
Es probable que conozcas el juego de la lotería en donde apuestas plata a que en un sorteo sale algún número que vos elegís. Después de todo, nada más lindo que ganar mucha plata fácil y sin esfuerzo. Así que mientras más apuestas, más podés ganar…. Aunque también más podés perder, pero no seamos pesimistas.
Este conocido sorteo se juega por todo el mundo desde hace mucho tiempo. La dinámica es sencilla y no suelen haber sobresaltos. Sin embargo, en el año 2003 en Italia pasó algo muy raro: hubo un momento en el que el número “53″ simplemente dejó de salir. Italia.
Así es. Iban pasando los sorteos y el “53″ no aparecía. Los apostadores, que siempre están tomando nota de todo, registrando cualquier acontecimiento relacionado a cualquier número, obviamente, se dieron cuenta de este suceso. “Mmm, ¿así que lleva mucho tiempo sin salir? Entonces eso quiere decir que sale en cualquier momento. Así que voy a apostar mucha plata al 53, mua ja ja”. No podemos corroborar que se hayan reído al pensar eso. Esperemos que no.
Pero francamente, esa idea que tuvieron también se te pudo haber cruzado a vos por la cabeza. ¿Cuánto tiempo más puede “aguantar” este bendito número sin conocer la salida? Tiene que aparecer! ¡Ya en el próximo sorteo tiene que aparecer! ¿Y saben lo que pasó? Que el 53… ¡siguió sin salir!
¡Pero claro que siguió sin salir! Si tenía las mismas chances de hacerlo que de no hacerlo. ¿O acaso vos realmente pensabas que había una regla implícita que establece que si no salió antes entonces tiene que salir ahora?
Bueno. Esa falsa creencia popular existe. Es lo que se conoce como falacia del jugador. Situación similar: uno tira una moneda 10 veces y las 10 salen cara, entonces cree que la próxima va a salir ceca. Pareciera inevitable creer que la secuencia va a tender a nivelarse.
Falso. Cuando hablamos de lanzamientos de monedas, de dados o bolillas, tenemos que tener en cuenta son eventos estadísticamente independientes. No hay relación entre ellos, por lo que todos los números siempre tienen la misma probabilidad de salir.
Volviendo al caso de la lotería italiana, el famoso “53″ recién volvió a aparecer en febrero del 2005. Si, un año y medio después. Convengamos que se tomó su tiempo. ¿Cuál fue el resultado de esta experiencia religiosa? Mucha gente en bancarrota; suicidios; y hasta casos como el de Franco Grassi, quién además de suicidarse por la depresión, también asesinó a su familia.
Es que esto realmente movió mucha guita. Mirá, pasaron 182 sorteos para que el 53 vuelva aparecer. Y en ese tiempo se calcula que se gastaron en apuestas a ese número unos cuatro mil millones de dólares. Un vuelto.
Amigas y amigos, a la hora de apostar, piensen, analicen. No se dejen llevar por el instinto. Y si algún día esta estrategia les ayuda a ganar, no se olviden de informarlo porque mi canal “Recalculando” se queda con un 15% de tus ganancias. ¡Hasta la próxima!
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