La presión sobre los ecosistemas marinos del Pacífico Tropical Oriental, el movimiento constante de especies migratorias y la necesidad de reforzar la regulación sobre tiburones y rayas llevaron a Panamá a buscar mayor respaldo científico internacional para proteger sus aguas.
En ese contexto, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) firmó un Memorando de Entendimiento con la Fundación Charles Darwin (CDF), una organización con más de 65 años de experiencia en investigación aplicada, para fortalecer la conservación del tiburón martillo común y otros elasmobranquios.
El acuerdo surge en momentos en que el tiburón martillo común enfrenta amenazas asociadas a la pesca incidental, la presión sobre sus rutas migratorias y la vulnerabilidad de sus zonas de reproducción y crianza.
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Para Panamá, el tema tiene un peso estratégico porque sus aguas forman parte del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR), un espacio compartido con Costa Rica, Colombia y Ecuador que funciona como ruta natural para especies que no reconocen fronteras administrativas.
La alianza permitirá al país acceder a investigación científica aplicada, asistencia técnica especializada y mecanismos de cooperación regional orientados a fortalecer la protección de tiburones y rayas. La Fundación Charles Darwin es considerada uno de los principales referentes científicos en conservación marina dentro del Pacífico Tropical Oriental.
Las conversaciones que dieron origen al Memorando de Entendimiento comenzaron el 28 de marzo de 2026 durante la 15.ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre Especies Migratorias (CMS COP15).
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En ese encuentro, representantes de MiAmbiente y de la Fundación Charles Darwin discutieron medidas regulatorias relacionadas con la protección de elasmobranquios, el fortalecimiento de la participación del sector pesquero artesanal y el papel del CMAR como mecanismo regional de gobernanza marina compartida.
El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, señaló que el acuerdo busca consolidar una colaboración científica y técnica que fortalezca la protección transfronteriza del tiburón martillo común y de otros ecosistemas estratégicos del Pacífico Tropical Oriental protegidos dentro del corredor marino regional.
Navarro indicó además que la cooperación permitirá avanzar en el diseño de marcos regulatorios más sólidos sobre tiburones y rayas en Panamá, un tema que calificó como prioritario para el país. También sostuvo que el convenio impulsará mecanismos de comunicación estratégica, fortalecimiento institucional y financiamiento azul orientados a facilitar prácticas más sostenibles dentro del sector pesquero.
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El Memorando de Entendimiento contempla cuatro líneas de trabajo. La primera está enfocada en la investigación científica transfronteriza sobre el tiburón martillo y los ecosistemas asociados a esta especie, con el objetivo de generar información para decisiones de manejo compartido.
El segundo eje busca fortalecer la regulación relacionada con tiburones y rayas. Para ello, la Fundación Charles Darwin aportará insumos científicos y técnicos que permitan construir normas más robustas frente a amenazas como la pesca incidental, la degradación de hábitats y la presión sobre especies vulnerables.
El tercer componente se concentra en las comunidades costeras y en el sector pesquero artesanal. El acuerdo contempla procesos de capacitación y acompañamiento dirigidos a pescadores para facilitar la transición hacia prácticas sostenibles compatibles con la conservación marina y la protección de especies migratorias.
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El cuarto eje apunta al desarrollo de mecanismos innovadores de financiamiento azul alineados con el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio. La intención es encontrar alternativas económicas que respalden la conservación y reduzcan la presión sobre especies vulnerables.
El doctor Pelayo Salinas de León explicó que las aguas panameñas cumplen una función crítica para la supervivencia del tiburón martillo, debido a que sirven como zonas de alumbramiento para hembras preñadas durante sus migraciones reproductivas y como hábitat de crianza para juveniles en sus primeros años de vida.
El investigador advirtió que mantener la conectividad ecológica del corredor migratorio resulta fundamental para evitar una mayor disminución de la especie. El tiburón martillo es considerado uno de los principales depredadores marinos del Pacífico Oriental y cumple una función clave en el equilibrio de las cadenas alimenticias oceánicas.
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Por su parte, Digna Barsallo afirmó que el acuerdo representa un punto de inflexión para la conservación marina regional, especialmente en momentos en que las presiones sobre las poblaciones continúan siendo elevadas dentro del corredor marino.
Barsallo sostuvo que la cooperación científica y técnica permitirá fortalecer las capacidades de Panamá y de los demás países de la región para tomar decisiones basadas en evidencia científica y coordinar acciones conjuntas de conservación.
Expertos coinciden en que la protección del tiburón martillo requiere esfuerzos regionales debido a que sus rutas migratorias atraviesan múltiples jurisdicciones del Pacífico Tropical Oriental.
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