El programa del Gobierno de la Ciudad BA Elige establece un modo de relación entre ciudadanos y jefe de gobierno que debería preocuparnos: se asignan 500 millones de pesos a un programa que construye una hipótesis de participación ciudadana directa que anula la institucionalidad establecida por ley.
De acuerdo con la información disponible en el portal oficial del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Dirección de Participación Ciudadana está impulsando el programa BA Elige como un proyecto que propone la participación ciudadana quebrantando el marco institucional establecido en la ley 1777, normativa que regula el funcionamiento de las comunas y el papel de los consejos consultivos comunales. Respetando ese marco institucional, los casi dos millones de porteños que votamos en 2015 ya elegimos a siete representantes por comuna para que se hicieran cargo de las responsabilidades que la ley establece.
BA Elige interfiere en las competencias exclusivas de las comunas (artículo 10, ley 1777) y en este sentido sorprende que desde dicha Dirección de Participación Ciudadana se promueva un programa que funcione por fuera del marco legal establecido. Así se genera un avasallamiento del Poder Ejecutivo sobre la republicana división de poderes.
En definitiva, se produce una evasión institucional que le quita autoridad al papel constitucional de los juntistas, quienes, de acuerdo con el artículo 20 de la ley 1777, son elegidos en forma directa por los ciudadanos con mandato de cuatro años.
BA Elige confunde participación directa con democracia directa. El propio jefe de gobierno manifestó: "Democracia directa. Es un cambio de paradigma en la forma de gobernar. Hay una creciente participación de la gente en los encuentros que tenemos todas las semanas y esta iniciativa apunta a llegar aún más a las personas, a los barrios, a las comunas. Hay mucha expectativa con este proyecto". En relación con esta declaración, observamos que se confunde el deseable objetivo de la participación ciudadana con la democracia directa, es decir, la interacción directa del ciudadano con el jefe del gobierno obviando el marco institucional de la democracia representativa, tal como prescribe nuestra Constitución de la Ciudad. Como consecuencia, lejos de fortalecer el marco institucional de la ley de comunas, BA Elige elimina el papel de los representantes elegidos por el voto democrático. En pocas palabras, este programa va en contra de la idea de la descentralización que se ha estado promoviendo con la ley de comunas y debatiendo en el marco de la Legislatura Porteña con los proyectos de presupuesto participativo comunal. La idea de desdibujar la función de los juntistas y salir de los consejos consultivos al crear otras instancias fuera de la ley significa obstaculizar la descentralización de las funciones del Gobierno de la Ciudad en referencia a las competencias exclusivas de las comunas.
Desde el Bloque Suma Más hemos presentado el proyecto Plataforma de Presupuesto Participativo, un conjunto de instancias de convocatoria, elaboración de anteproyectos, debate, presentación, selección y votación de proyectos en conjunto con el Consejo Consultivo Comunal y las Juntas Comunales de cada comuna en cumplimiento de la ley orgánica de comunas.
Una verdadera participación ciudadana y mayor involucramiento respecto a sus barrios sólo es posible permitiendo la ampliación de participación respetando el espíritu de la Constitución de la Ciudad.
Celebramos las propuestas tendientes a fomentar la participación ciudadana como lo es BA Elige; no obstante, apelamos a llevarlo a la práctica bajo los marcos institucionales vigentes.
El autor es legislador porteño por el bloque SUMA+.