Influenza, dengue y leishmaniasis presionan el sistema de salud en Panamá

Autoridades reportan 39 muertes por influenza en 2026, y el aumento de otras enfermedades respiratorias y tropicales.

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La mayoría de las personas fallecidas por influenza no estaba vacunada, según el Ministerio de Salud. Archivo

La influenza se mantiene como una de las principales amenazas respiratorias en Panamá durante 2026, con 39 defunciones acumuladas hasta la semana epidemiológica 16, según el informe del Ministerio de Salud.

En la última semana analizada se notificó una nueva muerte por influenza y se actualizó otra defunción correspondiente a la semana anterior.

La mayor proporción de fallecimientos se concentró en personas de 65 años y más, seguidas por menores de un año, dos grupos especialmente vulnerables frente a complicaciones severas.

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En Panamá circulan principalmente tres variantes del virus durante esta temporada: influenza A(H1N1), A(H3N2) y el linaje B/Victoria, cepas incluidas en la vacuna disponible en el país, según informó el Minsa.

Además, el Instituto Conmemorativo Gorgas y el Ministerio de Salud confirmaron la presencia del subclado K de la influenza A(H3N2), una mutación que llevó a reforzar la vigilancia epidemiológica, búsqueda activa de casos, toma de muestras y vacunación en zonas con pacientes positivos.

Infografía que detalla las similitudes y diferencias cruciales entre la influenza y el resfriado común, incluyendo el inicio de síntomas, la gravedad, agentes virales y manifestaciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Organización Panamericana de la Salud advirtió en enero de 2026 sobre la circulación simultánea de influenza estacional, virus respiratorio sincitial y otros virus respiratorios en la región, con predominio global de A(H3N2) desde finales de 2025.

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La OPS/OMS pidió reforzar la vigilancia virológica, la preparación de los servicios de salud, la comunicación de riesgos y la vacunación contra la influenza, especialmente en grupos vulnerables.

El informe del Minsa muestra un dato crítico: el 100% de las personas fallecidas por influenza no estaba vacunado en la temporada actual y el 82% tampoco había recibido la vacuna de 2025.

Además, el 74.4% presentaba factores de riesgo, principalmente edad avanzada y enfermedades metabólicas, cardiovasculares o renales. La OPS recuerda que la vacunación busca evitar los casos graves, hospitalizaciones y complicaciones de la influenza.

Los síntomas de influenza suelen incluir fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, escalofríos y cansancio extremo.

Panamá acumula 39 defunciones por influenza durante las primeras 16 semanas epidemiológicas de 2026. crédito iStock

La enfermedad puede volverse grave cuando aparecen dificultad para respirar, dolor persistente en el pecho, fiebre prolongada, confusión, deshidratación o deterioro rápido del estado general.

En adultos mayores, bebés, embarazadas y pacientes crónicos, la infección puede avanzar hacia neumonía, bronconeumonía o insuficiencia respiratoria.

El reporte también registró 736 casos de síndrome gripal en la semana 16, para un acumulado de 13,091 casos en 2026. Las Infecciones Respiratorias Agudas Graves, que incluyen bronconeumonías y neumonías, sumaron 339 casos nuevos y un acumulado anual de 5,587.

Estos cuadros requieren atención médica oportuna cuando hay respiración agitada, fiebre persistente, decaimiento marcado o saturación baja de oxígeno.

El dengue continúa como otra enfermedad de vigilancia prioritaria. Panamá registra 2,256 casos acumulados, de los cuales 1,976 son sin signos de alarma, 266 presentan signos de alarma y 14 corresponden a dengue grave.

La OPS advierte que el dengue puede evolucionar hacia choque, dificultad respiratoria, sangrado severo o daño grave de órganos, por lo que fiebre con dolor abdominal, vómitos persistentes o sangrado requiere evaluación inmediata.

La OPS advirtió sobre la circulación simultánea de virus respiratorios en América Latina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La malaria reportó 36 nuevos casos durante la semana epidemiológica 16 y acumula 3,358 casos en lo que va de 2026, una cifra menor que los 4,609 registrados para igual semana de 2025. Esta enfermedad, transmitida por mosquitos Anopheles, puede causar fiebre alta, escalofríos, sudoración, anemia y complicaciones cerebrales o renales cuando no se trata a tiempo.

La leishmaniasis sumó 68 nuevos casos y alcanzó 850 acumulados en el año. Esta infección parasitaria, transmitida por flebótomos, suele producir lesiones en la piel que no cicatrizan, úlceras y afectaciones mucosas.

En casos avanzados puede generar deformaciones, infecciones secundarias o compromiso de órganos internos, especialmente cuando el paciente no recibe diagnóstico y tratamiento oportuno.

El gusano barrenador en humanos volvió a reportar nuevos casos, con dos notificaciones en la semana 16 y 40 acumulados en 2026. La enfermedad ocurre cuando larvas invaden heridas abiertas o tejidos vivos, causando dolor, secreción, mal olor, inflamación e infecciones severas. Puede agravarse en personas con heridas descuidadas, adultos mayores, pacientes encamados o con enfermedades que dificultan la cicatrización.

El gusano barrenador en humanos acumula 40 casos reportados en Panamá este año. (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

El Minsa no notificó nuevos casos de zika, chikungunya, Oropouche, hantavirus, leptospirosis ni Mpox durante la semana 16, aunque mantiene vigilancia activa por los acumulados del año. Oropouche suma siete casos, hantavirus nueve, síndrome cardiopulmonar por hantavirus siete, leptospirosis 18, chikungunya cuatro y Mpox cuatro. La OPS señala que Oropouche puede causar fiebre repentina, dolor de cabeza intenso, debilidad extrema, dolores articulares y musculares.

Las autoridades sanitarias reiteraron que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz y menos costosa para evitar complicaciones. El Minsa recomendó lavado frecuente de manos, vacunación según el esquema nacional, consumo de agua potable, eliminación de criaderos de mosquitos, limpieza de entornos y atención médica temprana ante síntomas de alarma, especialmente en niños, adultos mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas.