Fractura de pie: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Dependiendo el tipo de síntoma que se presente, se puede conocer el nivel de gravedad de una padecimiento

Guardar
Infobae


Una fractura de pie es una lesión de los huesos. Puedes sufrir una fractura de pie durante un accidente automovilístico o por un simple traspié o caída.

La gravedad de una fractura de pie varía. Las fracturas pueden oscilar entre pequeñas grietas en los huesos hasta fracturas que perforan la piel.

El tratamiento para una fractura de pie depende del lugar exacto de la fractura y de su gravedad. Una quebradura grave de pie puede requerir una cirugía para implantar placas, barras o tornillos en el hueso quebrado con el fin de mantenerlo en la posición correcta durante la cicatrización.

Síntomas


Si tienes un pie fracturado, tal vez tengas algunos de los siguientes signos y síntomas:

Dolor punzante inmediato

Dolor que aumenta con la actividad y disminuye con el descanso

Hinchazón

Hematomas

Sensibilidad

Deformidad

Dificultad para caminar o soportar peso


Cuándo debes consultar con un médico


Consulta a un médico si presenta una deformidad evidente, si el dolor y la hinchazón no mejoran con el cuidado personal o si el dolor y la hinchazón empeoran con el tiempo. Además, consulta a un médico si la lesión interfiere con tu caminar.

Salud
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Shutterstock)

Factores de riesgo


Los factores que aumentan el riesgo de fracturas en el pie o el tobillo son los siguientes:

Hacer deportes de alto impacto. Los esfuerzos, los golpes directos y las lesiones de torsión que ocurren al hacer deportes como el básquetbol, el fútbol americano, la gimnasia, el tenis y el sóccer pueden provocar fracturas en el pie.

Utilizar una técnica o equipo deportivo inadecuados. Los equipos inadecuados, como zapatos demasiado desgastados o que calzan mal, pueden contribuir al desenlace de fracturas por estrés y caídas. Las técnicas inadecuadas de entrenamiento (falta de precalentamiento y elongación) pueden causar lesiones graves en los pies.

Aumentar repentinamente tu nivel de actividad. Tanto para los atletas experimentados o aquellos que apenas comienzan a hacer ejercicio, el aumento repentino de la frecuencia o la duración de las sesiones de ejercicio puede aumentar el riesgo de sufrir una fractura por esfuerzo.

Trabajar en ciertas ocupaciones. Algunos ambientes laborales (como los sitios de construcción) implican un riesgo de caer desde las alturas o de que caigan objetos pesados en los pies.

Mantener tu casa desordenada o mal iluminada. El desorden y la mala iluminación en el hogar pueden provocar caídas y lesiones en el pie.

Padecer determinadas afecciones. La disminución de la densidad ósea (osteoporosis) aumenta el riesgo de padecer lesiones en los huesos del pie.

Salud
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (UNAM)

Diagnóstico


Durante el análisis físico, el médico controlará si tienes zonas de dolor a la palpación en el pie. La ubicación precisa del dolor puede ayudar a determinar su causa.

Es posible que te muevan el pie en diferentes posiciones para comprobar la amplitud del movimiento. Pueden pedirte que camines una distancia corta para que el médico pueda examinar tu andar.


Pruebas de diagnóstico por imágenes


Si tus signos y síntomas sugieren una ruptura o fractura, el médico puede sugerirte una o más de las siguientes pruebas por imágenes.

Radiografías. La mayoría de las fracturas de pie pueden visualizarse en radiografías Es posible que el técnico tome radiografías desde varios ángulos diferentes para que las imágenes del hueso no se superpongan demasiado Con frecuencia, las fracturas por sobrecarga no se ven en las radiografías hasta que la ruptura comienza efectivamente a cicatrizar

Gammagrafía ósea. Para la gammagrafía ósea, el técnico inyecta una pequeña cantidad de material radioactivo en una vena Este material radioactivo es atraído hacia los huesos, especialmente a las partes de los huesos que están dañadas Las zonas dañadas, como las fracturas por sobrecarga, se ven como puntos brillantes en la imagen resultante

Tomografía computarizada. Las tomografías computarizadas toman radiografías desde varios ángulos diferentes y las combinan para generar imágenes transversales de las estructuras internas del cuerpo Las tomografías computarizadas pueden revelar más detalles sobre los huesos y los tejidos blandos que los rodean, lo que ayuda al médico a determinar el mejor tratamiento

Resonancia magnética. Una resonancia magnética utiliza ondas de radio y un campo magnético potente para generar imágenes muy detalladas de los ligamentos que ayudan a sostener juntos el pie y el tobillo Estas imágenes permiten observar los ligamentos y huesos y pueden identificar fracturas que no se ven en las radiografías

Tratamiento


Los tratamientos para la fractura de pie variarán en función del hueso que se haya fracturado y la gravedad de la lesión.


Medicamentos


El médico puede recomendarte un analgésico de venta libre, como paracetamol (Tylenol u otros).


Terapia


Luego de que se cure el hueso, probablemente necesites distender los músculos rígidos y los ligamentos de los pies. Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios para mejorar la flexibilidad de las articulaciones y fortalecerlas.


Cirugías y otros procedimientos


Reducción. Si tienes una fractura desplazada (es decir, los dos extremos de la fractura no están alineados), es posible que el médico tenga que manipular los fragmentos para que regresen a sus posiciones correctas; este proceso se denomina «reducción» Según cuánto dolor e hinchazón tengas, es posible que necesites un relajante muscular, un sedante o incluso anestesia general antes de este procedimiento

Inmovilización. Para curarse, el hueso fracturado debe inmovilizarse para que sus extremos puedan unirse nuevamente En la mayoría de los casos, esto requiere la colocación de un yeso Las fracturas menores en el pie pueden requerir únicamente un dispositivo de inmovilización removible, una bota o un calzado con suela rígida Un dedo del pie fracturado generalmente se une con cinta al dedo contiguo, con un pedazo de gasa entre ellos

Cirugía. En algunos casos, es posible que el cirujano ortopédico necesite utilizar pernos, placas o tornillos para mantener la posición adecuada de los huesos durante la consolidación Estos materiales pueden extraerse una vez que la fractura se haya curado si provocan dolor o sobresalen

Con información de Mayo Clinic

SEGUIR LEYENDO

Más información de salud

Todo sobre plantas medicinales