(Foto: Adrián Escandar)
(Foto: Adrián Escandar)

Empecemos con un poco de historia. El Imperio Británico, fundado como tal a fines del siglo XVII, y que llegó a extenderse por todo el mundo en el siglo XIX y comienzos del XX, sobrevive a su desmembramiento a través de los catorce "territorios de ultramar" del Reino Unido. Para las Naciones Unidas, diez de ellas son colonias. Esta caracterización fortalece la posición de los países que reclaman soberanía sobre estos territorios.

En el Mediterráneo, está Acrotiri y Dhekelia, que son "bases soberanas" británicas en la isla de Chipre, con 14.000 habitantes. El territorio es reclamado por el gobierno chipriota. En el otro extremo de este mar se encuentra el Peñón de Gibraltar, con 28.875 personas. Esta en el sur de la península ibérica, en el paso entre el Atlántico y el Mediterráneo y es reclamado por España.

El parlamento europeo, en función del proceso de separación del Brexit, resolvió el 4 de reconocer al Peñón el carácter de "colonia británica", dando así razón a un argumento central a España que las pretende.

Anguila está en el Mar Caribe, y está integrada por un conjunto de pequeñas islas, con una población de 13.477 personas. En la misma región están las islas Caimán, al noroeste de Jamaica, pobladas por 69.000 personas. En este Mar se ubican también las Islas Vírgenes Británicas, que integran el archipiélago de las Antillas Menores, pobladas por 23.098 personas. En el mismo conjunto de islas está Montserrat, pobladas por 4.819 personas.

En América del Norte, en el Atlántico, está Bermudas, que comprende 150 islas, pobladas por 66.163 personas. En el mismo océano, al norte de Cuba, están las islas Turcas y Kaikos, pobladas por 30.600 personas. En el Océano Pacífico, hay un territorio de ultramar, las islas Pitcairn, en la Polinesia, con sólo 48 personas.

El Territorio Británico del Océano Indico está integrado por 70 islas, que comprenden los archipiélagos de Chagos, Aldabra, Farquhar y las islas Des Roches, siendo la más grande Diego García. Están pobladas por 3.500 personas. El primer archipiélago es reclamado por Mauricio, un estado africano que también fue colonia británica.

En los años sesenta del siglo XX, el Reino Unido dio la independencia a dicho país, pero manteniendo las islas Chagos como dependencia inglesa. A pedido de las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), determinó el 26 de febrero de este año que este archipiélago debe volver a formar parte de Mauricio, cuya población había sido trasladas antes por las autoridades británicas a la isla de Diego García, al construirse una base militar estadounidense en ella. El fallo no es vinculante, pero tiene efectos políticos y ha sido rechazado por el gobierno británico.  

En el Atlántico Sur, al oeste de África, está Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña. Tiene valor estratégico como bases de reabastecimiento naval y aéreo,- fueron usadas durante el conflicto de Malvinas,-  con una población de 6.563 personas.

Más al Sur en este océano,  se encuentran las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Tienen sólo 26 habitantes y son reclamadas por Argentina. En esta región están también las islas Malvinas, pobladas por 2.967 personas, que también son reclamadas por Argentina y tienen una superficie e 12.713 kilómetros cuadros. Más al sur está el Territorio Antártico Británico, con 200 habitantes y 1.709.400 kilómetros cuadrados. Es un territorio en conflicto con Argentina y Chile, que reclaman la soberanía sobre el mismo territorio.

De los catorce territorios Británicos de Ultramar, Argentina es el que más reclama, al plantear controversia sobre tres de ellos, los anteriormente mencionados.

Pero en términos de dimensiones, el Territorio Antártico que reclama el Reino Unido es el 98% de la superficie de los 14 y a su vez las Malvinas supera en superficie a los 12 restantes. Desde el punto de vista militar, Malvinas tiene la base militar más importante de los 14.

Puesto en este contexto, el fallo de la Corte Internacional de Justicia a favor de Mauricio en el caso del reclamo sobre el archipiélago Chagos y la resolución del Parlamento Europeo reconociendo status colonial al Peñón de Gibraltar,- en ninguno de los casos son resoluciones ejecutivas,- son antecedentes que pueden favorecer la política argentina que apunta a recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas.

El primero, porque sostiene que un país no puede ser dividido contra su voluntad. La segunda porque debilita la posición británica, que todos los años es rechazada por el Comité de Descolonización de la UN.

No se trata de antecedentes decisivos, pero sí argumentos que fortalecen la posición argentina, que sin abandonar el diálogo y la interacción con los isleños debe mantener una política paciente pero permanente, para lograr la soberanía sobre las islas.

El autor es analista político y director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.