Las leyes “ómnibus”

Son aquellas que incluyen en un solo cuerpo normativo a distintas materias y configuran una excepción al principio de especificidad legislativa. Su tratamiento no tiene ninguna clase de obstáculo formal, pero sí existen aspectos negativos a tener en cuenta

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Cámara de Diputados de la Nación - Maximiliano Luna
Cámara de Diputados de la Nación - Maximiliano Luna

Las leyes, en general, se rigen por el principio de especificidad o singularidad de la materia que regulan pudiendo adoptar el formato de un marco universal, el régimen de funcionamiento de un determinado órgano o una exhaustiva reglamentación.

Las leyes denominadas popularmente “ómnibus” son aquellas que incluyen en un solo cuerpo normativo a distintas materias y configuran una excepción al principio de especificidad legislativa. Abordan temáticas que no están relacionadas entre sí, lo cual hace que sean extensas y complejas.

En el sistema constitucional argentino la sanción de leyes ómnibus no tiene ninguna clase de obstáculo formal o sustancial, puesto que en el proceso de formación y sanción de las leyes, no rige la regla del tema único mediante la cual se prohíbe la combinación de varias materias en una sola ley para evitar la aprobación de cuestiones que si se presentaran en leyes separadas difícilmente serían aprobadas. En nuestro modelo, el camino a seguir entre especificidad o multiplicidad queda librado a la decisión discrecional de quienes detentan la iniciativa legislativa conforme lo establece el art. 77 de la Constitución argentina (el Poder Ejecutivo o cualquier miembro integrante de la Cámara de Diputados o de la Cámara de Senadores).

Las razones que hacen optar por una u otra alternativa dependen del contexto y del respaldo político con el que se cuenta en el Congreso. Situaciones de emergencia que demandan grandes cambios estructurales pueden llegar a configurar escenarios propicios para el formato expresado por las leyes ómnibus. Contar con amplias mayorías de respaldo en el Congreso también puede ser un factor determinante a la hora de elegir este modelo legislativo.

Un dato crucial a tener en cuenta es que el procedimiento de formación y sanción de las leyes previsto por los artículos 77 a 84 de la Constitución argentina consiste en un complejo engranaje donde participan la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores (en el rol indistinto de Cámara de origen y Cámara revisora, salvo las excepciones previstas por el texto constitucional) con la posibilidad de reenvíos entre las Cámaras cuando se incorporan adiciones y correcciones al proyecto de ley y mayorías especiales en ciertos escenarios. En este escenario, una ley ómnibus podría quedar trabada en el tratamiento legislativo debido a una materia, que si bien estaría desconectada del resto, inhibiría la sanción de la ley respecto de cuestiones no controversiales.

Otras críticas que las leyes ómnibus reciben se basan en que impiden un análisis legislativo profundo y detallado de cada cuestión (que en muchos casos son complejas e implican grandes transformaciones económicas, sociales y culturales), pueden introducir medidas controversiales sin la adecuada deliberación democrática, es posible que generen serios problemas para ser implementadas y supervisadas puesto que abarcan áreas y materias que a menudo requieren diferentes enfoques y un conocimiento especializado y eventualmente generan obstáculos difíciles de superar para implementarlas de forma célere.

Una alternativa intermedia consiste en el denominado “paquete de leyes” que consiste en un conjunto de proyectos de ley remitidos de forma conjunta para ser tratados de manera políticamente sincrónica, pero sin perder cada proyecto, la característica de la especificidad legislativa.

En términos constitucionales, el menú de formatos legislativos disponibles para realizar grandes transformaciones es variado. Un dato indispensable a tener en cuenta respecto de la nueva configuración del Congreso luego de las últimas elecciones presidenciales es la fragmentación política. De cómo se lea está situación seguramente dependerá la estrategia que utilice el nuevo gobierno para encarar las reformas electoralmente anunciadas.