
El liderazgo argentino equivoca una vez más la estrategia. En este caso, la estrategia logística. Después de haber reestructurado operaciones logísticas de empresas grandes en Argentina y el mundo, les puedo asegurar que este tema no se puede descuidar.
La logística es una disciplina que comienza a estudiarse en el ámbito militar pero aplica a toda actividad humana. En el ámbito civil, es la Ingeniería quién se encarga. Se trata de contar con los recursos necesarios en el momento necesario y en el lugar necesario. Dicho así parece simple. Pero luego, se pone más complejo.
Veamos lo que se llama comúnmente Plan B. Para la logística son los Planes de Contingencia y Redundancias. Valga un ejemplo práctico. El constructor de una casa calcula los materiales que va a usar. Por sentido común sabe que se tiene que asegurar algunos ladrillos y bolsas de cemento de más. Si le falla el cálculo, va al corralón y compra lo que le falta.
Pero, ¿qué pasa cuando eso no es posible y la situación es de vida o muerte? Imaginemos al General Patton a punto de desembarcar en Africa para combatir al General Rommel, el Zorro del desierto. Imaginemos que le preguntan: “General, ¿le mando unos cargamentos de municiones de más?” Él jamás contestaría: “No hace falta, con lo que tengo me alcanza”. La historia nos enseña que Patton derrota a Rommel solo cuando sus recursos materiales le otorgaron una ventaja de 5 a 1.
Los americanos aprendieron y conocen esto muy bien. De hecho han construido grandes éxitos históricos alrededor de otro concepto logístico: el “stock estratégico”. Y allí reside la razón por la que bloquean al Laboratorio Liomont en México el acceso a los vidrios que necesita para fraccionar. Y, como consecuencia, la vacuna de AstraZeneca no llega a Argentina a tiempo. Y por qué difícilmente funcione en lo inmediato el pedido del Canciller Felipe Solá al Gobierno americano. Éste fue por algunas de las dosis que tienen guardadas por las dudas y no usan.

Veamos esto aplicado a nosotros. Si en Argentina somos 45 millones de personas, necesitamos 90 millones de dosis. Pero en una situación crítica se deben aumentar los márgenes de seguridad. Nadie dudaría en pedir el doble para estar tranquilos. Recuerden que Patton fue 5 a 1. Entonces son 180 millones de dosis que nos pueden costar, digamos, 1800 millones de dólares. Ese precio es apenas el costo económico que Argentina pagó por cada semana de cuarentena el año pasado. ¿Cómo se explica entonces rechazar 13 millones de dosis de Pfizer, 30 millones de Sinofarm o 45 millones de Covax tal como informan los medios de comunicación? Dónde está el Plan B?
Pero esto no termina acá. Situémonos por un minuto en mayo del año pasado. Nadie sabía si iba a haber una vacuna o cuándo. Pero se sabía que necesitábamos ciertos recursos críticos. Los cuellos de botella, otro concepto logístico, eran y son: camas de hospital, personal de salud, respiradores, oxígeno y testeos. Ahora, después de un año, debiéramos tener los “stocks estratégicos” bien provistos. Su costo es despreciable frente al valor de una vida o el daño a la economía. ¿Es válido hablar hoy de escases de todo esto?
En fin, nuestro Presidente se encuentra insatisfactoriamente asesorado. Me imagino que conoce las implicancias históricas de sus decisiones erróneas.
*El autor es Ingeniero Industrial de la Universidad de Buenos Aires, Consejero Directivo de la institución (1987-1991 y 2020-2022).
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Milei, entre la revolución y la política
El Gobierno enfrenta una tensión que probablemente explique muchos de sus aciertos y también varios de sus errores: la necesidad de transformar y la necesidad de ganar
La batalla ya no es por la verdad, sino por la agenda
El poder de la desinformación no está solamente en lograr que una sociedad crea una mentira, sino en conseguir que dedique su tiempo y su atención a discutir sobre ella. Controlar los temas de conversación puede resultar más eficaz que imponer una versión de los hechos.

La cultura, una economía que todavía no sabemos mirar
El Indec relevó en 2025 cerca de 358 mil empleos en el sector, unos 130 mil registrados y más de 103 mil informales, en un escenario de precariedad laboral
La reposición humana frente a la insultada construcción colectiva
Un país que dio ingenieros al mundo, que educó a los hijos de inmigrantes hasta convertirlos en doctores y científicos, necesita un Presidente que no trate a sus ciudadanos como cifras en un balance

El Poder Judicial ante la Argentina que viene
Con proyectos multimillonarios en energía, minería e infraestructura, la estabilidad normativa y macroeconómica deja de ser un concepto abstracto, y pasa a depender de decisiones judiciales oportunas que eviten costos irreversibles



