En nuestro país celebramos el Día Nacional del Árbol desde 1901, luego de que el Consejo Nacional de Educación así lo estableciera. Los árboles han estado allí, desde mucho antes de esa fecha, acompañando el desarrollo de la casa común, purificando su aire.
Los árboles son el elemento central que en su conjunto conforman los bosques nativos. En Argentina contamos con 53.654.545 hectáreas de estos ecosistemas, lo que representa el 19,2% del territorio nacional. Son el hogar de casi un millón y medio de argentinos que habitan los bosques y viven de la producción de leña y carbón, la carpintería, las artesanías y el aprovechamiento de productos alimenticios, medicinales, textiles o aromáticos.
Pero no solo es importante conservarlos sino también plantarlos; la forestación es una de las principales soluciones naturales para mitigar el cambio climático, que permite además dar cumplimiento a los Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS). En ese sentido, ForestAR 2030 se inscribe en el marco de las acciones del Gabinete Nacional de Cambio Climático y busca alcanzar los compromisos asumidos por Argentina en el Acuerdo de París.
Esta iniciativa, que es el trabajo mancomunado y colaborativo del Ministerio de Ambiente con otras carteras y actores clave del sector forestal, permite que tanto los árboles de bosques nativos como los implantados para la cadena productiva, que agregan valor y generan trabajo, sean también un recurso de educación ambiental y de conciencia ciudadana.
Trabajamos bajo el firme propósito de impulsar a la Argentina como potencia forestal sustentable para el 2030 con la implementación de acciones concretas: promovemos la creación de un mercado competitivo y sostenible, donde la forestación promueva el desarrollo social, económico y ambiental. Confiamos en que nuestro trabajo pueda tener un efecto potenciador y que, recuperando nuestros bosques, las fuerzas destructivas se transformen en otras constructivas, saneando de esa manera lo que durante muchos años hemos devastado.
En la naturaleza todo está interrelacionado: además de purificar y oxigenar el aire, los árboles cumplen otras funciones vitales como retener el agua de lluvia para evitar inundaciones y asegurar las reservas de los acuíferos, fijar el suelo para evitar su erosión, aportar vapor y humedad, y ser el hogar de muchas especies animales.
span lang="es"Contienen un alto valor paisajístico y de interés turístico, siendo el entorno en el que se desarrollan distintas comunidades./span
Como seres humanos somos tan capaces de destruir el planeta y tornarnos vulnerables como de cuidarlo y fortalecernos. Cuidemos nuestros árboles, héroes silenciosos plantados contra el cambio climático que limpian el aire con un único mensaje: "Esta va a ser la casa de tus hijos".