La estrategia de inversión que sugiere el riesgo electoral argentino

Las comparaciones entre bonos que vencen en 2027 y en 2028 muestran cómo la incertidumbre sobre el futuro gobierno influye en la rentabilidad y en la selección de deudas a asumir

El Bonar 2028 que emitió Economía paga intereses mensualmente, con una tasa de 6% anual en dólares (Foto: Adrián Escandar)

Una de las novedades más relevantes del mercado financiero local en la mini semana que pasó es la emisión por parte del Ministerio de Economía del nuevo Bonar 2028 (AO28). Se trata de un bono en dólares, con pagos de intereses mensuales a una tasa del 6% anual y vencimiento en octubre de 2028.

Lo interesante es que, desde febrero, el Gobierno venía emitiendo bonos en dólares con la misma estructura (Bonar 2027 – AO27), pero con vencimiento en octubre de 2027. Es decir, la única diferencia entre ambos bonos es su fecha de vencimiento: el nuevo bono cae dentro del próximo mandato presidencial.

En este contexto, la diferencia de rendimiento entre ambos instrumentos funciona como un termómetro de las expectativas del mercado sobre la posibilidad de que Argentina entre en default después de las elecciones.

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Como se observa, la diferencia de rendimiento anual entre el Bonar 2027 y el Bonar 2028 es de 3,7 puntos porcentuales. Sin embargo, esta cifra no representa la mejor forma de medir la compensación por extender un año el plazo de inversión. Para eso es necesario calcular la tasa de futuros, es decir, la tasa a la que debería reinvertirse el dinero en el futuro para igualar el rendimiento de un bono más largo. En este caso, si hoy se compra el Bonar 2028 y se mantiene hasta el vencimiento, el retorno directo es de 24,1% en 31 meses.

En cambio, si se invierte en el Bonar 2027 durante los 19 meses que restan hasta su vencimiento, el retorno es de solo 8%. Por lo tanto, para igualar el rendimiento del Bonar 2028, el inversor debería reinvertir los fondos cobrados en octubre de 2027 a una tasa del 14,9% durante un año. Es decir, el mercado exige una tasa mayor que 3,7 puntos porcentuales para asumir el riesgo electoral.

Para igualar el rendimiento del Bonar 2028, el inversor debería reinvertir los fondos cobrados en octubre de 2027 a una tasa del 14,9% durante un año

De estos números se desprende que el mercado asigna una baja probabilidad de default durante este mandato, pero mantiene dudas sobre la capacidad de pago hacia 2028. Mientras que el Bonar 2027 rinde apenas 137 puntos básicos por encima de un bono del Tesoro norteamericano a igual plazo, la tasa forward entre el Bonar 2028 y el Bonar 2027 se ubica 1.080 puntos básicos por encima de la tasa equivalente del Tesoro para ese período.

Este salto también se observa en otras curvas. Por ejemplo, la tasa forward entre un bono CER con vencimiento en junio de 2028 (TZX28) y diciembre de 2027 (TZXD7) se ubica en 14,2% anual. Algo similar ocurre con los Bopreales: la tasa de futuros entre octubre de 2028 (BPOB8) y octubre de 2027 (BPOD7) alcanza el 13,2 por ciento.

Estos datos muestran que las elecciones presidenciales tienen un impacto en la valuación de los activos financieros en Argentina. El compromiso del Gobierno con el déficit cero, su defensa de la propiedad privada, el respaldo financiero de Estados Unidos y el historial reciente de cumplimiento permiten acceder a financiamiento a tasas relativamente bajas, pero solo en plazos cortos. Esto muestra las dificultades que enfrenta el gobierno para refinanciar los vencimientos sobre todo de 2027.

Vencimientos de deuda por tipo de acreedor en USD miles de millones

Cómo impactan las elecciones en la deuda argentina

El rendimiento de 5% anual que ofrece el Bonar 2027 parece bajo en relación con el riesgo de invertir en un país con alta volatilidad. Si bien la administración actual logró reducir el déficit fiscal y mejorar el perfil crediticio, la experiencia de 2019 muestra que las elecciones pueden convertirse en un evento binario. Por ejemplo, tener deuda con vencimiento durante la gestión del presidente Mauricio Macri no fue suficiente para evitar la reestructuración de Lete y Lecap en agosto de 2019, tras el resultado de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).

Por eso, para inversores conservadores que busquen rendimiento en dólares con baja volatilidad, recomendamos priorizar bonos corporativos (obligaciones negociables) de empresas con buena calificación crediticia y plazos medios. Estos instrumentos ofrecen mejores rendimientos y menor exposición al riesgo electoral. Algunas opciones son: Oleoductos del Valle 2029 (OLC6D; TIR: 6,5% y MD: 2,6 años), Telecom Argentina 2031 (TLCMD; TIR: 7% y MD: 3,4 años) y PCR 2031 (PQCSD; TIR: 8% y MD: 3,8 años).

El rendimiento de 5% anual que ofrece el Bonar 2027 parece bajo en relación con el riesgo de invertir en un país con alta volatilidad. Si bien la administración actual logró reducir el déficit fiscal y mejorar el perfil crediticio

Para perfiles moderados, también resulta atractivo sumar bonos provinciales. Aunque a primera vista no resulte evidente, algunas provincias tienen mejor historial crediticio que la Nación, explicado por mayor disciplina fiscal y estabilidad política. Incluso en los procesos de reestructuración de 2020, las condiciones fueron más favorables que en el caso soberano, lo que implicó una menor pérdida de valor presente. Entre las opciones se encuentran: Santa Fe 2034 (SFD4D; TIR: 8,4% y MD: 5,2 años), Córdoba 2032 (CO32D; TIR: 8,5% y MD: 4,0 años) y Mendoza 2029 (PM29D; TIR: 6,7% y MD: 1,6 años).

Por último, para inversores agresivos que consideren probable la reelección del Gobierno, puede tener sentido posicionarse en instrumentos con mayor potencial de retorno. Este es el caso de los bonos largos bajo legislación local, como el Bonar 2038 (AE38), que rinde 10,6% anual.

Si se decide asumir riesgo soberano, conviene hacerlo donde el potencial de ganancia compense ese riesgo. En un escenario de continuidad política, es razonable pensar que los spreads de los bonos largos en dólares podrían converger hacia niveles similares a los de 2017. Esto implicaría un índice de riesgo país cercano a 375 puntos básicos, todavía por encima del promedio de Latam (308), pero menor al actual. Si ese escenario se concreta, se estima que el Bonar 2038 podría rendir 6,6% anual, lo que implicaría un retorno total cercano al 34% hacia fines de 2027 entre compresión de tasas y pago de cupones.

El autor es Research Asset Management de PPI (Portfolio Personal Inversiones)

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