Panamá pide a Costa Rica resolver conflicto comercial “en una mesa y no en estrados”

Julio Moltó, ministro de Comercio e Industrias de Panamá, defendió los controles fitosanitarios nacionales y pidió que las diferencias con Costa Rica se resuelvan mediante el diálogo.

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Panamá sostiene que los productores nacionales deben recibir el mismo trato que reciben las empresas costarricenses en materia de acceso a mercados. EFE

La tensión comercial entre Panamá y Costa Rica continuó marcando la relación bilateral, luego de nuevas declaraciones desde San José y la respuesta del ministro panameño de Comercio e Industrias, Julio Moltó, quien defendió los controles fitosanitarios del país y pidió resolver las diferencias mediante el diálogo técnico, no desde el discurso político.

Moltó respondió a las recientes declaraciones de la presidenta costarricense, Laura Fernández, quien elevó el tono del conflicto al asegurar que defenderá a los productores de su país frente a lo que considera restricciones impuestas por Panamá.

El funcionario panameño insistió en que ambos países deben resolver sus diferencias mediante el diálogo y no a través de declaraciones públicas. “Costa Rica es un país hermano. Yo creo que este tipo de diferencias se solucionan en la mesa, no con discursos de politiquería en estrado, que no nos llevan a ningún lado”, afirmó el titular del Ministerio de Comercio e Industrias.

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Las declaraciones se producen pocos días después de que la presidenta Laura Fernández asegurara que el conflicto comercial con Panamá es una prioridad para su administración y anunciara que trasladó el tema directamente a la Cancillería costarricense para impulsar acciones diplomáticas e internacionales.

La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, elevó el tono de la disputa comercial y trasladó el tema a la Cancillería costarricense para impulsar acciones diplomáticas. (Cortesía: Presidencia de la República Dominicana)

Fernández afirmó que no permitirá “ningún desequilibrio en la comercialización y exportación de los productos” de Costa Rica.

La controversia entre ambas naciones tiene varios años de historia. Panamá sostiene que productores nacionales han enfrentado restricciones sanitarias y comerciales en Costa Rica durante más de una década, mientras que San José acusa a Panamá de mantener barreras que afectan el ingreso de productos agrícolas, lácteos y cárnicos costarricenses.

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El diferendo incluso llegó a la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde continúa abierto tras una apelación presentada por Panamá.

Moltó defendió la posición panameña y aseguró que el país no está dispuesto a flexibilizar sus exigencias sanitarias. “Panamá va a defender y a cuidar sobre todo su sector productivo, su sistema fitosanitario, sus niveles de control. Panamá no va a disminuir sus niveles de calidad”, sostuvo.

El ministro destacó que los productos panameños cumplen estándares internacionales que les permiten acceder a mercados altamente exigentes. “Panamá está exportando a Europa, a Japón, a Asia, a Estados Unidos, a todas partes. Eso significa que el producto panameño tiene muchísimos buenos estándares”, afirmó.

El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, aseguró que Panamá mantendrá sus exigencias sanitarias y fitosanitarias en el intercambio comercial con Costa Rica. Cortesía

Añadió que el país no pondrá en riesgo exportaciones de sectores como la piña, el café, el cacao, la carne de cerdo y la carne bovina por incumplimientos a las normas sanitarias establecidas.

Según el funcionario, la posición de Panamá se basa en exigir las mismas condiciones para ambas partes. “Nosotros no es que no queremos, sino que queremos que cumplan con los niveles fitosanitarios panameños”, indicó.

También recordó que plantas panameñas han enfrentado durante años dificultades para obtener certificaciones que les permitan exportar a Costa Rica.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá había señalado previamente que diversas empresas panameñas, algunas con más de diez años exportando exitosamente a Costa Rica y a mercados como China, Japón y el Caribe, fueron inhabilitadas o vieron suspendidos sus permisos pese a múltiples gestiones técnicas y diplomáticas realizadas por Panamá.

La relación comercial entre Panamá y Costa Rica abarca productos agrícolas, energéticos e industriales, además de una intensa actividad fronteriza. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de la tensión, Moltó insistió en que la relación bilateral debe mantenerse sobre bases de cooperación y comercio. Recordó que Panamá y Costa Rica mantienen un intercambio económico significativo y que incluso existe integración energética regional.

“Nosotros con Costa Rica tenemos que seguir comerciando. Nosotros le vendemos electricidad como país a Centroamérica, incluyendo a Costa Rica”, señaló.

El ministro evitó responder directamente a las motivaciones políticas detrás de la postura adoptada por la nueva mandataria costarricense.

“No me voy a meter en temas de otro país”, afirmó. Sin embargo, reiteró que los productores panameños merecen el mismo trato que reciben los productores costarricenses y defendió la necesidad de que cualquier solución se alcance mediante conversaciones técnicas.

El Gobierno panameño reiteró que no pondrá en riesgo sus exportaciones internacionales modificando estándares de calidad y seguridad alimentaria. (AP Foto/Matías Delacroix)

La controversia comercial coincide con otro hecho que ha llamado la atención en la relación bilateral. Esta semana, la presidenta Laura Fernández descartó asistir a la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a los actos del Bicentenario del Congreso Anfictiónico que se celebrarán en Panamá en junio.

La mandataria explicó que no se considera una “presidenta viajera” y aseguró que actualmente tiene prioridades internas que atender en Costa Rica.

Mientras tanto, Panamá mantiene que el conflicto debe resolverse mediante mecanismos técnicos y comerciales. “Estoy seguro de que como países hermanos en una mesa podemos solucionar”, afirmó Moltó, quien reiteró que ambos países tienen productos de calidad y que existe espacio para alcanzar acuerdos que permitan restablecer plenamente el flujo comercial entre las dos economías vecinas.