La amenaza de una nueva sequía asociada al fenómeno de El Niño ya comienza a reflejarse en las operaciones del Canal de Panamá. La vía interoceánica anunció que reducirá el calado máximo permitido para los buques Neopanamax a partir del próximo 3 de julio, una medida preventiva que no había sido necesaria durante los últimos dos años.
Esta acción busca proteger las reservas de agua que sostienen tanto el tránsito marítimo como el abastecimiento de más de la mitad de la población panameña. La decisión ocurre en momentos en que Panamá permanece bajo alerta climática tras la advertencia emitida por el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA).
El instituto estima en más de 85% la probabilidad de que El Niño continúe desarrollándose durante los próximos meses. Los modelos internacionales también apuntan en la misma dirección y prevén que el fenómeno pueda extenderse hasta el año 2027.
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De acuerdo con el aviso emitido por el Canal a las navieras, el calado máximo autorizado para los buques que utilicen las esclusas Neopanamax pasará de 50 pies (15.24 metros) a 49.5 pies (15.09 metros). Aunque la reducción equivale a apenas seis pulgadas, representa el regreso de restricciones preventivas que la administración canalera no aplicaba.
Estas restricciones no se veían desde la crisis hídrica registrada entre 2023 y 2024. Las proyecciones oficiales publicadas por el propio Canal muestran que el nivel del lago Gatún, que este 6 de junio se ubicaba en 85.2 pies sobre el nivel del mar, podría descender gradualmente hasta aproximadamente 84.8 pies.
Esto ocurriría durante las próximas semanas. Si bien esos niveles se mantienen lejos de los registros críticos observados durante la última sequía severa, la administración canalera optó por actuar con anticipación para preservar las reservas disponibles en el sistema.
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El Canal explicó que la medida forma parte de su estrategia de gestión hídrica y responde tanto a los niveles actuales y proyectados del lago Gatún como a la posibilidad de que las condiciones asociadas a El Niño reduzcan las lluvias sobre la cuenca hidrográfica durante la segunda mitad del año.
Los buques Neopanamax constituyen las embarcaciones más grandes que pueden cruzar las esclusas ampliadas inauguradas en 2016. Estas naves pueden alcanzar hasta 366 metros de longitud, aproximadamente 51 metros de ancho y transportar cerca de 14,000 contenedores de carga.
Además de portacontenedores, esta categoría incluye grandes buques transportadores de gas natural licuado, gas licuado de petróleo, graneleros y tanqueros que movilizan productos energéticos, materias primas y mercancías destinadas a mercados de todo el mundo.
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La reducción anunciada tendrá un impacto limitado sobre las operaciones. Según el Canal, menos del 1.7% de los buques Neopanamax que utilizan la ruta se verán afectados por el ajuste, mientras que el número de tránsitos diarios permanecerá sin cambios significativos.
Actualmente la vía mantiene una programación de hasta 38 cruces por día. La medida se suma a otras acciones de ahorro de agua implementadas desde finales de diciembre de 2025. Entre ellas figuran el uso intensivo de las tinas de reutilización de agua en las esclusas Neopanamax.
También se realizan los esclusajes simultáneos cuando las dimensiones de las embarcaciones lo permiten, la utilización de compuertas interiores para reducir el volumen requerido en las cámaras y la suspensión temporal de la generación hidroeléctrica en Gatún para priorizar el almacenamiento de agua.
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El antecedente de la sequía de 2023 y 2024 sigue marcando las decisiones de la administración canalera. Durante aquel episodio de El Niño, Panamá enfrentó una de las crisis hídricas más severas de las últimas décadas. La caída de los niveles de los lagos Gatún y Alhajuela obligó al Canal.
La institución tuvo que reducir por primera vez en su historia la cantidad de tránsitos diarios, provocando filas de embarcaciones, retrasos logísticos y mayores costos para el comercio marítimo internacional. En ese período, las restricciones llegaron a ser mucho más severas que las anunciadas ahora.
El Canal redujo significativamente el calado permitido para algunos buques y limitó el número de cruces diarios con el objetivo de preservar el agua disponible para el consumo humano y la operación segura de la vía interoceánica.
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La administración canalera destacó que las abundantes lluvias registradas durante 2025 y una temporada seca de 2026 inusualmente húmeda permitieron mantener los embalses en condiciones favorables durante buena parte del año. Sin embargo, el posible fortalecimiento de El Niño ha llevado a retomar medidas preventivas.
Estas acciones se implementan con varios meses de anticipación. Por ahora, el Canal no prevé restricciones adicionales y mantiene sus proyecciones operativas hasta finales de 2026. No obstante, sus especialistas continúan monitoreando permanentemente los niveles de los lagos Gatún y Alhajuela.
El seguimiento incluye las proyecciones meteorológicas e hidrológicas, para determinar si será necesario adoptar nuevas medidas en caso de que el fenómeno climático intensifique sus efectos sobre la disponibilidad de agua en el territorio de Panamá.
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