Después de un largo fin de semana de fervores encendidos, emociones Patrias, cotillón celeste y blanco y escarapelas, sobrevienen las preguntas: ¿Qué es la Patria?
La Patria es el sitio donde se ha nacido y al que siempre se quiere volver.
La Patria es el huevo, es la infancia, la raíz. Es la panza materna que nutre y abriga.
Ese lugar que se supone entrañable porque es lo conocido, lo propio, lo que nos pertenece. La Patria es el lugar al que nos trajeron nuestros padres y el que dejaremos a nuestros hijos.
Se la ama por carácter transitivo, por designio divino, por necesidad o conveniencia.
La Patria es el idioma, la palabra, el espacio sin tiempo que se pretende seguro.
La Patria es la tierra y el agua. El alimento y la memoria. Es el legado a proteger, a custodiar y ennoblecer.
La Patria es identidad y refugio.
La Patria no tiene que ver con la política, sino con los sentimientos. No hay Patria sin un mundo de valores compartidos y otro de diferencias consensuadas. No hay Patria sin acuerdos, sin negociaciones, sin renunciamientos. La Patria se construye en el día a día, como el amor, se la sufre y se la goza.
La injusticia interpela el concepto de Patria. La pobreza también.
Con más de cinco millones de niños viviendo en esa situación sólo a diciembre, y algo más de un millón haciendo pie en la indigencia, según el informe de la Universidad Católica Argentina (CA), vale preguntarse: ¿Tenemos Patria? ¿La Patria es el otro?
¿Qué será la Patria para los que hoy crecen sin leche, sin techo, sin escuela ni abrigo? ¿Qué bandera abrigará a los excluidos? ¿Qué identidad arropará a los que nunca entraron al mundo del trabajo? ¿Son ellos también parte de lo que consideramos nuestro?
La intolerancia también borronea la idea de la Patria.
El desprecio por el que piensa diferente sólo suma miedo y desasosiego. Las grietas parten, fragmentan, destruyen, separan.
La corrupción y el saqueo, el egoísmo y la desidia, la indiferencia y la impunidad desmiembran y disuelven el sentido de la Patria.
"Formemos una Patria a toda costa y todo lo demás será tolerable", sostenía en su empeño Simón Bolívar.
Para hacer pie en un mundo globalizado sin extraviarnos, es indispensable disponer, hoy más que nunca, de una identidad, y eso, en definitiva, es la Patria: la que construimos y soñamos a diario. La que amamos y de la que renegamos con la misma intensidad.
La del bicentenario, la de este lunes y la de todos los días por venir.
@monigps
La autora es periodista. Trabajó en radio y TV, y recibió múltiples reconocimientos, como los premios Konex y Martín Fierro, y la distinción Alicia Moreau de Justo.