Santoral del día: por qué se celebra la Conversión de San Pablo el domingo 25 de enero

Antes perseguidor de cristianos, experimentó una revelación que lo transformó en uno de los grandes anunciadores del Evangelio

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La Fiesta de la Conversión
La Fiesta de la Conversión de san Pablo conmemora el momento en que Jesús se manifestó a Saulo de Tarso camino a Damasco. (WikiCommons/Bartolomé Esteban Murillo/Dominio público)

Hace décadas, incluso podría hablarse de siglos, los padres solían asignar el nombre de pila a sus hijos acorde a la festividad de los santos de ese día, incluso entre católicos y ortodoxos aún se conserva la costumbre de felicitar a las personas en el día de su santo. No en vano en las famosas “Mañanitas” hay una estrofa que dice: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.

El onomástico hace alusión día en que se festeja algún santo, aunque es común que mucha gente lo use como sinónimo de cumpleaños, lo cual es erróneo, pues al hablar de él sólo se alude al listado de los nombres del santoral.

Como se indica en el calendario santoral, hoy también se conmemora a las mujeres y hombres que destacaron por tener conexiones especiales con las divinidades, que hicieron buenas acciones por el prójimo y que tenían una elevada ética y moral, motivos que los llevaron a ser canonizados o beatificados y formar parte del santoral.

Este es el santoral del domingo 25 de enero.

Celebración del día: San Pablo en su conversión

La obra representa el momento
La obra representa el momento en que el apóstol San Pablo, llamado anteriormente Saulo, cayó de su caballo cuando iba de camino hacia Damasco. (WikiCommons/Guido Reni/Dominio público)

La Fiesta de la Conversión de san Pablo evoca uno de los episodios más transformadores del cristianismo: el momento en que Saulo de Tarso, antiguo perseguidor de los seguidores de Jesús, experimentó una revelación radical en su camino hacia Damasco y se convirtió en uno de los grandes anunciadores del Evangelio.

Según lo narrado en el capítulo nueve de los Hechos de los Apóstoles y citado por el medio católico EWTN, Jesús mismo se le apareció en un fulgor celestial, cambiando para siempre el curso de su vida.

En su relato a los Gálatas, el propio Pablo detalla la magnitud de su cambio: “El que antes nos perseguía, ahora anuncia la buena noticia de la fe, que antes quería destruir”.

Las comunidades de Judea, que sólo conocían de oídas aquel pasado hostil, glorificaban a Dios por la transformación de Pablo, quien llevó el mensaje cristiano no sólo a Israel, sino también a gobernantes y pueblos que no conocían la predicación original.

La narración bíblica precisa cómo Saulo, impulsado por su celo, se dirigió inicialmente al Sumo Sacerdote para obtener cartas que le permitieran perseguir y encarcelar a quienes seguían a Jesús en las sinagogas de Damasco. En el trayecto, una intensa luz lo derribó y oyó una voz que le increpaba: “Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?”.

Ante su desconcierto, la respuesta fue contundente: “Yo soy Jesús a quien tú persigues. Pero ahora levántate; entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tendrás que hacer”.

Acompañado por sus compañeros, incapaz de ver tras el suceso y sumido en ayuno y oración durante tres días, Saulo permaneció ciego hasta que Ananías, un discípulo de Damasco, recibió en visión un encargo divino. A pesar de sus recelos debido a la fama de Saulo, Ananías obedeció y acudió a imponerle las manos.

Tras este gesto, “al instante se le cayeron de los ojos unas como escamas y recobró la vista”, señala la fuente. Saulo fue bautizado y recuperó las fuerzas de inmediato.

El giro fue tal que Pablo pasó de perseguidor a predicador de “que Jesús es el Hijo de Dios”, desatando la sorpresa de quienes conocían de su antigua misión represiva. “Pero Saulo seguía predicando y demostraba a muchos que Jesús es el Mesías, el salvador del mundo”, remarca EWTN sobre su actividad inicial en las sinagogas de Damasco.

Enfrentó numerosas adversidades por “el nombre de Cristo”, incluyendo rechazos y persecuciones, y finalmente adoptó el nombre de Pablo como símbolo de su nueva misión. Antes de integrarse plenamente a la comunidad cristiana de Jerusalén, vivió en Arabia y volvió a Damasco, como relata en su carta a los Gálatas.

Describió así la orientación de su vida: “Cuando Aquél que me llamó por su gracia me envió a que lo anunciara entre los que no conocían la verdadera religión, me fui a Arabia, luego volví a Damasco y después de tres años subí a Jerusalén para conocer a Pedro y a Santiago”.

La Fiesta de la Conversión rememora el momento en que, según la tradición, Jesús glorioso eligió a Pablo y lo llenó del Espíritu Santo, encargándole llevar el Evangelio a los gentiles. La fecha litúrgica, el 25 de enero, marca no solo la memoria de aquel acontecimiento, sino el inicio de una etapa de innumerables dificultades afrontadas hasta su muerte hacia el año 67.

¿Qué otros santos se conmemoran el 25 de enero?

Los santos más venerados en el mundo Crédito: Luis - Infobae México

Estos son los santos y mártires a los que también se les celebra este domingo 25 de enero:

  • Beato Antonio Migliorati (s. XV)
  • Beato Antonio Swiadek
  • Beata Arcángela (Leonor) Girlani (s. XV)
  • San Artemas (s. III)
  • San Bretanión (s. IV)
  • San Popón (s. XI)
  • San Palemón (s. IV)
  • Beata María Antonia (Teresa) Grillo (s. XX)

Cómo es el proceso para beatificar y canonizar

El Papa Francisco asiste a
El Papa Francisco asiste a una misa por la beatificación del Papa Juan Pablo I en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2022. (REUTERS/Remo Casilli/Vatican Media)

La Iglesia Católica y ortodoxa usan la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida, lo que implica incluir su nombre en el canon (lista de santos reconocidos) y el permiso de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media.

En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar y existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir). La canonización se hace en una solemne declaración papal y se le asigna un día de fiesta para la veneración litúrgica.

No hay un periodo establecido para realizar la canonización de un personaje, pues incluso hay casos como el de San Pedro Damián que fue canonizado hasta 756 años después de su muerte o, por el contrario, el caso de San Antonio de Padua que fue nombrado hasta 352 días después de su deceso.

La última canonización tuvo lugar en octubre de 2019, cuando el Papa declaró santos al cardenal John Henry Newman y a la hermana Dulce, de Brasil.

Miembros del clero llevan una
Miembros del clero llevan una reliquia del sacerdote Cosme Spessotto durante la ceremonia de beatificación de los sacerdotes Rutilio Grande y Cosme Spessotto y los laicos Manuel Solorzano y Nelson Lemus en la Plaza El Salvador del Mundo en San Salvador, El Salvador. 22 de enero de 2022. (REUTERS/José cabezas)

El catolicismo

El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.

El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.

En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia -particularmente el Medio Oriente- y África.

En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.

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