Panamá estima que el proceso para incorporarse plenamente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) podría extenderse durante al menos dos administraciones gubernamentales, en una estrategia que el Gobierno define como una política de Estado orientada a fortalecer la reputación internacional, atraer inversiones y modernizar estándares institucionales.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que el ingreso a la OCDE no debe entenderse únicamente como un tema tributario, sino como una oportunidad para acelerar transformaciones estructurales vinculadas con educación, gobernanza, competitividad y transferencia de conocimiento.
“Esto no se hace en un año, pero yo creo que sí lo podemos lograr en dos administraciones”, afirmó el ministro durante un foro sobre el proceso de adhesión de Panamá al organismo internacional.
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Chapman sostuvo que el objetivo final no es el ingreso a la OCDE como un fin en sí mismo, sino utilizar el proceso para fortalecer la institucionalidad del país y generar mejores condiciones económicas para la población.
“Al final del día se trata de la gente. Esto es importante para preservar buenos trabajos ya existentes y generar nuevos trabajos”, expresó.
El titular del MEF defendió que uno de los mayores beneficios de acercarse a la OCDE será la posibilidad de adoptar estándares internacionales de “primer mundo” en áreas como educación, gobernanza y manejo de empresas públicas. Según Chapman, el componente tributario representa apenas una parte menor dentro del alcance total del organismo.
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“Para mí, lo más importante de la OCDE es tener un sitio donde podamos aprender muchísimo”, afirmó el ministro. Añadió que Panamá podrá escoger qué estándares implementar y cuáles no, comparándolo con “entrar a una biblioteca y escoger el libro que se quiere consultar”.
Chapman insistió en que el proceso requerirá continuidad más allá del actual Gobierno y criticó que Panamá “trate de reinventarse cada cinco años” con cada cambio de administración. El ministro señaló que el país necesita madurez institucional para mantener proyectos estratégicos a largo plazo independientemente de quién gobierne.
“Las cosas importantes del país probablemente aparte del Canal no tenemos la madurez como sociedad de continuar”, afirmó. Según Chapman, la incorporación a la OCDE debe verse como una visión de largo plazo comparable a decisiones históricas como la reversión y ampliación del Canal de Panamá.
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El ministro también vinculó el proceso de adhesión con otras reformas impulsadas por el Gobierno, incluyendo la reforma al sistema de pensiones y la nueva legislación de sustancia económica, medidas que calificó como decisiones “difíciles” pero necesarias para mejorar la competitividad y recuperar la confianza internacional.
Actualmente, la Asamblea Nacional discute en primer debate el proyecto presentado por el Gobierno sobre sistancia económica.
Chapman aseguró que muchas de las críticas que enfrenta el proceso responden al temor al cambio y a la incertidumbre. “El mundo cambió”, sostuvo el funcionario, quien defendió la necesidad de adaptar el modelo económico panameño a nuevas exigencias globales relacionadas con transparencia, supervisión y estándares regulatorios.
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Por su parte, el vicecanciller Carlos Hoyos explicó que el presidente de la República emitió un decreto ejecutivo declarando el ingreso a la OCDE como una prioridad nacional. El funcionario señaló que el Ministerio de Economía y Finanzas liderará técnicamente el proceso, acompañado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de la Presidencia.
Hoyos reconoció que Panamá todavía se encuentra en una etapa inicial dentro de la relación formal con la OCDE, aunque destacó que recientemente se firmó un entendimiento que permite avanzar hacia una fase más táctica y técnica de negociaciones.
“El proceso ante la OCDE todavía es inicial”, afirmó el vicecanciller, quien explicó que Panamá ahora comenzará a profundizar discusiones específicas sobre estándares, políticas públicas y reformas institucionales requeridas dentro del mecanismo de adhesión.
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El funcionario aseguró que uno de los principales objetivos del Gobierno es convertir el proceso en una política de continuidad nacional y no exclusivamente de una administración. Según indicó, el Ejecutivo busca consolidar apoyo del sector privado y de la sociedad civil para garantizar que el próximo Gobierno mantenga el impulso del proyecto.
“Tenemos la tarea de homologarlo y consolidarlo con la empresa privada para crear una situación de continuidad posterior al próximo gobierno”, explicó Hoyos. El vicecanciller advirtió que si la sociedad civil y el sector empresarial no respaldan el proceso, la iniciativa podría perder fuerza en futuras administraciones.
Hoyos también vinculó el acercamiento a la OCDE con la estrategia de recuperación reputacional impulsada por Panamá en los últimos dos años. Según sostuvo, el país ha mejorado su imagen internacional y fortalecido relaciones con actores como la Unión Europea y organismos multilaterales
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“El mundo no mira a Panamá necesariamente como Panamá se mira a sí mismo”, afirmó el vicecanciller. A su juicio, el país atraviesa un momento comparable al inicio de los años 2000, cuando la ampliación del Canal proyectó una visión de futuro y fortaleció la percepción internacional sobre Panamá.
Chapman, por su parte, destacó que algunos resultados ya comienzan a reflejarse en indicadores financieros internacionales. El ministro señaló que la prima de riesgo país se ha reducido más de 65% en menos de dos años, lo que atribuyó a políticas fiscales, transparencia financiera y mayor confianza de los inversionistas.
El titular del MEF afirmó que los mercados internacionales están reaccionando positivamente a las reformas impulsadas por Panamá. “Son inversionistas opinando, arriesgando su capital”, sostuvo Chapman al defender que la reducción del riesgo país representa una señal concreta de recuperación de confianza internacional.
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Tanto Chapman como Hoyos coincidieron en que el proceso hacia la OCDE implicará costos, reformas administrativas y ajustes regulatorios, pero insistieron en que el objetivo final es fortalecer la competitividad del país y generar condiciones más estables para la inversión y el crecimiento económico en el largo plazo.