En un ranking de 30 países confeccionado por Melbourne Mercer, la Argentina es la última con 38,8 puntos sobre 100. Esta calificación refleja la debilidad del país. El promedio de los 30 países del ranking es 59,9 puntos.
Chile tiene una calificación de 67,3 y Brasil de 54,8 unidades.

Los que encabezan el ranking solucionaron el problema de las jubilaciones permitiéndoles a los trabajadores invertir una parte de sus aportes en fondos de inversión privados. El Estado garantiza una jubilación mínima. La mayor parte de los aportes va a los fondos de pensión.

La prolongación de la vida de la población y la informalidad, son los dos enemigos que enfrenta el sistema de jubilaciones. Los abusos sobre la clase pasiva fueron tan grandes que no son pocos los que recuerdan que, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, se apoderaron de los fondos de los jubilados para que los militares cobraran su retiro. La historia está poblada de atropellos a los jubilados.

El sistema en los '90 estaba naufragando. Se había puesto un tope a las jubilaciones, aunque los sueldos más altos tenían que aportar en plenitud.
Por eso, cuando apareció en 1994 el sistema de capitalización, hubo una fuerte adhesión al sistema.

Cuando apareció en 1994 el sistema de capitalización, hubo una fuerte adhesión al sistema

Características del régimen de capitalización

La idea fue emitir bonos públicos que las AFJP debían suscribir con la mitad de los fondos que manejaban para con ese dinero poder pagar las jubilaciones coexistentes del sistema de reparto.

El Gobierno permitió que 20% de ese dinero se invirtiera en acciones y bonos internacionales y que se suscribieran bonos del Tesoro norteamericano para actuar como garantía del sistema.

El afiliado recibía trimestralmente un resumen de su prestadora indicándole los fondos que tenía en su cuenta y como se los invertía

Pronto, las AFJP, que cobraban comisiones exageradas de hasta 3% a cada trabajador del haber mensual, por gestión del dinero y por el seguro de vida, se expandieron porque garantizaban una jubilación más alta que la del Estado.

Con todos sus defectos el nuevo sistema comenzó a desplazar al de reparto.

Había hartazgo con las jubilaciones miserables. Mas de 70% de los jubilados cobraba la mínima que era de 100 dólares; luego se le elevó a 150.

Más de 70% de los jubilados cobraba la mínima que era de 100 dólares; luego se le elevó a 150

El sistema fue creciendo, aunque significó un enorme crecimiento de la deuda del Gobierno de Carlos Menem para pagar a los jubilados del antiguo sistema.

El sistema financiero creció por la inyección del dinero de los futuros jubilados; una gran parte iba a plazos fijos. Crecieron los créditos hipotecarios y a empresas y el ahorro en los bancos llegó a niveles récord, de la misma manera que el monto de negocios en la Bolsa de Comercio.

Las AFJP tenían regulados los papeles en los que podían invertir, pero llegaron a tener una buena parte de las acciones de las empresas privadas. La Bolsa negociaba en aquellos años, volúmenes que no se repitieron. De hecho las AFJP tenían en su poder más de USD 10 mil millones en acciones y eran los acreedores de 55% de la deuda estatal.

Además, prestaban a las empresas. Un 75% de las Obligaciones Negociables que emitía el sector privado, era adquirida por las AFJP. También eran activos en el mercado de fondos de inversión.

La caída de Fernando de la Rúa, fue el primer gran examen

El país pronto llegó al "default" y se pesificaron los ahorros. Se impuso el corralito financiero, pero las AFJP sobrevivieron a pesar de ser las grandes perdedoras por el default de 50% de su cartera de bonos.

Con la asunción de Néstor Kirchner, tuvieron que enfrentar primero a una serie de privilegios para que la AFJP del Banco Nación tuviera la mayor cantidad de afiliados. Luego, se les prohibió invertir en el exterior y se les pidió que le colocaran ese dinero los nuevos bonos del gobierno con que se salió del default con una quita de 70% de la deuda. También tuvieron que adquirir los cupones PBI.

El gobierno volvió a la carga. Autorizó a los afiliados a las AFJP el retorno al sistema de reparto. Un 80% decidió quedarse en el régimen de capitalización que en ese momento tenían 4 millones de aportantes efectivos y 6 millones de afiliados.

En diciembre de 2008, cuando fracasó en el Congreso la aprobación de la resolución 125 que iba a aumentar las retenciones a la soja que en ese momento se aproximaba a USD 600 por tonelada, comenzó a gestarse el destino de las AFJP.

La posterior caída de los precios internacionales de la oleaginosa hizo que el gobierno de Cristina Kirchner dispusiera la extinción de los fondos de la AFJP, que pasaron a integrar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Fueron $98 mil millones, casi USD 30 mil millones.

El gobierno de Cristina Kirchner dispusiera la extinción de los fondos de la AFJP, que pasaron a integrar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Fueron $98 mil millones, casi USD 30 mil millones

En su discurso Cristina Kirchner acusó a las AFJP de especular con el dinero de los jubilados invirtiéndolos en derivados. En su relato, explicó que "los derivados eran unos papeles chiquitos" que tenían una enorme volatilidad. En ese momento, no sabía que esos "papeles chiquitos", eran los Cupones PBI que su gobierno le había dado a las AFJP en la salida del default de la deuda.

El FGS creció a un ritmó de 2,1% anual en dólares entre 2010 y 2015. En 2016, la euforia de la Bolsa hizo que aumentaran 13,5% y en el primer semestre de 2017, 8,9%. En la actualidad el dinero de los jubilados suma USD 60.161 millones.

Chile que comenzó en 1980 con el sistema de jubilación mixto (privado y del Estado) y hoy ya maneja USD 180 mil millones.

La diferencia de renta en la Argentina, después de la estatización, se debe a que el dinero de los jubilados se utilizó para financiar planes de viviendas, la venta de bonos en dólares para contener al "blue" durante el cepo y en el colmo del absurdo, se lanzó un plan para que la gente compre calefones a precios subsidiados. Los jubilados financiaron políticas populistas y hasta le prestaron dinero al Tesoro a tasas ridículas de 4% anual.

Hoy la Argentina sigue en el pasado, en el fracaso. El sistema actual no es viable. Un 40% de los trabajadores están en negro y no hacen aportes porque, entre otros motivos, pueden perder subsidios. El problema no es el método de aumentar las jubilaciones, porque porcentaje más, porcentaje menos, no va a cambiar la vida de un hombre que vive por debajo de la línea de pobreza a una edad en que no hay revancha.