Con la idea de lograr consenso con la oposición, el Gobierno planteó una serie de modificaciones al proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias que envió al Congreso. Los cambios incluyen un gravamen al juego de azar con el que el Ejecutivo espera recaudar unos 6.000 millones de pesos.
La propuesta oficial será debatida en la Comisión de Presupuesto de la cámara baja, que se reunirá a las 15 de este jueves con el objetivo de emitir dictamen.
Las modificaciones introducidas, resumibles en cinco puntos, se acordaron en una reunión en la Casa Rosada de la que participaron los diputados de Cambiemos Luciano Laspina, presidente de la comisión de Presupuesto, y el radical Luis Pastori.
El impuesto al juego, que es uno de los reclamos más fuertes del massismo, alcanzaría no solo a máquinas tragamonedas sino también a las propias apuestas, y significaría una recaudación de 6.000 millones de pesos.
El proyecto también incluirá cambios en el monotributo. Los topes de facturación se duplicarían: el de la categoría B, la más baja, pasaría de 48.000 pesos a 96.000 pesos, mientras que el de la L, la más alta, iría de 600.000 pesos a 1.200.000 pesos.
Con respecto a los alquileres, se podrá deducir hasta el 40% de lo que se paga anualmente, con un tope de 48 mil pesos.
La iniciativa contempla, además, la posibilidad de deducir viáticos y la reincorporación de la deducción parcial del cónyuge.
De esta manera, el oficialismo buscará negociar con la oposición para que sea el proyecto oficial el que se debata en la sesión de Diputados que está prevista para el martes que viene.
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