La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) avanza en la estructuración del proceso de licitación para el proyecto del embalse de río Indio, una obra clave que busca reforzar la disponibilidad de agua para la vía interoceánica, con un modelo que contempla un solo contrato integral para su ejecución.
El vicepresidente de Proyectos Hídricos del Canal, John Langman, explicó que la ACP optará por un esquema de diseño y construcción, similar al utilizado en el contrato de esclusas durante la ampliación, pero con un nivel de desarrollo conceptual más avanzado.
Este modelo permitirá acelerar los tiempos del proyecto y aprovechar la experiencia global en la construcción de represas y túneles. A diferencia del programa de ampliación del Canal, donde se dividieron los contratos en varias fases, en esta ocasión se ha decidido consolidar todas las obras en un solo contrato que incluirá la construcción de la represa, el túnel y el propio embalse.
La decisión responde a la necesidad de evitar interferencias entre distintos contratistas y garantizar una ejecución más coordinada del proyecto.
Langman indicó que uno de los elementos centrales del proceso será la precalificación de empresas, que funcionará como un filtro riguroso para asegurar que solo participen compañías con experiencia comprobada, capacidad financiera y personal técnico especializado en este tipo de obras. Este proceso se realizará antes de la publicación del pliego de cargos, prevista para finales de este año.
El Canal trabaja actualmente en la contratación de un asesor especializado en administración de proyectos, cuyo proceso se espera publicar en mayo. Este equipo será clave para validar el diseño final del pliego y estructurar tanto la licitación principal como el mecanismo de precalificación de las empresas interesadas.
En cuanto a la participación internacional, Langman confirmó que empresas de Europa, Asia y otras regiones podrán participar en el proceso, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
Aunque el Gobierno panameño ha planteado restricciones para compañías de países incluidos en listas fiscales de la Unión Europea, el directivo del Canal señaló que, hasta ahora, esa condición no sería vinculante para la ACP, aunque aclaró que el tema sigue bajo revisión legal.
El vicepresidente de Proyectos Hídricos del Canal de Panamá señaló que la participación en la licitación será abierta a empresas internacionales, siempre que cumplan con los requisitos técnicos, financieros y legales establecidos por la ACP.
También se indicó que empresas chinas podrían participar si cumplen con los criterios técnicos y financieros exigidos, mientras que aquellas compañías que hayan sido sancionadas por el Canal o mantengan incumplimientos contractuales previos quedarían automáticamente excluidas del proceso de licitación.
El proceso contempla además reuniones preliminares con empresas interesadas, una práctica que permite a la ACP conocer las capacidades del mercado y a los potenciales contratistas entender mejor el alcance del proyecto. Estas reuniones se mantendrán hasta la publicación oficial del pliego, momento en el cual se restringen los contactos directos por reglas de transparencia.
De hecho, compañías de Francia, España y otros países ya han mostrado interés en la construcción del embalse, en reuniones previas sostenidas con la ACP para conocer detalles del proyecto.
Otro punto clave es que la precalificación se realizará meses antes de la licitación formal, con el objetivo de evitar que empresas sin los requisitos mínimos inviertan tiempo y recursos en preparar propuestas. Este mecanismo busca incentivar la participación de actores calificados y elevar el nivel de competencia en el proceso.
El proyecto del embalse de río Indio representa una inversión estimada de 1,500 millones de dólares y forma parte de la estrategia del Canal para garantizar el suministro de agua en los próximos 50 años.
A diferencia de la ampliación, este proyecto incorpora un componente social significativo, debido a la necesidad de reasentar comunidades dentro de la cuenca.
Langman subrayó que, aunque existen similitudes técnicas con obras ejecutadas durante la ampliación, el enfoque del nuevo proyecto es distinto, especialmente por el impacto en comunidades y la necesidad de integrar procesos sociales y ambientales desde las primeras etapas.
Se espera que, tras la publicación del pliego a finales de este año, las propuestas de las empresas se reciban a mediados del próximo año, dando paso a la adjudicación del contrato y al inicio de una de las obras de infraestructura más relevantes para el futuro del Canal de Panamá.
En el plano técnico, Langman explicó que el embalse permitirá generar un volumen de agua equivalente a entre 11 y 15 tránsitos diarios de buques tipo Panamax.
Cada tránsito requiere aproximadamente 55 millones de galones de agua, lo que equivale a unos 208 mil metros cúbicos, cifras que reflejan la magnitud del proyecto.