Es insuficiente la representación de las mujeres en las tomas de decisiones

La mayoría de los países del mundo no ha logrado el equilibrio de género y son pocos los que han cumplido metas ambiciosas

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Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (foto: Facebook)
Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (foto: Facebook)

La participación de las mujeres en los distintos niveles de los poderes del Estado sigue mostrando grandes desigualdades de acuerdo con el género, y ello sin dudas vulnera la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones.

Así lo manifiestan algunos indicadores y análisis, que revelan que la representación de las mujeres es insuficiente en todos los niveles de toma de decisiones, no sólo en la región sino en el mundo entero. Según un informe de ONU Mujeres, actualmente en sólo 28 países hay Jefas de Estado o de Gobierno, 119 nunca han sido presididos por mujeres y apenas en 14 países de todo el mundo los gabinetes de Gobierno han alcanzado el 50 por ciento o más en la representación de las mujeres.

De acuerdo con el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), las mujeres ocupan solo el 28,5% de las carteras ministeriales en los Poderes Ejecutivos de la región. Cabe destacar algunos casos puntuales, como el de Costa Rica, que desde el año 2018 posee un gabinete compuesto en un 50% por mujeres, y recientemente Chile con la llegada de Gabriel Boric, con un gabinete donde 14 de los 24 cargos son detentados por mujeres, es decir el 58%.

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La falta de paridad no es exclusiva de los ejecutivos. Otro indicador interesante relevado por la CEPAL es el de la presencia de las mujeres en las Cortes Supremas de Justicia. En muchos países de la región, las mujeres no alcanzan ni a ocupar una quinta parte de las bancas del alto tribunal. Estos son los casos de México, Brasil,Colombia y Argentina, los países más poblados y extensos de la región. Cabe destacar en sentido contrario el avance de las mujeres en muchos de los máximos tribunales del Caribe. En países como Cuba, Jamaica, Guyana y el Tribunal Supremo del Caribe Oriental (autoridad judicial de nueve islas como Dominica, Granada, Antigua y Barbuda, etc.), la presencia de las mujeres supera el 60 por ciento.

El área del Estado donde más avance se ha visto hacia la igualdad es el Poder Legislativo, de la mano de los proyectos de cuotas de género en la confección de las listas a cargos electivos. Si bien es cierto que estos puestos siguen siendo ocupados en su mayoría por hombres, la región se mantiene a la cabeza del camino a la paridad en los parlamentos nacionales a nivel mundial, alcanzando a finales de 2022 un promedio de 35%. Los países con legislativos más paritarios son Cuba, Nicaragua, México, Bolivia, Costa Rica y Argentina. Señalemos como casos contrarios los de Brasil, Paraguay y Colombia, en donde las mujeres tienen poca participación en el reparto de bancas.

Casi todos los países del mundo se comprometieron a lograr la participación política y la distribución equilibrada del poder entre hombres y mujeres en la toma de decisiones en pactos internacionales, como la “Declaración y Plataforma de Acción de Beijing” de 1995 –un avanzando programa sobre derechos de las mujeres y las niñas en el mundo–, y en la firma de los Objetivos del desarrollo Sustentable 2030, de 2015. Sin embargo, la mayoría de los países del mundo no ha logrado el equilibrio de género y son pocos los que han establecido o cumplido metas ambiciosas respecto de la paridad entre los sexos (50–50).

Según un estudio de ONU Mujeres (“Liderazgo y participación política de las mujeres”, 2013), existen pruebas firmes y cada vez más numerosas de que la presencia de mujeres líderes en los procesos de toma de decisiones políticas mejora dichos procesos.

Las mujeres demuestran liderazgo político al trabajar por encima de las divisiones partidarias en grupos parlamentarios de mujeres –incluso en los escenarios políticos más agresivos– y al defender asuntos de igualdad de género como la eliminación de la violencia de género, la aplicación de licencias parentales y de servicios de cuidado infantil, cuestiones jubilatorias, leyes de igualdad de género y la reforma electoral.

En un nuevo 8M, Día Internacional de las Mujeres, bueno es recordar y actualizar los datos que muestran cuán largo es el camino que nos queda a las mujeres para lograr paridad de géneros en todos los ámbitos, el económico, el social, pero también el político.

(*) La autora es Directora Ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), Universidad de laRepública, Uruguay

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