Agregar Infobae enGoogle

La expulsión de 135 nicaragüenses y el inicio de dos años de exilio

La Asociación Memoria y Justicia afirmó que el exilio, la pérdida de nacionalidad y las separaciones familiares mantienen las consecuencias de la persecución sobre quienes fueron reprimidos por el régimen

La Asociación Memoria y Justicia afirmó que 135 personas de Nicaragua fueron privadas de su nacionalidad y obligadas a permanecer fuera del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este 9 de septiembre se cumplen dos años de que 135 personas presos políticos en Nicaragua fueron privadas de su nacionalidad y obligadas a permanecer fuera del país, según la Asociación Memoria y Justicia (AMJ).

El grupo fue trasladado a Guatemala en septiembre de 2024, luego de períodos de detención que, de acuerdo con la organización, estuvieron atravesados por aislamiento, incertidumbre, separación de sus familias y, en varios casos, denuncias de malos tratos y torturas. Días después de la excarcelación y la expulsión, las 135 personas perdieron la nacionalidad nicaragüense.

PUBLICIDAD

Para AMJ, la salida de prisión no representó el fin de las vulneraciones. “La excarcelación no restituye por sí sola los derechos vulnerados cuando una persona continúa privada de su país, separada de su familia y obligada a reconstruir su vida en condiciones que no eligió”, sostuvo la entidad.

Tras la expulsión, las personas afectadas debieron instalarse en países que no habían elegido. Una parte importante del grupo continúa en Guatemala, donde enfrenta obstáculos para regularizar su situación migratoria y acceder al trabajo, la educación, la salud y otros servicios necesarios para recomponer su vida cotidiana.

El traslado a Guatemala en septiembre de 2024 ocurrió después de detenciones con aislamiento, separación familiar y denuncias de malos tratos y torturas. (Presidencia de Guatemala)

La asociación indicó que la falta de documentación, de redes de apoyo y de una solución migratoria definitiva ha profundizado la precariedad económica de algunos de los excarcelados. Conseguir un empleo estable, pagar una vivienda y cubrir las necesidades básicas constituye un desafío para quienes llegaron al exilio después de pasar meses o años detenidos.

PUBLICIDAD

Otros integrantes del grupo se trasladaron más tarde a Estados Unidos, en busca de protección y de opciones de residencia más estables. Ese desplazamiento implicó un nuevo comienzo en otro país, con barreras vinculadas al idioma, el acceso al empleo, la continuidad de los estudios y la construcción de vínculos comunitarios.

AMJ señaló que muchas de estas personas aún procesan las consecuencias de la detención y de la incertidumbre que acompañó el período de encarcelamiento. La entidad remarcó que los efectos de la experiencia no se limitan a la pérdida de libertad, sino que se extienden a la vida personal, laboral y familiar de quienes fueron expulsados.

Las familias también afrontan las consecuencias de la expulsión

Según la entidad, en algunos casos, las familias dejaron Nicaragua junto con quienes habían estado detenidos. En otros, permanecieron en el país, sin condiciones para reunirse con sus parientes en el exterior.

La organización sostuvo que la salida forzada de Nicaragua profundizó separaciones que habían comenzado en el momento de las detenciones. “Hijos, hijas, madres, padres, parejas y otros familiares permanecieron en Nicaragua mientras las personas excarceladas fueron trasladadas fuera del país”, señaló AMJ.

La expulsión de Nicaragua también afectó a las familias, que en muchos casos quedaron separadas y sin condiciones para reunirse en el exterior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La imposibilidad de regresar también afectó la relación con los entornos construidos antes de la prisión. Las personas expulsadas dejaron casas, empleos, amistades, comunidades, escuelas y redes de contención. Para quienes tienen hijos a cargo, el proceso incluyó además la necesidad de ofrecerles estabilidad mientras intentaban adaptarse a una realidad migratoria incierta.

Según la asociación, el desarraigo abarca la pérdida de un vínculo con el lugar donde las personas nacieron, vivieron, formaron relaciones familiares y diseñaron sus proyectos de vida. Dos años después de la expulsión, muchas aún buscan condiciones de seguridad y estabilidad que les permitan asentarse.

El 9 de septiembre de 2024, las 135 personas quedaron sin nacionalidad nicaragüense después de haber sido excarceladas y trasladadas fuera del territorio. Para la AMJ, esa decisión formalizó su exclusión del país y agregó una nueva dimensión a las consecuencias de la prisión política.

PUBLICIDAD

Más Noticias

Nicaragua: Universitaria de 18 años permanece desaparecida desde el lunes en Managua

Belén, alumna de la Universidad Americana, perdió contacto con sus allegados durante la madrugada del lunes 19 de octubre, después de abandonar el domicilio donde residía con su madre y hermana

Los verdugos de la dictadura: La historia que ha marcado a Centroamérica y el Caribe

Décadas de dictaduras y concentración del poder dejaron una marca profunda en la región; Nicaragua y Cuba son los casos contemporáneos donde las restricciones al pluralismo y a la oposición persisten con mayor nitidez

El 97.5% de los trámites consulares de nicaragüenses exiliados termina sin respuesta favorable

Una investigación, basada en 41 residentes en cinco países, halló que solo una persona logró un resultado positivo ante las representaciones diplomáticas, según informó el medio Divergentes durante una presentación en Madrid

El régimen de Ortega y Murillo toma el control de las selecciones de fútbol nicaragüenses

Juventud Presidente asumió hace cinco meses la organización y la comunicación de los equipos de todas las categorías, tras la participación masculina en las eliminatorias de United 2026, según tres fuentes consultadas por Divergentes

Localizan cadáver de juez nicaragüense arrastrado en su motocicleta por fuerte corriente en El Jícaro

Lo que inició como el habitual trayecto de regreso a casa tras cumplir su jornada laboral en Murra terminó en tragedia sobre las calles inundadas de El Jícaro