Manifestantes contra Macron invadieron Euronext, la principal bolsa de valores paraeuropea

Con impuestos a los millonarios y responsabilizando a las grande empresas, sindicatos radicalizan la protesta contra el aumento de los años laborales para obtener la pensión

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Un grupo de manifestantes ingresó el jueves a las oficinas del operador bursátil Euronext diciendo que las grandes empresas deben pagar para financiar las pensiones, como parte de protestas más amplias contra un impopular aumento de la edad de jubilación. (Reuters)

El jueves 20 de abril un grupo de personas tomó las oficinas del operador bursátil Euronext, ubicado en el distrito La Defense de París, contrargumentando que las grandes empresas deben financiar las pensiones.

Según el presidente Emmanuel Macron el aumentar dos años al tiempo laboral evitará números rojos en el futuro de la economía francesa.

Este nuevo paso suma nuevos agentes al debate y radicaliza las variables del conflicto, poniendo en la mesa el tema de los impuestos a los multimillonarios quienes deberían aportar para la jubilación de sus empleados.

“El símbolo de la bolsa de valores es el símbolo de la gente que no tiene noción de dinero, es el símbolo de alguien que juega con nuestra vida apretando botones. Es el símbolo de la gente que siempre se mete más en el bolsillo, sin nunca redistribuir , dijo Fabien Villedieu, sindicalista de Sud-Rail.

Esta situación se da seis días después de que el Consejo Constitucional francés aprobara la reforma de pensiones del presidente Macron y tras la puesta en marcha del plan de 100 días para restituir la paz, las protestas y enfrentamientos continúan como símbolo del descontento remanente por las decisiones del gobierno. Desde que la decisión de “los sabios”, los miembros legislativos del Consejo, fue difundida miles de franceses han seguido tomando las calles, prendiendo en fuego botes de basura, convocado a cacerolazos y tomando instalaciones privadas.

El grupo de 200 a 300 personas ondeó banderas sindicales y llenó de humo rojo la entrada de las oficinas de la bolsa de valores Euronext mientras cantaba consignas que decían “estamos aquí, estamos aquí, incluso si Macron no lo quiere, estamos aquí”.

Si bien el número de manifestantes ha ido disminuyendo, inicialmente 1.3 millones de franceses, después de tres meses de protestas, paros nacionales y enfrentamientos con la policía, un hecho es que el plan de paz de 100 días de Macron no tuvo un comienzo prometedor, pues de acuerdo con las encuestas de opinión, dos de cada tres franceses están en desacuerdo con la reforma.

Mientras, algunos grupos sindicales dijeron que continuarían con las huelgas.

Con información de Reuters y AFP