El presidente José Raúl Mulino se mostró hoy confiado en los beneficios que traerá para Panamá y la región el encuentro que sostendrá junto a once de sus colegas latinoamericanos este sábado en el sur de Miami con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La reunión con el mandatario estadounidense, de acuerdo con Mulino, iniciará a las 12:00 mediodía y el escenario será un “almuerzo conversado”, por lo que se anima a pensar que la agenda estará distribuida de acuerdo con la importancia que Estados Unidos tenga sobre cada país, “y las respuestas que cada uno podremos dar respecto a lo que le inquiete al presidente Trump”.
El dominio de los temas dependerá de cada presidente, pues el encuentro no se trata de una plenaria como se hace en una cumbre, donde cada presidente habla, expone y se extienden.
“No, no, eso no va a ser así. A las 6:30 de la noche el secretario de Estado (Marco Rubio) dará un cóctel y me imagino que será para una u otra gama de invitados que habrá allí, de otras instituciones de Estados Unidos”, detalló el mandatario panameño.
Sobre el encuentro, dijo tener una “amplia expectativa”, señalando que es el momento propicio para hablar de temas del entorno mundial y regional, en aspectos que son de “nuestra preocupación”, como son el mantenimiento de la democracia, la lucha contra las drogas y el lavado de dinero, así como todo lo que pueda afectar la seguridad continental.
En este aspecto, dijo que Panamá juega un papel importante, por ser el único país que tiene un Canal. “Panamá no es igual a Paraguay, en ese contexto”, afirmó.
El Canal de Panamá fue construido inicialmente por los franceses en 1881, pero en 1904 Estados Unidos se hizo cargo de los trabajos, que terminaron con su inauguración el 14 de agosto de 1914.
En 1977 mediante la firma de los tratados Torrijos Carter se estableció que la vía acuática, de 80 kilómetros de largo, pasara a manos panameñas el 31 de diciembre de 1999.
En diciembre de 2024 Trump sostuvo que el Canal estaba siendo operado por los chinos, por lo que en enero del año siguiente no descartó el uso de la fuerza para recuperarlo. En su momento, Mulino tildó de “imposibles” esas pretensiones.
Además de Mulino, al encuentro con el mandatario estadounidense asistirán los presidentes Daniel Noboa, de Ecuador, José Antonio Kast, de Chile, Luis Abinader de República Dominicana, Rodrigo Chaves, Costa Rica, Rodrigo Paz, Bolivia, Javier Milei, Argentina, Tito Asfura, Honduras, Nayib Bukele, El Salvador, Santiago Peña, Paraguay, Mohamed Irfaan Alí, Guyana, y Christine Kangaloo, de Trinidad y Tobago.
La intención de Trump ante los doce mandatarios es describir su operación militar contra Irán, sus objetivos geopolíticos y establecer un sistema de cooperación multilateral para asfixiar la estructura terrorista que Teherán tiene a su disposición en América Latina.
Además de fijar una posición común respecto a Irán, la cumbre de Miami tiene como objetivo geopolítico quebrar el plan diseñado por Xi Jinping para controlar los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales vías de comercialización en América Latina.