menos 31 evadidos ya han sido condenados mediante la validación de acuerdos de pena. Las nuevas sanciones se sumarán a las condenas que los reclusos ya cumplían antes de escapar de La Joyita.
PUBLICIDAD
De ese grupo, 22 recibieron penas de 42 meses de prisión, siete fueron condenados a 36 meses, uno a cuarenta y cuatro meses y otro a 47 meses, lo que extenderá el tiempo que deberán permanecer privados de libertad.
El escape masivo también obligó al Gobierno a replantear su estrategia de seguridad penitenciaria.
Tras la evasión, el presidente José Raúl Mulino anunció un plan de “fuerza mayor” para fortalecer el control de las cárceles, que contempla el aislamiento total de líderes de organizaciones criminales, la construcción de una cárcel de máxima seguridad y un endurecimiento de las normas para impedir que los privados de libertad continúen dirigiendo actividades delictivas desde los centros penitenciarios.
PUBLICIDAD
El mandatario calificó como “inadmisible” la vulnerabilidad demostrada por el sistema penitenciario y aseguró que el país necesita recuperar el control de las cárceles mediante una política de mayor disciplina, vigilancia y restricciones.
“Prefiero que me acusen de sobrepoblar cárceles a que los pandilleros sigan extorsionando, matando, robando y moviendo droga por todas las calles del país”, afirmó Mulino al presentar las medidas que acompañarán la ofensiva contra las estructuras criminales.
Entre las acciones anunciadas también figuran un mayor despliegue policial, el uso de cámaras corporales, drones y un incremento de la presencia de unidades de seguridad en comunidades con alta incidencia delictiva.
PUBLICIDAD
La crisis también coincidió con cambios en la administración del Sistema Penitenciario. A comienzos de julio, Chanan Singh asumió la Dirección General del Sistema Penitenciario en reemplazo de Jorge Torregroza, con el compromiso de reforzar la seguridad, mejorar la gestión administrativa y combatir la corrupción dentro de los centros penales.
Mientras avanzan las reformas anunciadas por el Gobierno, la captura de Edwin González Córdoba representa un nuevo avance en la búsqueda de los reclusos fugados. Sin embargo, diez privados de libertad continúan prófugos, por lo que las autoridades mantienen activos los operativos y el ofrecimiento de recompensas para lograr cerrar uno de los episodios más críticos que ha enfrentado recientemente el sistema penitenciario panameño.