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L-Gante recordó las prácticas sexuales de sadomasoquismo que le pidieron: “Se me hizo muy extraño”

El músico reveló las propuestas atípicas en la cama que recibió y por qué las rechazó

L-Gante habló en PH, Podemos Hablar sobre los pedidos íntimos más insólitos que recibió (Video: Instagram)

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L-Gante se paró frente a Andy Kusnetzoff en PH, Podemos Hablar (Telefe) y habló sin filtros sobre las prácticas sexuales fetichistas y de sadomasoquismo que recibió durante encuentros íntimos, incluyendo uno que lo incomodó tanto que decidió poner un límite de inmediato. “Es hasta acá. Disculpá, pero hasta ahí no llego”, le respondió a la persona que se lo propuso.

El cantante de cumbia 420 introdujo el tema con cautela antes de entrar en detalles. “Me han pasado bastantes, pero una extraña y una que me generó, me puso medio atento, ¿viste? De si hacerlo o no”, comenzó, dejando en suspenso a los presentes en el estudio. Lo que vino después sorprendió al panel: relató que en uno de esos encuentros le pidieron que realizara la llamada “lluvia dorada”, una práctica sexual que involucra orina. “Me pedían que le orine en el rostro”, reveló con la misma naturalidad con la que describió su negativa rotunda.

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Cuando Kusnetzoff le preguntó si había accedido, la respuesta fue directa: “No. Se me hizo muy extraño”. El músico no solo rechazó el pedido sino que también recordó con precisión qué le dijo a quien se lo propuso, dejando en claro que en ese momento trazó una línea que no estaba dispuesto a cruzar.

L-Gante contó que rechazó una propuesta de “lluvia dorada” porque le resultó extraña
L-Gante contó que rechazó una propuesta de “lluvia dorada” porque le resultó extraña

Pero ese no fue el único episodio que L-Gante trajo a la conversación. El cantante recordó otra situación que también le generó dudas, aunque por razones distintas. En aquella oportunidad, la persona con la que estaba le solicitó incorporar golpes y presión intensa en el cuello durante el encuentro. “Me exigían golpes, pero también en la cara, en la mejilla. Y apretón del cuello, pero fuerte, fuerte”, describió.

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A diferencia del primer caso, donde el rechazo fue inmediato por la naturaleza del pedido, en este la vacilación tuvo otro origen: el tiempo que llevaba conociendo a esa persona. “La persona era conocida hace muy poco y me causaba una duda, ¿viste? Su personalidad”, explicó. La desconfianza no pasaba por la práctica en sí misma sino por no saber bien con quién estaba tratando.

El conductor fue más lejos en su interpretación y le planteó si detrás de esa duda también había un temor a las consecuencias públicas de acceder a ese tipo de pedidos. L-Gante no lo desmintió. “Ya veo que después saltaban con cualquiera”, respondió, con una frase que dejó abierta la lectura sobre cuánto pesan las posibles repercusiones mediáticas a la hora de tomar decisiones en la intimidad.

Encuentro de L-Gante y maxi López en el streaming de Olga en Mar del Plata.
En otra situación, L-Gante dijo que le solicitaron golpes en la cara y presión fuerte en el cuello

La urofilia, también conocida como urolagnia o, en términos populares, “lluvia dorada”, es una práctica sexual en la que una persona obtiene excitación al orinar sobre su pareja o al ser orinada por ella. Se la suele mencionar dentro del grupo de las parafilias o fetiches sexuales.

Por su parte, la asfixia erótica consiste en restringir de manera parcial la respiración, ya sea de la pareja o de uno mismo, con el objetivo de intensificar el placer sexual. Se trata de una práctica de alto riesgo para la salud: puede provocar hipoxia, es decir, una disminución del oxígeno que llega al cerebro, con consecuencias graves como daño cerebral, alteraciones cognitivas, trastornos de salud mental e incluso la muerte. Especialistas en neurología advierten que las células cerebrales comienzan a dañarse a los pocos minutos de la interrupción del suministro de oxígeno.

Las declaraciones del referente de la cumbia 420 llamaron la atención tanto por la crudeza de los detalles como por la forma en que describió sus propios límites. En ningún momento L-Gante planteó sus negativas como juicios hacia las personas que le hicieron esos pedidos, sino como decisiones personales sobre lo que estaba o no dispuesto a hacer. Esa distinción fue parte del tono que mantuvo durante toda la charla con Kusnetzoff: directo, sin dramatismo y sin eludir las preguntas.

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